Body Shaming y motivos por los que no se debe hablar del aspecto de los demás  

Body Shaming y motivos por los que no se debe hablar del aspecto de los demás  

Por Johanna Gallegos

THEMED SHOOT | PLASTIC LIFE |Simon Singh

Ante su misma progenitora y con lágrimas en los ojos, Macarena Vélez, la actriz, modelo & sportswoman Co-Founder de su propia marca pember.pe admitió haber sufrido un trastorno alimenticio durante años debido a los comentarios y críticas que recibió de parte de sus familiares, en redes sociales y centros de trabajo como el programa de reality “Combate”. Su valiente testimonio pone al descubierto que esta práctica es más habitual de lo que se cree y que puede venir desde lugares y grupos sociales cercanos a nosotros. 

Ya lo contaba Cielo Latini, escritora argentina, en su primer libro “Abzurdah”. 

“Aquella noche no dejé la mayonesa, pero tampoco dejé de pensar en la cara de mi mamá mirando comer casi con as- co y en por qué ella usualmente comía ensalada.”

Vivir un trastorno de alimentación con poca o nula red de apoyo y que indirectamente haya sido generado por nuestras primeras referencias de vida como lo son los padres, es difícil para cualquier adolescente o joven sin importar su rango social. 

En los recientes años, tras la pandemia, se ha visto un incremento de casos de mujeres y hombres que desarrollan trastornos de alimentación (TCA). Según el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, publicado en 1994 por la Asociación Americana de Psiquiatría, existen diversos TCA’s de distintas clases siendo los más comunes la anorexia: purgativa (con comportamientos de purga como uso de laxantes) y nerviosa; la bulimia: purgativa y no purgativa (en el cual la persona utiliza otros tipos de conducta compensatoria como el ayuno o el exceso de ejercicio) y el trastorno por atracón (donde se da el consumo de alimentos de manera excesiva con una clara sensación de pérdida de control y que podría afectar hasta al 2,6% de la población a lo largo de su vida).

En Perú, el registro de pacientes jóvenes también ha sufrido un incremento. De acuerdo a Gaba (Grupo de Autoayuda en Bulimia y Anorexia) se estima que más del 10% de adolescentes peruanos, tanto mujeres como hombres, sufren anorexia y bulimia

Tras los trastornos y la vergüenza 

¿Qué influye para que alguien desarrolle un TCA? Factores estresantes como los conflictos familiares, el estrés académico, el acoso escolar y la baja autoestima pueden contribuir al desarrollo de un trastorno alimentario, afirmó la Dra. Courtney Davis del servicio de medicina adolescente del Hospital de Mujeres y Niños KK (KKH). Sin embargo, un factor del que no se habla son los recuerdos de nuestra infancia. Momentos que desde nuestra niñez, almacenamos y que se convierten en heridas que traen consecuencias en nuestra autoestima. 

La participante del programa “El Valor de la Verdad”, Macarena Vélez, reveló algunos recuerdos de niña que pueden acercarse a ejemplificar estos conceptos. Según explicó, cuando era una adolescente comía por ansiedad debido a problemas en su hogar. Sin embargo, su madre le dijo que se veía subida de peso, según ella, con la intención de que dejara de comer, pero estas palabras la marcaron y la llevaron a desarrollar un tipo de TCA: bulimia. 

En esencia, estaba siendo criticada por su madre por su físico; estaba sufriendo comentarios típicos de “body – shaming” o la práctica de avergonzar a alguien por su aspecto físico, acción que se ha vuelto pan de cada día y más aún con el desarrollo de redes sociales. Asimismo, el body – shaming llama a no solo burlarse o criticar el peso, el cuerpo, si no los hábitos alimenticios de alguien que ya podría ser considerado con sobrepeso. Según estudios, está vinculado a la depresión , la ansiedad, la baja autoestima, los trastornos alimenticios y la abstinencia al ejercicio. 

El recibir estos comentarios de familiares y amigos es duro. El debate en torno a la humillación corporal de parte de nuestra red familiar y social principal es un tema que no debemos obviar y que se ha visto expuesto gracias a casos como el de Macarena -en Perú- y otros relatos de personalidades de Hollywood. Uno de ellos, quizá el más polémico, fue el de la modelo Gigi Hadid y antiguos videos del programa RHOBH ( The Real Housewives of Beverly Hills ) que comenzaron a circular en TikTok el año pasado. En ellos, su madre Yolanda Hadid le da indicaciones sobre qué alimentos y porciones debe comer para evitar subir de peso, a pesar de que la ahora modelo, tenía una rutina deportiva estricta. 

