Archiva NOV20: Las marchas de noviembre 2020 relatadas por mujeres y disidencias

Archiva NOV20: Las marchas de noviembre 2020 relatadas por mujeres y disidencias

Por: Alessandra Vera
aless.veranimal@gmail.com
foto portada archiva.png
Foto: Archiva NOV20

El registro fotográfico y audiovisual se han convertido en herramientas ideales para crear una memoria ciudadana colectiva desde diversos enfoques.

Registrar para no olvidar. La crisis social, económica y política que sufre nuestro país han generado movilizaciones jamás vistas antes convocando a todos los grupos sociales. Ante estos nuevos panoramas, el registro fotográfico y audiovisual se han convertido en las herramientas ideales para crear una memoria ciudadana colectiva desde diversas visiones y enfoques. 

Durante noviembre de 2020, Perú cayó en una crisis política luego de que el congreso vacara al entonces presidente Martín Vizcarra. Manuel Merino asumió el cargo por tan solo 6 días, pues una ola de protestas a lo largo del país impulsaron su renuncia al poder. Estas marchas marcaron un precedente gracias a particularidades como la multitudinaria asistencia pese a la pandemia, o el hecho de que los principales asistentes fueron jóvenes entre 18 y 24 años, en su mayoría mujeres según cifras del IEP.

Una vez que Francisco Sagasti asumió el poder para liderar un gobierno de transición hasta las no muy lejanas elecciones presidenciales de abril de 2021, diversas iniciativas surgieron para que los eventos de esa semana de protestas no fueran olvidados. Partiendo de la fotografía, se llevó a cabo una exposición en el LUM y se abrió una convocatoria nacional para participar en la publicación “11/20”, que fue editada por KWY Ediciones bajo la dirección del fotógrafo Musuk Nolte. No obstante, el equipo del Centro Cultural La Revoltosa sintió que aún faltaba contar esta historia desde la perspectiva de mujeres y disidencias, y es así como surgió su propia convocatoria, que resultaría en la publicación digital “Archiva NOV20”.

imagen_2021-04-22_104829.png
Foto: AP Photo/Rodrigo Abd

“Archiva NOV20” es una mezcla de fotos, audios, ilustraciones y textos recibidos por La Revoltosa entre diciembre de 2020 y enero de 2021. Fabiola Reyna, Ale Sotelo, Marel Coral y Vanessa Valencia fueron quienes le dieron vida a este centro cultural digital peruano en 2020, y también fueron quienes diseñaron y gestionaron la publicación.

Para este centro cultural era importante crear algo que no fuera “solo un archivo como tal, sino un archivo -o una archiva, en todo caso, o un contra archivo- que tenga en cuenta nuestras propias vivencias y miradas desde nuestra identidad”, como “mujeres, como cabras, como trans, como compas” señaló Ale Sotelo -coordinadora de artes visuales de La Revoltosa- durante la presentación transmitida vía Facebook.

“La historia oficial, los discursos sobre la construcción del estado-nación, incluso sobre la protesta, masculinizan… masculinizan y blanquean mucho el relato sobre cómo se han construido nuestros territorios. De cómo se han disputado las luchas, las protestas; básicamente todo” agregó. 

El objetivo era crear un archivo que recopilara las voces que no siempre tienen dónde expresarse, fomentando la representación y generando una memoria crítica y colectiva que honrara lo sucedido. “La historia es circular y siempre está abierta y es convulsa; y siempre podemos seguir aprendiendo de este tipo de acontecimientos”, siguió Sotelo. Y es que documentos como este siempre nos permitirán revisar la historia desde nuevas lecturas e ideas a medida que pase el tiempo; “Archiva NOV20” no impone una conclusión definitiva sino que pretende ser un punto de inicio para recordar y reflexionar críticamente sobre lo vivido en noviembre.

