Mujeres protestando contra la corrupción judicial en La Paz. FOTO: Camila Añezas – Niñas Malcriadas
El lunes 31 de enero, en varios departamentos de Bolivia, grupos de mujeres marcharon en protesta contra la corrupción judicial. Esta movilización se da luego del conocido caso de Richard Choque Flores de 32 años, un violador y feminicida serial, el cual ha evidenciado la corrupción del poder judicial y la complicidad del Estado.
La marcha fue convocada por la organización feminista “Mujeres Creando”, pero a la convocatoria se sumó la población en general, sobre todo víctimas de violencia, familiares de femicidios y mujeres aymaras.
Quya Reina, periodista aymara que estuvo cubriendo la marcha indica que: “he asistido a varias marchas del 8 de marzo, que es el día en que varias plataformas y organizaciones feministas salen a protestar contra la violencia machista y puedo afirmar que esta fue la más importante históricamente. Porque fue la primera marcha a nivel nacional en donde mujeres aymaras adultas han asistido autoconvocándose, dejando de lado sus labores cotidianas, pues varias a las que entrevistamos son comerciantes y ganan al día”.
“La característica a destacar de la marcha fue que se sumaron mujeres alteñas del sector gremial, madres, abuelas, jóvenes que no pertenecen a ninguna organización, fue una movilización grande, como no ocurría desde las movilizaciones del año 2020”, también recalcó Camila Azeñas, de la organización feminista Niñas Malcriadas.
El 24 de enero se conoció el caso de Choque Flores, quien fue detenido en su domicilio que se encuentra en la ciudad del Alto, acusado de violación y asesinato. Los uniformados revisaron su celular y encontraron indicios de que habría abusado de 77 personas. Entre ellas encontraron los cuerpos enterrados de Iris y Lucy, dos menores de edad desaparecidas en 2021. Este caso fue ampliamente difundido y develó los entramados de la corrupción e inoperancia de la justicia boliviana al momento de tratar las causas que atañen a la violencia de género. Choque Flores había sido detenido en 2013, y enviado a la cárcel de Chonchocoro acusado de violar y asesinar a Blanca Rubí Limachi de 20 años, por lo que fue sentenciado a 30 años de cárcel sin derecho a indulto, pero llamativamente en 2019 recuperó la libertad por un fallo del juez Rafael Alcón, quien recientemente también fue detenido por haber firmado tal decisión.
El ministro de Justicia, Iván Lima, dijo en el canal Bolivia TV que el juez Alcón “liberó a Choque Flores porque había un certificado médico, según el cual corría peligro su vida por su diabetes. Pero no se sabe qué médico firmó el documento, porque el expediente se perdió misteriosamente”. Lima detalló que el magistrado, dio la libertad a Choque Flores en “solo tres días” luego de que recibiera la solicitud de libertad un 24 de diciembre de 2019.
Las movilizaciones se dieron en distintos lugares del país, como respuesta a la masiva indignación, estos dos casos se suman a los miles de casos que han quedado sin resolver. Los casos de violencia machista, feminicidios han aumentado desde que comenzó el COVID-19 y no han sido parte de la agenda desde el gobierno de Jeanine Añez ni de las actuales autoridades”, indicó Camila, integrante de Niñas Malcriadas.
Según las cifras difundidas por la fiscalía general del Estado, Bolivia registró 108 feminicidios y también se reportaron 46 infanticidios el año pasado. El fiscal general del Estado, Juan Lanchipa informó que los departamentos con mayor incidencia son La Paz con 43 casos; la oriental Santa Cruz con 17, seguido de la central Cochabamba con 15. Estos datos van acompañados de la masiva movilización de mujeres que demostró el hastío el día lunes.
La Marcha en la ciudad del Alto se inició en la casa del feminicida, donde durante días familiares de víctimas estuvieron pidiendo que sea demolido el inmueble con la esperanza de encontrar allí cadáveres de sus hijas desaparecidas. A esa continua movilización se acercaron los medios de comunicación y el viernes 27 de enero la activista Maria Galindo integrante de Mujeres Creando, se apersonó en el lugar y convocó a movilizarse, hecho que sucedió el día lunes. desde ese lugar a la marcha que finalmente se realizó el día lunes. Los registros de los medios bolivianos mostraban a mujeres llorando desconsoladamente mientras Maria realizaba la convocatoria en las puertas del domicilio del feminicida.