Macarena Vélez respondió a críticas sobre su cuerpo | América TV / América Hoy

Es decir, su madre priorizaba una búsqueda de delgadez sobre el bienestar y la salud de su adolescente. 

Perfecciones corporales imposibles

Según Helen Bird, portavoz de la Fundación Butterfly, los comentarios negativos sobre el cuerpo de los niños por parte de sus padres pueden causar mucho daño en los años venideros. «Puede tener un impacto devastador y a largo plazo en la relación de un niño con la alimentación, la actividad física, su cuerpo y su sentido de identidad», explicó y añadió que también podría generar insatisfacción corporal e incluso un trastorno alimentario.

Otra consecuencia, según la psicóloga Utkarsha Jagga, es una sensación de aislamiento social. En sus palabras, “las personas empiezan a comer en exceso o a comer muy poco como una forma de rebelarse contra la humillación corporal de sus padres” Dichos actos lo suelen cometer en completa soledad, aumentando su sensación de vergüenza.

Existe la idea errónea de que avergonzar a las personas, especialmente a los niños, para que tomen decisiones más inteligentes los ayudará a largo plazo. Sin embargo, debemos recordar que la perfección corporal es un término y una referencia difícil de alcanzar. El deseo de cuidar y proteger a los hijos no debe ser motivo de usar términos y frases que generen confusión y dolor en ellos. El psiquiatra  Era Dutta comenta que “a menudo, la humillación corporal es una proyección de sus propias inseguridades y del deseo de proteger a sus hijos del acoso. Es posible que hayan sufrido acoso en su infancia por su peso y no quieran que sus hijos pasen por lo mismo”.

Bird, por su lado, menciona que «cuanto más positiva se sienta una persona con su cuerpo, más probable será que lo cuide. Los padres deben apoyar a sus hijos para que acepten su cuerpo y todos los cuerpos». El darles seguridad sobre sí mismos generará confianza en sus relaciones y por ende una autoestima construida con la cuál podrá afrontar posibles escenarios ásperos. 

El no mencionar aspectos o críticas del cuerpo ajeno es una práctica que debemos aprender. No solo padres y no sólo en los hogares, sino también en la escuela, en los clubes deportivos, actividades sociales y plataformas tecnológicas. 

Del cómo evitar hacer body – shaming 

Kasie Gloschat, MS y dietista registrada en la University of Utah Health, recientemente ha dado claras guías de cómo educar sin restringir ni dañar. Por ejemplo, el evitar calificar los alimentos de «buenos» o «malos» pues el lenguaje que utilizamos en torno a los alimentos es poderoso. Asimismo, el no restringir tipos de comida, si no permitir todos los alimentos con moderación.

Lamentablemente, los estereotipos del “cuerpo perfecto” pueden hacer que los adolescentes sufran un golpe en su autoestima. Es probable que estén expuestos a discursos negativos sobre su cuerpo en el colegio, la universidad o en internet; es por ello que es mejor evitar los comentarios negativos sobre el peso en casa.

El desaprender actitudes y acciones dañinas como el body – shaming es un intento que se lleva haciendo por un tiempo y que esperemos siga para el beneficio de nuestros jóvenes y adolescentes. Así mismo, vale recordar que también nos corresponde no dejarnos llevar por la vergüenza o la desconfianza en nosotros y nosotras mismas. 

Son múltiples las razones por las que si te encuentras con un amigo o familiar después de un tiempo considerable, no deberías hablar de su cuerpo; principalmente porque como sociedad necesitamos elegir mejores temas de conversación.

TRABAJADORAS DEL HOGAR: LOS DERECHOS ESCONDIDOS DETRÁS DEL MANDIL

TRABAJADORAS DEL HOGAR: LOS DERECHOS ESCONDIDOS DETRÁS DEL MANDIL

Por Yahir Campos

Trabajadora del hogar con cartel. FOTO: Fenttrahop.