En las 41 páginas digitales de la publicación encontramos una narrativa que comienza con una parte dedicada a la organización colectiva en las calles; sigue con una segunda parte que muestra la represión policial; una tercera parte que muestra las respuestas, resiliencia y soporte colectivo que surgió a partir de esa represión; y una cuarta parte que recabe la memoria de los acontecimientos. Interesantemente, algunas de estas páginas cuentan con códigos QR para que quien las lea también pueda escuchar cómo sonaban las marchas, potenciando la experiencia a través del sonido.

imagen_2021-04-22_110036.png
Foto: ARCHIVA NOV20

Vanessa Valencia, integrante de la mesa directiva del Centro de Producciones Radiofónicas (CPR) y del Grupo de Investigación Sonora (GRISPerú), explicó que el sonido es una parte fundamental de la memoria porque este muestra particularidades específicas de lo que sucede: “Las marchas, cómo se dieron en 2017, 2018; del 8M, del orgullo; las que tuvimos también con el aspecto político; son muy distintas […] encontramos sonidos muy distintos y característicos quizá […] Por ejemplo este sonar entre la olla y el cucharón, como un sonar entre metal y melancolía, ahí que iba entre las calles, los famosos que le llegaron a llamar cacerolazos”. Cabe resaltar que Valencia también comentó que la experiencia de registro fue compleja debido a la represión policial que existe en las marchas en Perú: “Muchas veces hemos tenido que estar yendo acompañadas porque no nos podemos sentir seguras registrando solas”.

El rol de las mujeres y disidencias en las marchas fue clave por diversas razones, y Fabiola Reyna -directora de La Revoltosa- explicó que esto quería rescatarse a través de “Archiva NOV20”: “Justamente que hayan quizás mas hombres “cis” detrás de la generación de este archivo hacía que los personajes que se ven dentro de esos archivos sean hombres “cis” ¿no? Y en esta marcha hubo mucha organización desde colectivos feministas, que estuvieron en primera línea, cuidándose además”.

Reyna también recalcó que la sororidad fue un aspecto relevante de las protestas: “Algo que sucedió mucho en esta marcha por ejemplo en los chats de colectivas y todo esto, apenas por ejemplo alguien perdía de vista a otra persona -sobre todo si era una persona trans- era como la desesperación porque sabemos qué es lo que pasa ¿no? Creo que estamos mucho más alertas, ahí corremos mucho más peligro, lo que nos puede pasar es bastante más grave ¿no? Incluso a una chica que la detuvieron porque imprimió afiches me parece, la agredieron sexualmente, la desnudaron y no la quería dejar ir ¿no? Y son digamos esos contrastes con otros peligros de hombres cis ¿no? que también bueno, también digamos, la policía es abusiva con todas las personas ¿no?, pero es también en otro sentido digamos, son… digamos, lo que nos puede pasar es un poco distinto ¿no? Es eso, es cuidarnos, es preocuparnos, es organizarnos, es estar cada 5 minutos compartiendo nuestra ubicación, es llorar también”.

imagen_2021-04-22_112455_edited.jpg
Foto: ARCHIVA NOV20

Si bien la presentación de “Archiva NOV20” permitió discutir distintos temas, uno de los que más resaltó fue la importancia de considerar y registrar las emociones como parte de la experiencia de mujeres y disidencias en eventos como el de noviembre.

“Una vez leí la siguiente frase: ‘la historia de las disidencias sexuales necesita de un archivo radical de las emociones, con el fin de documentar la intimidad, la sexualidad, el amor, el activismo y las luchas sociales. Todas las áreas de la experiencia de la disidencia que son difíciles de documentar a través de los materiales de un archivo tradicional’. Creo que por ahí también van las reflexiones tanto del registro y de cómo vamos construyendo nuestras memorias”, agregó Marel Coral -coordinadora de cine y audiovisual de La Revoltosa- para finalizar la presentación. Mira la publicación haciendo click aquí.