La movilización concluyó en el tribunal de justicia departamental de la ciudad de La Paz. “El domicilio fue objeto de intervención, ya que padres de familia han ingresado a la casa a buscar a sus víctimas y esto mostró la desesperación y empatía de la población”, destacó Camila Azañez. El 4 de febrero en otra propiedad de Choque Flores fue encontrado el cuerpo de un primo de éste, cuya denuncia por su muerte había sido realizada por sus padres en 2014, pero el ministerio público procedió a no dar a lugar a dicha denuncia.
Para comprender porque esta movilización tuvo tanta adhesión, la periodista alteña Quya Reina explica que: “muchas mujeres expresaron que ya han pasado por denuncias en las cuales el procedimiento ha durado y sigue durando años y que no se resuelven debido a jueces, fiscales e incluso abogados corruptos. Algunas tías, en aymara, solicitaban al estado que se encierren a los violadores y feminicidas, y que nunca más vuelva a salir, es decir, que las instancias correspondientes puedan someter a los culpables a la cadena perpetua”.
“Otra de las observaciones que hicieron las mujeres aymaras, es que la justicia no considera la situación económica de las mujeres pobres. Puedes llegar a obtener justicia, pero esto sólo si les pagas coimas a las autoridades y funcionarios. Cuando en realidad es su obligación hacer ese trabajo. No hay justicia para los pobres, fueron algunas de las frases que escuchamos. Y es evidente que, en El Alto, en donde mucha gente se debe prestar dinero del banco y debe trabajar al día, la falta de ingresos es un obstáculo
para acceder a la justicia” aclaró Quya Reina. “Poder escuchar a estas mujeres ha sido realmente emotivo,porque la constante lucha contra el racismo colonial y contra los gobiernos racistas de turno que se han percibido en marchas y protestas como la del 2003
o la del 2019 protagonizadas por El Alto, se han transformado, desde sus mujeres, en denuncias contra el machismo que las aymaras vivimos día a día en una ciudad que cada vez crece más”, expresó la periodista alteña.
Movilizaciones en el resto del país
«Todas estamos convocadas por esta violencia. En Santa Cruz aún hay una tibieza y somos uno de los principales departamentos con este tipo de casos, y aún no hay esa conciencia de toda la sociedad. Pero hubo reacción de las mujeres, cuando nos dirigimos desde el palacio de justicia hasta la fiscalía nos aplaudían, gritaban desde el bus o daban bocinazos. El apoyo está”, cuenta Denilson Montaño Segovia, integrante de la colectiva Niñas Malcriadas de Santa Cruz de la Sierra.
“Nos convocamos desde la rabia por la incompetencia que tiene el estado por velar para que se cumplan los derechos que tenemos las mujeres y las disidencias sexuales. Nos movilizamos todes contra la impunidad, porque el acceso a la justicia es clasista, racista y ahí surge plantear ¿no hay tal proceso de cambio, no hay democracia si la vida de las mujeres no importa?”, remarca Montaño y que, “para que el fascismo en Santa Cruz o para que los patrones estén ocupando una silla de poder se movilizan y como ese dia no estuvo la sociedad civil en masivo, de cualquier manera los compañeros también estamos tomando el espacio público para denunciar la violencia patriarcal”.
Desde la colectiva Mujeres de Fuego de Cochabamba su directora Fátima Terrazas explica que “la rabia e indignación es porque muchos delitos quedan impunes. Que se de la importancia a este tema, que el gobierno se de cuenta como se está manejando esta corrupción, el riesgo que se pone a lasociedad al quedar libres las personas que han cometido estos delitos. Necesitamos ser escuchadas por el gobierno y por la sociedad”.