Las trabajadoras del hogar, a la fecha, aún sufren efectos de abuso laboral por falta de formalidad en su contratación. La falta de derechos, beneficios y una remuneración justa, son la deuda pendiente del Estado fiscalizador. Además del nivel de exposición de violencia, que es un hecho, existe en el género femenino, por tanto, se estableció desde 1988 el Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar en Bogotá, como una fecha para analizar los cambios en las brechas laborales que persisten en este empleo.

Hoy en día el 30 de marzo es considerado feriado no laborable y remunerado para quienes desempeñan esta función, pero ahí no queda todo.

En Perú se aprobó la Ley 31047 en el año 2020, la cual exige que los contratos deben estar inscritos en los registros del Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo. Esta resolución se dio en tiempos de pandemia, contexto que evidenció, por si a alguien le quedaba dudas, la falta de ineficiencia operativa de los ministerios.

FALTAS CONTRACTUALES

Ya desde 2015 el sindicato de trabajadoras del hogar (SINTTRAHOL) exigía la ratificación del convenio internacional 189 – recomendación 201 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el cual enfatiza reconocer y proteger los derechos de las personas que trabajan en el hogar. Principalmente, las trabajadoras reclamaban la falta de un contrato por escrito donde se establezca los acuerdos del contrato, sin embargo, no se les atendió.

A todo esto, según la Encuesta Nacional de Hogares (ENAHO) realizada el 2020, señaló que el 86.9% de empleadas del hogar trabaja en condiciones informales: por debajo del sueldo mínimo, sin seguro social, con más de 48 horas de trabajo semanales establecidas por ley, sin compensación por tiempo de servicio (CTS), etc. Una cifra preocupante, especialmente porque el informe menciona que el 74% de las trabajadoras del hogar son el principal sustento de su familia. Lo que pone en evidencia la renuencia del Estado por fiscalizar su propia legislación.

Por otro lado, SINTTRAHOL, apartir de los últimos acontecimientos, viene difundiendo valiosa información como el registro de contrato de trabajo en la plataforma digital del Ministerio de Trabajo. Asimismo, como los modelos de contrato aprobados conforme a la Ley 31047: modelo cama adentrocama afuera y tiempo parcial sin residencia.

Para más orientación puedes escribir a las redes sociales de la FENTTRAHOP (Facebook) o al WhatsApp 924875748.

RIESGO DE ABUSO Y DISCRIMINACIÓN

El trabajo doméstico es una ocupación muy vulnerable, más a unxs que otrxs, debido a las ideas arcaicas e infecciosas del modelo esclavista basadas en la discriminación de etnia y género. En 2023 Ipsos Perú realizó un estudio, por encargo de la OIT, para conocer el perfil de las trabajadoras del hogar en el país, donde se obtuvo que del 96% de personas trabajadoras, el 34% son migrantes: 33% del interior del país y 1% del extranjero.

Muchas madres de familia aceptan los empleos por necesidad económica, el contexto en el que se encuentran las lleva a rescindir su valor humano con tal de conseguir trabajo. Ante ello, La Antígona te informa que las personas trabajadoras del hogar víctimas de hostigamiento sexual laboral pueden realizar su denuncia a SUNAFIL comunicándose al 0800-16872 o al 013902800

SUGERENCIAS PARA CUMPLIMIENTO DE LEY

Si bien es cierto, hay normas políticas para la protección de la trabajadora del hogar, aplicarlas es difícil por el desconocimiento que se tiene de ellas. Las víctimas a menudo expresan que debido a su poca vinculación con las redes sociales (donde abundan información sobre cómo proceder) no les permite actuar con precisión.

Actualmente el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo (MTPE) brinda asistencia en línea 1819 denominada #TrabajaSinAcoso, donde ofrecen una orientación especializada y un acompañamiento inmediato, a través de atención psicológica y asesoría legal sobre los mecanismos de denuncia.

También se tiene la plataforma web Trabaja Sin Acoso para instruir sobre las medidas a tomar, sin embargo, estas medidas no toman en cuenta la realidad: en este sector hay un porcentaje de analfabetismo y de estudios truncos y es justamente esa falta de acceso la que no permite la reducción de explotación laboral, porque el Estado no amplia su comunicación, tanto con empleadores como con trabajadoras.