Artistas y colaboradores

  • AlessandraVera
  • Alithú Bazan
  • Ana Huerta
  • Ana Sofía Zaldivar
  • Carina Escudero
  • Claudia Córdova Zignago
  • Connie Calderón
  • Cristina Medrano
  • Gaby Cardenas
  • GRISPerú
  • Irma Cabrera
  • Jasmine Huallpa
  • Luna Lacra
  • Mara Palacín
  • Maurice Sosa B.
  • Mercedes Condori
  • Micaela Balta
  • Micaela Valdivia
  • Nicolle Cantuarias
  • Ninoska Pizarro
  • SAESFAD
  • Tania Gomez
  • Xime Izquierdo Ugaz
  • Ximena Moscol Gutiérrez

© 2021 La Antígona

Todo por mi idol: El lado activista del k-pop

Todo por mi idol: El lado activista del k-pop

Por: Adriana Velásquez
a20160535@pucp.edu.pe
Foto: Prensa

El término k-pop ya no es ajeno en el Perú a pesar de estar a más de 16 mil km del país donde se originó este género musical. Poco a poco el k-pop ha ganado popularidad gracias a las redes sociales. No es sorpresa que los clubs de fans o fandoms sean cada vez más numerosos y con un gran poder de convocatoria para manifestarse social y políticamente. 

A mediados del año pasado, durante las protestas del movimiento Black Lives Matter tras la muerte de George Floyd en Estados Unidos, medios alrededor del mundo informaban de la donación de 1 millón de dólares por parte de la banda de kpop BTS. Bastó un poco más de 24 horas para que las armys, seguidoras de la banda, recolectarán otro millón de dólares el cual donaron a la misma causa. 

El activismo en el k-pop también ha tenido impacto en Latinoamérica. En Perú, las kpopers detuvieron un intento de desprestigiar las marchas contra Manuel Merino en Twitter a través del #TerrorismoNuncaMás. Se organizaron para llenar de spam dicho hashtag y evitar que difamaran a quienes estaban yendo a protestar. Asimismo, en el aspecto social, los fandoms de k-pop organizan diversas actividades de proyección social para conmemorar los cumpleaños de sus idols o los aniversarios de sus grupos favoritos. 

imagen_2021-04-14_191137.png
Foto: Prensa

Pero, ¿los k-popers hacen ciberactivismo? Miguel Sánchez, periodista y docente de la Universidad Católica, destaca características propias del ciberactivismo en los k-popers como la organización en fandoms, los objetivos comunes y el uso del espacio público. Si bien no es posible generalizar las intenciones de todo un grupo, su gusto musical no las excluye de estar al tanto de la situación nacional.  “No creo que sea gratuito que las urgencias políticas de nuestro país las y los impacten y tengan que manifestarse de distintas maneras”, sostiene.   

Por otro lado, la psicóloga social y fan del k-pop, Sandra Rivas, indica que la predisposición de las k-popers a manifestarse en el ciberespacio está en la experiencia para hacer que sus grupos sean tendencia utilizando los algoritmos de las redes sociales.  Estas habilidades son replicadas cuando se trata un tema de interés político o social. 

Según Rivas, los fandoms de kpop tienen dos características importantes que los diferencias de otros fan clubs de música occidental: la construcción de la identidad como colectivo y el mercado de la industria del kpop.

Rivas describe a este colectivo con una identidad hermética en donde cada fandom tiene un nombre y un color que los distingue. A esto agrega la relación que existe entre la figura del idol y las fans. “Se sienten tan vinculadas con los artistas que ya no pueden desligarse de ellos. El conocer cómo esa persona ha luchado cada día de su vida para ser capaz de cantar y bailar perfectamente en un escenario. Las empresas de entretenimiento coreano lo remarcan tan bien que la gente llega a empatizar con ellos”, explica.  

Foto: K-Pop Random Dance Perú

Por otro lado, la especialista destaca el merchandising y marketing del k-pop, en donde cada producto o disco del artista genera afinidad con el fan. “Realmente Corea del Sur tiene un buen modelo para mercantilizar esta industria”, afirma.

En honor a mi idol

Es claro que los fandoms de k-pop no son ajenos a las problemáticas de nuestra sociedad. Semanas atrás se esparcía en los medios nacionales la noticia de la donación de 3 mil soles a la Asociación de la Bienaventuranza del padre Omar Sánchez. Su fin era la construcción de una planta de oxígeno. El protagonista de este hecho fue ARMY, uno de los fandoms de k-pop más numerosos, y que cuenta con diversas sedes alrededor del Perú. 