“Hemos tenido el apoyo de muchas madres, muchos varones que se dan cuenta que el sistema judicial no está funcionando, tenemos que hacer conocer a la sociedad. Bolivia es el segundo país con más violencia, no podemos llevarlo como un trofeo. Necesitamos hacer saber ¿cómo está el órgano de justicia? ¿qué está pasando con el tribunal de justicia? ¿qué está pasando con nuestros jueces y fiscales? La falta de ayuda a las víctimas de abuso sexual, a los padres y madres” explica la activista Terrazas, del colectivo Mujeres de Fuego Cochabamba.
Desde el 24 de enero, cuando se hizo público el caso de Choque Flores, María Galindo de la organización Mujeres Creando puso su cuerpo y voz a través de Radio Deseo para visibilizar, presionar al estado e interpelar a la
sociedad boliviana para que reaccione ante tantos casos de retardación por parte de la justicia, prisión domiciliaria de violadores y asesinos que no cumplen con la sentencia de los 30 años de cárcel como indica la ley.
Radio Deseo también es transmitida por Facebook y en estas semanas se convirtió en un espacio que recibe denuncias de familiares. “Más de 120 casos en cuatro días hemos recibido”, indicó Galindo al vocero presidencial Jorge Richter en una reunión que era transmitida en vivo en su red social.
¿Cuántas comisiones y leyes más necesita el estado boliviano para dejar atrás el machismo?
La misma deberá presentar resultados en un plazo máximo de 120 días”, publicó en su cuenta de twitter el presidente Arce, un día después de la movilización de mujeres.
El gobierno boliviano había declarado que este sería el “año de la revolución cultural de la despatriarcalización”. Con el objetivo de luchar contra las violencias hacia las mujeres, la sociedad espera que se concrete esa retórica del Movimiento al Socialismo (MAS), luego de las manifestaciones y la nueva Comisión anunciada.
Esta semana La violencia de género está en la agenda de los medios y la clase política boliviana, a tal punto, que un día después de la movilización el presidente Luis Arce creó la conformación de una Comisión que ha propuesto Mujeres Creando y que no quede sin efecto. Además, la organización pretende convocar a otras organizaciones feministas o que trabajen con mujeres en todo el país.
La violencia de género está en la agenda de los medios y la clase política boliviana, a tal punto, que un día después de la movilización el presidente Luis Arce anunció la conformación de esta comisión.
La organización Mujeres Creando a traves de Radio Deseo y de la cara más visible su organización: la feminista boliviana Maria Galindo quienes convocaron a la gran movilización del lunes 31 de enero. Además pidieron la creación de una Comisión, donde ellas, así como otras organizaciones que trabajan a lo largo del país con las distintas problemáticas que atañe a la violencia de género pudiesen trabajar en conjunto.
Maria Galindo se reunió con el Ministro de Gobierno Eduardo del Castillo para exigirle una Comisión de Excepción frente a la corrupción policial. Luego se reunió con el vocero de gobierno para entregarle una carta dirigida al presidente Luis Arce, pero finalmente se dio a conocer el viernes 5 de febrero quienes formarán parte de la Comisión Comisión de Revisión de Casos de Violación y Feminicidio y no estan incluidas personas o entidades feministas de la sociedad civil.
Esta era la esperanza de varias plataformas de mujeres que trabajan en las distintas ciudades bolivianas, “como colectivo nosotras ya estamos mandando cartas y
haciendo saber que queremos participar. Nosotras ya estamos llamando a las Víctimas de Mujeres de Fuego. La comisión tiene que escuchar todos estos casos, porque si no solo se arma para tranquilizar a la sociedad, se tiene que trabajar con colectivos en ese comité”, indicó Fátima Flores
Al día de hoy en Bolivia hay dos comisiones: la que creó el gobierno y la que promueve el grupo Mujeres Creando, quienes comenzaron una campaña de “Accion en legitima defensa de las vidas y las libertades de las mujeres bolivianas”, y han dado a conocer un telefono donde se puede hacer llegar sus denuncias en casos de violación o feminicidio y que el culpable haya sido liberado por la justicia. Además el 7 de febrero hicieron saber sus nueve objeciones contra la Comisión recientemente creada por el gobierno boliviano.