La orientación clara es esencial para reducir las brechas. Respecto a cómo regular el cumplimiento de la ley, es recomendable crear calculadoras en línea para determinar los pagos de acuerdo a ley, algo que debe enseñarse en talleres organizados por la defensoría del pueblo, en conjunto con el sindicato de trabajadora del Perú para de esta empoderar a las trabajadoras desde el conocimiento de la ley.

Sin embargo, en la actualidad, El 95% de las trabajadoras del hogar labora en la informalidad y no se respetan sus derechos según el MTPE.

Cusco: Casos de violencia, acoso y feminicidios en aumento

Cusco: Casos de violencia, acoso y feminicidios en aumento

Por Johanna Gallegos

¡Stop! Violencia de Género. Por: Miguel A. Reyes

Con el rostro desencajado pero sin emitir palabra alguna, Mauro Palomino Solis (50) y Ruth Sandra Ayma (29), se mostraron ante los asistentes a su lectura de prisión preventiva por nueve meses ordenada por El Tercer Juzgado Penal de Investigación Preparatoria, subespecializado en Violencia SNEJ – Cusco. La magistrada Yohanna Beny Gallegos Paucar tomó esta decisión ante la gravedad del caso.  

En otro lugar de la ciudad, a algunos cuantos minutos, la tía materna y otros familiares lloraban al enterrar a una inocente pequeña, que se despedía entre la música de trabajadores que acompañaron el desolador panorama. 

El caso de esta niña de tres años ha conmovido al Cusco por la crueldad que lo caracteriza. Y es que nadie comprende cómo fue que los principales guardianes de su bienestar pueden ser, ahora, acusados de haberle provocado la fatal tortura que la llevó a la muerte. Sí, sus mismos padres están siendo juzgados ante la ley y la sociedad cusqueña por la tortura, abuso sexual y posterior asesinato de F.M. 

Sin embargo, la responsabilidad no sólo estaría con ellos. En la lista de los posibles responsables también se hallan los trabajadores y directivos de entidades del Estado y Gobierno Regional, tal es el caso de la Aldea Infantil Juan Pablo II y su -ahora- ex directora Carmen Alicia Tello Torres. 

La última semana la funcionaria presentó su renuncia tras conocerse la noticia a nivel local y nacional. A pesar de que muchos relacionaron su fin de funciones debido al acontecimiento, ella sustentó que su decisión databa de hace mucho tiempo. El Gobierno Regional, hasta la fecha seguiría investigando el caso. 

Por su parte, el defensor del Pueblo en Cusco, Oscar Luque, indicó que se dispuso la suspensión del equipo de profesionales que estaban a cargo de la devolución de la menor a su familia. «El curso de la investigación va a determinar a los responsables”, expresó. 

Infancias en peligro

F.M, como muchas y muchos niñas y niños, había nacido en el seno de una familia disfuncional. Ambos padres tenían problemas graves con el alcohol. Sus tres hermanos y ella, por ende, se habían criado en casas sustitutas, las mismas que son manejadas y supervisadas por el Gobierno Regional del Cusco. La mayor de las hijas (15) hace poco tiempo había sido devuelta a su hogar, a pesar de que sus padres no habían abandonado el hábito de alcoholizarse sin remedio. El hermano del medio (6) fue devuelto meses después y finalmente la menor F.M (3) regresó con sus irresponsables padres. 

¿Por qué los hijos fueron devueltos a sus padres, si ellos no presentaban mejoras en su conducta, economía y bienestar? Es una pregunta que hasta ahora cuesta responder. 

Cuando se interrogó a Carmen Tello por el hecho, ella expresó que el ingreso y salida de los niños del albergue se da por disposición de una resolución, y que son otras entidades las que determinan estos procesos. Según la directora, la Aldea Infantil Juan Pablo II, es un buen centro, pero al no estar bajo su jurisdicción, no tenían información sobre la situación de la menor tras su traslado. 

La directora del albergue Juan Pablo II informó que la menor, que falleció tras presuntamente haber sido víctima de abuso por parte de su padre, vivió en el hogar desde los 3 meses hasta los 3 años. Fuente: CUSCO EN PORTADA

También informó que, según su conocimiento, los padres de los menores recibieron apoyo para superar problemas de alcoholismo antes de recuperar la custodia, aunque reconoce que podrían haber tenido recaídas. Además, señaló que recién tuvo conocimiento de la existencia de una cuarta hermana de solo ocho meses. 