Fabiana Tequenquea, miembro del staff de BTS Chiclayo, entró al fandom en el 2015. En ese momento, el popular grupo surcoreano BTS no era tan conocido a nivel mundial. En ese entonces eran un equipo reducido y no contaban con los medios económicos para realizar labor social. Fabiana recuerda que recién en 2016, con la llegada de nuevos miembros al fandom, pudieron realizar sus primeras obras sociales. Estas, consistían en chocolatadas navideñas. Repartían chocolate, panetón y juguetes a las personas de la calle. Conforme BTS se hacía más conocido en Chiclayo, más miembros se iban sumando al fan club. Fue así como las actividades de labor social fueron aumentando. 

Pero sin duda, hubo una donación que supero todas las demás. Fue considerada como la donación más grande a nivel nacional por parte de las armys. La recaudación de 3 mil soles se realizó para la creación de una planta de oxígeno en Lima. Esto, para conmemorar el cumpleaños de J-Hope, integrante de BTS. Si bien este acto, organizado por el grupo BTS Perú Projects, armys peruanas de distintas sedes colaboraron con la colecta. “Fue un gran orgullo porque los fan clubs de kpop a veces son dejados de lado e insultados por este gusto. Y fue un honor que el esfuerzo sea reconocido de una manera positiva a nivel nacional”, recuerda Fabiana. 

Foto: Facebook BTS Perú Sede Chiclayo

Para ella, el mensaje que difunden los chicos de BTS en su música es una inspiración para mejorar, apoyar a los demás y vivir en un mundo mejor. “Como ellos mismo dijeron: Todos somos iguales, todos merecemos apoyo y respeto”, cita. 

Si bien las armys han causado mayor repercusión en los medios, no son las únicas que hacen proyectos de labor social. Gracias a las redes y a la internacionalización del kpop, cada vez hay más fandoms peruanos que se forman y organizan mucho antes del debut de la banda. Esto les permite comenzar temprano con la labor social.  Lo que ocurrió con ENHYPEN, un grupo de kpop que surgió de un reality de competencia llamado I-LAND. Debutaron en noviembre del 2020, y antes de su estreno ya tenían un fandom en Perú. 

Para Keyla y Hienka, miembros del staff de ENHYPEN PERÚ, desde un inicio tenían en claro que querían hacer trabajo social.  “Tenemos miembros que trabajan en ONG’s entonces siempre lo teníamos en cuenta para las actividades que queríamos realizar en los cumpleaños de los chicos”, menciona Keyla.  

Una de las actividades que más recuerdan fue la chocolatada navideña que hicieron junto con la ONG. “Cambiando Vidas Perú” el año pasado. “Pedimos donaciones, tanto monetarias como de víveres. Lo que hicimos fue comprar juguetes para 100 niños y como también hubo donaciones de víveres hicimos una cestita y eso se sorteó entre los que estaban ahí. Fue super divertido”, recuerda Keyla. 

Foto: Facebook ENHYPEN Perú

​Aunque la pandemia no ha permitido que el fandom de ENHYPEN se reúna presencialmente con los otros miembros, gracias a las redes sociales, se mantienen en contacto y están más al pendiente de las actividades de sus idols. La visión futura para ENHYPEN Perú es seguir apoyando causas sociales y apoyarse en las redes para conseguir mayor apoyo. “Un fandom a nivel de kpop no solamente se centra en ello, sino también podemos apoyar en nuestra sociedad con el hecho de que tenemos algo en común”, expresa Hienka.

Cabe destacar que el activismo y labor social de parte de las kpopers no es algo nuevo. Fandoms con mayor antigüedad ya realizaban pequeñas actividades para ayudar a la comunidad. Fiorella Mucha, parte del staff de SONES Perú (fandom del grupo femenino Girls Generation), cuenta que desde el 2011 vienen realizando proyectos de ayuda social. En un inicio se interesaron por la causa animal colaborando con albergues para perros, ya que como Fiorella indica, “SONE Perú se caracteriza por el amor hacia los animales”.