Quizás todo este pedido de las organizaciones que trabajan para visibilizar los derechos de las mujeres en Bolivia tenga que ver con que el año pasado ya hubo una comisión mixta en el Parlamento boliviano, integrada por legisladores del gobernante Movimiento al Socialismo (MAS) y las opositoras Comunidad Ciudadana (CC) y Creemos. En diciembre presentó un informe detallado de una investigación sobre las causas del retraso judicial en casos de femicidios y establecieron la falta de personal, presupuesto y coordinación como algunas de las razones principales.
El informe establece que entre 2013, año en el que entra en vigencia la ley 348 que garantiza a las mujeres una vida libre de violencia, al 2021 se han registrado al menos 997 femicidios con registros anuales como los de 2017 y 2019 en los que estos crímenes fueron los más altos con 155 y 147, respectivamente.
Es así que el año 2019 Bolivia contó con el título de ser la nación donde más mujeres son asesinadas en Sudamérica. Esto según un reporte de la Comisión Económica para América Latina de la ONU (Cepal). Durante 2020 el gobierno estuvo bajo el mando de Jeanine Añez, quien tuvo un régimen fascista y racista, sobre todo a sectores indígenas, por lo cual se hace difícil saber las cifras reales de ataques a mujeres durante este año.
Cabe resaltar que Bolivia cuenta con una Constitución Plurinacional con perspectiva de género y con leyes tales como: Ley 243 Contra el Acoso y Violencia Política hacía las Mujeres, Ley 018 del Órgano Electoral Plurinacional y Ley 348 Integral para Garantizar a las Mujeres una Vida Libre de Violencias que incorpora en el código penal el delito del femicidio con una pena de 30 años de prisión sin derecho a indulto.
Para comprender por qué la ciudad de La Paz y el Alto llevan la delantera en hechos de esta naturaleza, Reina indica: “¿cómo se puede entender que muchas mujeres jóvenes del campo caigan hasta el día de hoy en manos de violadores o de gente que las prostituye? La migración de mujeres del campo es un asunto de mayor importancia. Es obvio que hay una necesidad de adolescentes y jóvenes de trabajar y generar ingresos y eso las lleva a buscar trabajos que pueden llevarlas a la muerte. ¿Quién las protege? Esta es una de todas las realidades que viven muchas mujeres, que vivimos muchas mujeres, más allá de la delincuencia, que es otro problema no resuelto y que provoca indiferencia”.
La ciudad del Alto, es una zona que recibe constantemente migración del campo, algo que se repite casi en todas las ciudades bolivianas, ya que es usual que los jóvenes se trasladen a realizar sus estudios de secundaria o para trabajar y ayudar a la economía familiar.
“Comercio informal, ausencia de las madres en la crianza de sus hijos porque deben ir a vender, violaciones y secuestro desde movilidades que transitan libremente, embarazos adolescentes de menores de edad que quieren salir de sus hogares por violencia intrafamiliar, adolescentes que estudian y trabajan, migrantes, prostitución de menores de edad, estos problemas deben ser resueltos inmediatamente por una comisión que represente todas las necesidades y las denuncias de alteñas y aymaras”, cierra Reina, quien se sintió muy conmovida de ver “a las tías alteñas” movilizar por esa rabia y dolor contenidos por años y que es la deuda pendiente del llamado proceso de cambio del gobierno del MAS.
Hace algunos años, un par de señoritas con uniformes claros interrumpieron la clase de mi antigua tutora para hablarnos sobre los métodos anticonceptivos; específicamente, los condones. Llevaron dos de los productos que mencionaron. El que logró sorprenderme fue el denominado ‘condón femenino’. “¿Hay condones para mujeres?”, fue lo primero que surgió en mi mente. Cuando llegué a mi casa, el tema que toqué con mi mamá fue sobre lo que aprendí en el colegio. Ella no conocía sobre ello, así que estuvo atenta a todo lo nuevo que le contaba.