¿Si la responsabilidad no está en los trabajadores de la misma Aldea Infantil, quién debe hacer el seguimiento de estos casos? ¿Quién se preocupa y vela por el bienestar de las infancias que no cuentan con el amor que todo niño y niña debería tener a sus tres o seis años? 

Gobierno Regional sin respuestas 

El Gobernador Regional Werner Salcedo aún no ha comentado el caso; sin embargo, los últimos datos que se tuvieron sobre el trabajo colaborativo del GORE Cusco y la Sociedad Civil a cargo de la Aldea Infantil Juan Pablo II data de febrero de este año. 

En redes sociales se informó a la población el buen avance que -parecería- darse en beneficio de los menores que ahí residen: 

GORE CUSCO EN X (12:55 p. m. · 17 feb. 2025 desde Cusco, Peru)

MÁS CASOS DE VIOLENCIA 

F.M no es el único caso reportado en las últimas semanas. Diversos diarios, principalmente el noticiero “Tendencia Semanal”, han reportado al menos tres casos de denuncias de alumnas y exalumnas de las dos universidades más representativas de la ciudad imperial: la Universidad Nacional San Antonio Abad del Cusco (UNSAAC) y la Universidad Andina del Cusco (UAC). Las jóvenes, dieron sus valientes testimonios evidenciando posibles actos de hostigamiento sexual en plenas aulas universitarias y de parte de sus docentes.

Según los informes periodísticos emitidos son docentes uni­versitarios que a pesar de tener títulos acadé­micos, trayectorias y respaldo, alimentan del miedo y la sumisión. Las alumnas tienen una denuncia, pero también tienen miedo pues, a pesar de relatar sus abusos ante autoridades y la ley, consideran que poco o nada se ha hecho para avanzar con sus casos. 

Un claro ejemplo de ello es que las mismas unidades educativas a cargo, como el rector de la Uni­versidad Nacional San Antonio Abad del Cusco (Unsaac), Eleazar Crucin­ta, no parecen apoyar a las denunciantes. En notas del diario Qosqo Times, se señaló que el directivo declaró que los más de 40 casos de acoso en investigación en la universi­dad nacional posiblemente se caerían pues los docentes ya no estarían en labor. 

Así mismo, el diario resaltó dos de los casos hallados; uno de ellos data de una egresada de la Facultad de Cien­cias Económicas, Administrativas y Contables de la Universidad Andina del Cusco, cuya denuncia es contra dos docentes por acoso y abuso de poder. 

Según su testimonio, uno de ellos con iniciales J.C.C, habría apro­vechado su situación académica para intentar manipularla cuando estaba a punto de egresar. Ella solicitó apoyo para subsanar el curso de Tesis 1 por lo que pidió apoyo al docente que la citó fuera de la universidad y le pidió que subiera a su vehículo para conversar. 

“Una vez dentro, arrancó el auto y la llevó hasta la zona de Puente Angostura, donde comenzó a tutear­la con comentarios indebidos. En el trayecto, le insinuó que, a cambio de mejorar sus notas, accediera a un “tra­to especial”, mencionándole que había un hotel cerca donde podía ir. Todo quedó grabado en audio, incluida la descarada propuesta: “No perdamos tiempo, quiero hacerte el amor”, relata la nota periodística. 

Casos en aumento. Reportaje de QosqoTimes.

Su caso aún no ha avanzado. La rectora de la UAC, Yanira Bravo, tampoco ha parece querer pronunciarse al respecto. Mientras tanto, las denunciantes sólo reciben apoyo de sus compañeros y reclaman fuera de sus casas de estudios, esos lugares que alguna vez podrían considerar como “seguros”. 

Ciberacoso y sextorsión en niñas, niños y adolescentes: una amenaza creciente en la era digital

Ciberacoso y sextorsión en niñas, niños y adolescentes: una amenaza creciente en la era digital

Por Hilary Venegas

En Perú, el ciberacoso y la sextorsión se han convertido en problemas graves para la seguridad y el bienestar de niñas, niños y adolescentes. El aumento del uso de redes sociales y dispositivos tecnológicos ha expuesto a los jóvenes a nuevas formas de abuso que afectan profundamente su salud emocional y psicológica. Estas problemáticas están creciendo de manera alarmante, con cifras que reflejan un aumento en la victimización de los adolescentes. Esto resalta la urgente necesidad de una respuesta efectiva desde la legislación y la educación para proteger a este grupo vulnerable.