No obstante, también han realizado eventos y colectas para apoyar otro tipo de campañas. Su proyecto más actual fue la donación de 20 packs de higiene personal y mantas para el hospital Dos de Mayo. “Nos dimos cuenta que el personal médico que atiende a pacientes COVID, en una guardia de 12 horas tienen que bañarse entre 3 a 5 veces. Y lo que usan mucho son shampoo, pasta dental y cepillo”, cuenta Mucha. Pese a que temían correr el riesgo de contagiarse al salir a comprar, decidieron organizarse y tomar las precauciones necesarias para gestionar la compra y entrega de los productos. Hicieron un presupuesto para saber a qué meta debían llegar, difundieron el proyecto en redes sociales y pronto lograron llegar al monto.  “El personal de emergencia se sorprendió al ver que chicos que no los conocían iban a dar este granito de arena”, rememora Fiorella.

SONE Perú, así como otros fandoms de k-pop, también estuvieron al tanto de la situación que atravesaba el país durante la crisis política. Si bien no tomaron una posición política, sí decidieron expresar su sentir y apoyar a la gente que salió a marchar. “Lo que hicimos fue unirnos a través de mensajes. Sentíamos que podíamos tener un espacio de difusión, publicamos la lista de desaparecidos, nos pusimos de luto y vimos que otros fandoms también lo hicieron. Cambiamos nuestra foto de perfil, algo que muestre que, como fans nos sentimos afectados porque no somos ajenos a lo que estábamos pasando”, recuerda.

Evolución de la ola coreana

No hay duda de que el k-pop y la cultura coreana está tomando más relevancia en este lado del mundo. El Hallyu o la ola coreana es un término que hace referencia a la expansión de la cultura de Corea del Sur al resto del mundo. Esta expansión se dio en la década de los 90 cuando se empezaron a distribuir producciones del Corea del Sur al extranjero. Novelas, programas de entretenimiento, música, danzas… el entretenimiento coreano se popularizó rápidamente. 

Foto: INDVSTRVS

En Latinoamérica el crecimiento se dio se forma paulatina. Poco a poco se formaban los primeros fandoms de kpop, aunque estos carecían de visibilidad. “Antes era raro encontrar por la calle a alguien que sepa de kpop. Te miraban rarísimo, hasta a algunos les daba vergüenza decir que era fan de kpop. Y con la masificación se volvió cada vez más normal”, menciona Fiorella Mucha. 

Cuando el éxito de PSY “Gagnam Style” se viralizó en YouTube, el pop coreano ganó un impulso de popularidad y muchas empresas de entretenimiento vieron la posibilidad de ampliarse al mercado internacional. “El crecimiento del kpop viene desde Corea del Sur, ellos están interesados en salir del país, si bien tienen una postura bien nacionalista hay muchos grupos qué buscan la internacionalización. Los ejemplos más claros son Black Pink, BTS, Stray Kids,” indica Sandra Rivas.  

Actualmente, el fenómeno del k-pop tiene un gran impacto en las plataformas digitales. El artículo de Fernando Vega, Manager para América Latina en Comscore Social, indica que “el k-pop es una tendencia fuertísima entre los jóvenes de Perú” pese a que los medios de comunicación centran su atención en cubrir noticias de música más clásica. Según Vega, en 2020, los k-popers peruanos instalaron hasta 15 trending topics sobre kpop en 30 días en la red social Twitter.  “La mención a BTS introduce a la banda de K-pop que es furor en la región. BTS concentra el 85% de menciones de Latinoamérica y hasta el 93% en Perú”, indica en el informe. 

Ya sea por convicción propia o por seguir al colectivo, los fans del k-pop están generando un impacto positivo dentro y fuera de las redes sociales a través de la ayuda social y la resistencia política.

© 2021 La Antígona

la antígona

Periodismo en Femenino

Suscríbete a nuestro Newsletter Mensual