Ahora me doy cuenta de lo afortunada que fui en ese momento, pues mi madre me hablaba sobre la sexualidad de forma directa, preparándome para el futuro. Pero, ¿cuántos habrán tenido la misma suerte de tener a alguien de confianza que los oriente?
El condón es un método anticonceptivo de barrera que, aparentemente, más se conoce entre las personas. Se sabe qué es, pero a veces se ignora cómo se usa, para qué y por qué.
Una encuesta aplicada a un total de 24,135 personas, realizada por la Fundación AHF Perú en el 2020, reveló que solo el 13% de peruanos de distintas ciudades usan de manera frecuente el preservativo durante sus relaciones sexuales y el 77% lo utiliza “casi siempre”. Además, en otra realizada en el 2021, muestra que en un grupo de 45,697 jóvenes, solo el 14% de adolescentes varones en nuestro país usa siempre preservativo durante sus relaciones sexuales, mientras que la cifra en las mujeres no llega ni al 6%. Estos datos demuestran que el mensaje sobre el uso del condón aún no sensibiliza a la población.
Condón masculino y femenino. Imagen: Extremadura salud
El uso de este preservativo no solo debe realizarse cuando se tiene sexo vaginal, sino también cuando es de forma oral o anal. La idea frecuente con la que se emplea este producto es para prevenir los embarazos no deseados, el cual tiene una alta efectividad: entre 85 y 98%.
Sin embargo, algunos incluso sirven de protección a posibles infecciones o enfermedades de transmisión sexual (ITS/ETS). Aunque se ha demostrado que el uso del condón previene los embarazos, no hay que confiar solo en ese método; adicionalmente, se debe usar al mismo tiempo otro —como la pastilla anticonceptiva, el dispositivo intrauterino (DIU) o la inyección anticonceptiva— para que sea más efectivo.
Dejando de lado la protección que genera su empleo frecuente, también pueden ser muy estimulantes al realizar el acto sexual. Su uso puede ser parte de los juegos previos y del placer que proporciona cada uno de forma independiente (condón masculino y femenino). No hay excusas para no hacer uso del condón; ya que, además de sus beneficios salubres y didácticos, actualmente, algunas fábricas realizaron variaciones del producto; por ejemplo, de diferentes tamaños, texturas, aromas y sabores.
Día Internacional del condón: 13 de febrero
Cada 13 de febrero, se celebra el Día Internacional del Condón, en el cual se informa e incentiva su uso a la población sexualmente activa; de esta manera, se promueve a que tengan relaciones seguras. La fecha se decidió por ser víspera del Día de San Valentín, también conocido como el Día del Amor y la Amistad.
AHF Perú promueve el día internacional del condón. FOTO: El Peruano
No es una fecha que haya sido oficializada por laOMSo la Unesco, sino que fue una iniciativa que surgió en el 2009 y se instauró a nivel mundial en el 2012 por laAIDS Healthcare Foundation (AHF), organización sin fines de lucro que ofrece servicios de salud, métodos de prevención e información a las personas con VIH o sida.
Sin embargo, es importante que se destaque este día para que más personas sexualmente activas conozcan sobre los beneficios de su uso, como lo es la prevención de las enfermedades de transmisión sexual (ETS), y que tiene gran eficacia en la reducción de la incidencia de embarazos no deseados.
Importancia de la ESI en escuelas
La Educación Sexual Integral (ESI) es un tema que estuvo resonando en los medios de comunicación hace unos días. Aunque genere controversia en la política y las familias, es importante que se hable sobre esto en los colegios. El currículo educativo no se reduce al enfoque de género, propuesta que ayudaría a reducir la violencia sexual y de género, sino que también tiene varios puntos que ayudarían a la prevención de enfermedades y de embarazos adolescentes.
FOTO: La República.
Según la Unesco, la Educación Sexual Integral forma parte de una educación completa e indispensable a la que todo ser humano tiene derecho, ya que proporciona competencias y habilidades para la vida. Además, según la Defensoría del Pueblo, en el 2016, el Comité de los Derechos del Niño recomendó al Estado peruano hacer frente al problema del elevado número de embarazos de adolescentes con el acceso a una educación en materia de salud sexual y reproductiva.