El aumento de la sextorsión en niños, niñas y adolescentes en Perú refleja un peligro creciente en el entorno digital, donde los menores se enfrentan a constantes amenazas de chantaje y acoso cibernético.Fotografía: Aldeas Infantiles SOS Perú

La sextorsión, un delito que combina el chantaje con la amenaza de difundir material íntimo, ha emergido como una preocupación alarmante en Perú, afectando principalmente a niños, niñas y adolescentes. Según la encuesta sobre “Percepciones y Experiencias Digitales en torno al: Ciberacoso, Grooming, Retos virales peligrosos y Sextorsión realizada por Aldeas Infantiles SOS Perú, el 4% de los niños, niñas y adolescentes entre los 10 y 17 años han sido víctimas de sextorsión, y el 9% ha sufrido grooming (acoso y abuso sexual en línea), lo que refleja la vulnerabilidad de este grupo ante los riesgos cibernéticos. Asimismo, el informe revela que el  54% de los adolescentes peruanos ha experimentado ciberacoso o ciberbullying.

Una encuesta realizada por eBIZ reveló que el 30% de los escolares en Perú han sido víctimas de ciberacoso. Este preocupante dato resalta la magnitud del problema, que afecta a una gran parte de la población juvenil, expuesta a diversas formas de violencia en línea. Aunque el entorno digital ofrece múltiples beneficios, también ha creado nuevas oportunidades para la explotación y el abuso de los más vulnerables. Este fenómeno se ha intensificado tras la pandemia, cuando el uso de redes sociales y plataformas digitales se disparó, dejando a muchos jóvenes más expuestos a los acosadores.

Asimismo, un estudio del Instituto de Estudios Peruanos (IEP), encargado por CHS Alternativo, indicó que los riesgos de explotación sexual en línea aumentaron considerablemente debido a la pandemia. El informe estimó que, en 2022, alrededor de 280 mil niños, niñas y adolescentes en Perú recibieron propuestas para mantener relaciones sexuales a través de Internet, mientras que otros 501 mil menores fueron solicitados a enviar fotografías de sus cuerpos. Además, más de 573 mil menores se encontraron en persona con personas que los habían contactado en redes sociales, sin ser sus amigos.

Frente a estos delitos, la legislación y la educación juegan un rol crucial para proteger a las víctimas y prevenir este tipo de situaciones. De acuerdo con el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP), en el Resumen Estadístico de Alertas contra el Acoso Virtual 2024, el 85% de las personas que denunciaron estos incidentes fueron las víctimas, mientras que en el 49% de los casos reportados se confirmó la existencia de acoso.

Esta situación resalta la urgencia de adoptar medidas preventivas y educativas para proteger a los niños y adolescentes, brindándoles herramientas para identificar y enfrentar estos riesgos, y promoviendo una cultura digital más segura y responsable. 

En respuesta a esta crisis, en Perú se promulgó la Ley N.º 30096, que tipifica el delito de sextorsión dentro de la legislación sobre delitos informáticos. Esta ley establece sanciones penales para quienes amenacen con difundir imágenes o videos íntimos con el propósito de obtener beneficios económicos o sexuales. Recientemente, se han realizado modificaciones a esta legislación para fortalecer la protección de las víctimas y facilitar la denuncia de estos delitos, incluida la viralización de contenido sexual sin consentimiento. Además, el Decreto Legislativo N.º 1625, publicado en agosto de 2024, introdujo reformas al Código Penal que aumentan las sanciones por la difusión no autorizada de imágenes y material audiovisual con contenido sexual, así como por el chantaje sexual asociado.

El Ministerio de Educación ha implementado plataformas como SíseVe para reportar casos de violencia escolar, incluyendo el ciberacoso. Sin embargo, los datos muestran que muchos casos son archivados sin una investigación adecuada. La necesidad de capacitación tanto para educadores como para padres es crítica para crear un ambiente seguro donde los jóvenes puedan navegar en línea sin temor.