Los beneficios que puede proporcionar el implemento de la ESI son variados. Se puede prevenir casos de violencia sexual, puesto a que los estudiantes, al saber sus derechos y reconocer los actos negativos, pueden alzar la voz y defenderse. También reduce la tasa de embarazo adolescente, porque tanto niñas, niños y adolescentes conocerían sobre los variados métodos anticonceptivos que existen; además de saber dónde y cómo conseguirlos. Por ejemplo, sabrían que no necesitan receta médica, son económicos y en establecimientos de salud se entregan de manera gratuita. Otro punto a favor es que se enseñaría sobre la planificación familiar, una información necesaria para que tengan un plan de vida estructurado.
La encuesta realizada por AHF Perú en el 2021 revela que el 52% de mujeres comenzó su etapa sexual antes de los 17 años y en los varones esta cifra asciende a 66%, lo que es aún más preocupante en el caso de mujeres trans, donde llega al 86%.
FOTO: El Peruano
Actualmente, el uso del condón es un tema que se habla más en los espacios publicitarios de la televisión y en Internet, pero no deja de ser menos relevante que se informe también dentro de los colegios. La curiosidad puede llevar a que, en el exceso de información, haya parte de desinformación.
Jóvenes y adolescentes pueden entrar a sitios virtuales dónde no saben si las fuentes son verídicas o cuánto es realmente cierto. Pueden encontrarse con mitos que los desanimen a usar el preservativo o les genere temor. Por ejemplo, de que la sensación es menor al llevar puesto el condón, lo cual es falso, ya que hoy en día existe una gran variedad de condones ultra delgados que puede brindar gran sensibilidad y sensaciones muy placenteras; o sobre que el preservativo (ya sea un condón femenino o masculino) puede quedarse dentro del cuerpo de la otra persona, un mito que se desmiente al saber el anillo externo del condón evita que se introduzca; otro sería de que este producto se puede colocar o retirar en la mitad del acto sexual, hecho que perjudicaría a ambos.
Por esta información tan variada que se encuentra en Internet, lo indicado sería que se enseñen estos temas en las escuelas, porque así habría una fuente segura con datos confiables.
Según unos datos de la Encuesta Demográfica y de Salud Familiar (ENDES 2017), en promedio, 10 mujeres son víctimas de feminicidio cada mes, 78.9% de las víctimas de trata son mujeres y 13.4% de las adolescentes estaban embarazadas o fueron madres en ese año. Entonces… ¿hasta cuándo vamos a cegarnos de la realidad y negar que en las escuelas hay una alta necesidad de tener una Educación Sexual Integral? No solo se trata de brindar información a los adolescentes y jóvenes, sino también proporcionarles herramientas para que puedan defenderse y tomar mejores decisiones.
Previo al 14 de febrero, las empresas y medios se enfocan en las formas en que puedes pasar este día, ya sea que tengas pareja o no. Las opciones son limitadas, si eres una mujer soltera e inexistentes si tu orientación está dentro de la demisexualidad o lo arromántico.
Los contenidos sobre la soltería por el 14 de febrero: Día del amor y la amistad siempre se enfocan en cómo puedes disfrutar de tu sexualidad sin compromisos o seguir en la búsqueda de la “media naranja”. No existen los intermedios. Por desgracia para esté mundo capitalista, no todas las personas se identifican dentro del espectro sexual o romántico.
Este discurso podría entenderse desde lo “único y diferente”, peor puede llegar a ser un proceso violento por definir tu identidad. Pensemos en las adolescencias que están descubriendo quiénes son, un ejemplo es que la primera experiencia está ligada con la virginidad por el valor que la sociedad te da como persona. Si tus inclinaciones están lejos de estos aspectos conlleva un rechazo.
Con el boom de la serie de HBO, “Euphoria”, en redes sociales, sobre todo en Twitter han surgido discusiones sobre quienes mencionan que su adolescencia fue similar a la de los personajes y tuvieron una vida sexual activa y también testimonios de personas que hasta la universidad o entrados los 20’s habían tenido su primer encuentro y no empatan con la vivencia de la serie.