Aunque la legislación es crucial para sancionar a los agresores, la educación desempeña un papel esencial en la prevención de estos delitos. Organizaciones como el Comité de Derechos Humanos de la Niña y el Adolescente (CDHNA) promueven la implementación de programas educativos que fomenten un uso responsable de la tecnología. Además, diversas organizaciones no gubernamentales están asumiendo un rol activo en la lucha contra el ciberacoso. Un ejemplo de ello es Aldeas Infantiles SOS, que ha lanzado campañas de sensibilización dirigidas tanto a niños como a padres, para informar sobre los riesgos del ciberespacio. Estas iniciativas tienen como objetivo empoderar a los jóvenes para que reconozcan y denuncien situaciones de acoso o sextorsión.

El ciberacoso y la sextorsión representan amenazas reales para los adolescentes peruanos, pero con una legislación firme y una educación integral, se puede enfrentar este problema. Es fundamental que tanto las autoridades como la sociedad trabajen juntas para crear un entorno virtual más seguro para los jóvenes. La prevención, la legislación y la concienciación son elementos clave para combatir estos delitos que afectan la vida de miles de adolescentes en el país. Además, es esencial que los padres y tutores se involucren en la vida digital de los adolescentes, brindándoles orientación sobre cómo proteger su privacidad en línea e identificar señales de acoso o sextorsión.

8M, Marcha por el Día de la Mujer Trabajadora en Lima 2025

8M, Marcha por el Día de la Mujer Trabajadora en Lima 2025

Fotos y texto: Carina Escudero

Lima, 8 de marzo de 2025 – Miles de mujeres en sus diversidades y disidencias tomaron las calles de Lima el pasado sábado 8 de marzo para conmemorar el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, en una manifestación que, más allá de un acto simbólico, fue un grito contundente por la justicia, la igualdad y el reconocimiento de los derechos fundamentales de las mujeres en el Perú.

La marcha, que inició en la Plaza San Martín y se extendió por el centro histórico de la ciudad, se caracterizó por su diversidad y la masiva participación de colectivos feministas, organizaciones sociales y ciudadanas de diferentes distritos de la capital. Con pancartas, consignas y cánticos en defensa de sus derechos, las manifestantes expresaron su rechazo hacia la violencia de género que persiste en Perú.

“¡Ni una menos, vivas nos queremos!”, fue una de las tantas consignas que resonaron a lo largo del recorrido. La convocatoria reunió a mujeres de todas las edades, identidades de género y sectores, quienes denunciaron la violencia sistemática que enfrentan diariamente, no solo en el ámbito doméstico, sino también en el espacio laboral, académico y en la vía pública.

Uno de los principales reclamos fueron los crecientes feminicidios en el país. Según datos oficiales, entre el 1 de enero y el 6 de marzo, se han registrado 54 mujeres asesinadas de forma violenta en el 2025, una cifra alarmante que evidencia la incapacidad del sistema de justicia para garantizar la seguridad de las mujeres. Durante la protesta se exigió un abordaje integral de la problemática, mayores recursos para la prevención y sanción de estos crímenes.

La desaparición forzada de mujeres también fue una de las temáticas centrales, ya que, en muchos casos, las desapariciones de mujeres no reciben la atención adecuada por parte de las autoridades, lo que aumenta el riesgo y la impunidad.

Además de la lucha contra la violencia, las manifestantes demandaron igualdad de condiciones laborales, el reconocimiento de las trabajadoras del hogar, el acceso a la educación y la salud sin discriminación.

En la movilización también se dejó en claro que la lucha por los derechos de las mujeres no es solo una cuestión de ellas, sino de toda la sociedad. Como se replicó en las voces de muchas de las participantes: “Hoy, más que nunca, nos unimos porque sabemos que, si no estamos todas, no estamos completas”.

La marcha de este 8 de marzo se sumó a la larga lista de movilizaciones globales en el Día Internacional de la Mujer, un recordatorio de que la lucha por la igualdad y la eliminación de la violencia de género sigue siendo una tarea pendiente en todos los rincones del mundo. En Perú, como en otros países, la marcha fue una muestra palpable de la resistencia y la esperanza de que algún día las mujeres puedan caminar libremente sin miedo a la violencia.