Puede tomarse como un ejemplo simple, pero es una de las tantas narrativas que han causado controversia por el imaginario colectivo de lo que implica la juventudy las presiones para poder cumplir ese estándar de: fiestas, sexo, drogas y amores fugaces que nos hagan crecer como personas.
HBO LATINOAMÉRICA
Demisexualidad y arrománticismo
Según datos de la Red para la Educación y la Visibilidad de la Asexualidad Según (AVEN) en un estudio publicado en octubre de 2020 por Canal SALUD de la aseguradora MAPFRE, arrojó que:
El 30% de las personas siente inclinaciones sexuales.
El 54% muestra indiferencia hacia ellas.
El 16% asegura sentir repulsión
La demisexualidad, se encuentra dentro del espectro de la asexualidad. Se le considera como la falta de atracción sexual hacia otras personas si no existe una fuerte conexión emocional, es decir, se necesita de una conexión profunda para desarrollar el deseo sexual y decidir tener relaciones sexuales.
Las personas demisexuales a menudo se sienten solas, aisladas y extrañas llegando a creer que algo no funciona bien dentro de sí, esto puede deberse a la falta de comprensión de lo que implica su orientación por medio de su entorno cercano (amistades, familiares y parejas).
El sólo sentir atracción sexual hacia alguien con quien se ha establecido previamente un vínculo afectivo no garantiza un estimado de tiempo y método para que se pueda realizar y mucho menos que sea un requisito previo para que pueda ocurrir.
Por otro lado, una persona arromántica es quien no experimenta atracción romántica. No existe esa necesidad de emparejarse con otra persona por razones románticas. Aunque sí son capaces de sentir amor como el que se tiene por una amistad o familiar directo. Incluso pueden llegar a sentir arrobamiento que puede ser una atracción no romántica ni sexual, pero sí afectiva.
¿Entonces por qué toda la sociedad está tan sexualizada?
Porque habitamos en un mundo capitalista dónde la frase de: el sexo vende, es lo que rige al sistema. No necesariamente se concibe desde el trabajo sexual, sino de la idea del morbo, el estatus y el sentido de pertenecía que genera en las redes sociales.
Aunque en México el tema de la sexualidad tiene una connotación distinta a la capitalista porque desde las sociedades prehispánicas ha tenido gran importancia la sexualidad, el erotismo y el cuerpo.
Pero, situándonos en el tema de las diversidades sexuales, podemos mencionar el aumento en el mercado de los hoteles, sex-shop, restaurantes y de florerías que se benefician de la idea que los planes “sexuales” son un ideal del amor.
Esto no es una ley absoluta, hay quienes tienen una vida sexual activa y disfrutan de los encuentros sexuales sin importar la fecha, pero el tener un panorama más completo de la diversidad de orientaciones sexuales y románticas permite disfrutar desde otro lugar las fechas que pueden traer ansiedad, presión o ansiedad.
Además de que una orientación no invalida a la otra. En especial porque la orientación romántica es independiente de la orientación sexual y te puedes situar desde diferentes gustos o formas de relacionarte. Puede que tus planes del 14 impliquen el pasar el día en casa viendo series, que sea una noche entre amigas o que prefieras ir a cenar con alguien que conociste en Tinder o ese mismo día.
Parte de la propuesta es que podamos entender que no todas las personas viven su sexualidad de la misma manera ni que tendrán la misma opinión sobre las relaciones. Muchas otras están en el descubrimiento de quiénes son, muy a pesar de la edad, o si ya se nombran desde el espectro de la asexualidad, la demisexualidad, el arrománticismo y otras similares, su forma de relacionarse será distinta.
Dejemos de pensar que las peculiaridades de nuestros sentires son como los demonios que nos alejan de lo que se conoce y empecemos a honrar que nos permitirán desenvolvernos de maneras diferentes con nosotras y poderlo compartir con las otras personas si esa es nuestra decisión. Eso es lo importante de la fecha: el gozar y poder decidir cómo.
Tras 29 años de activismo, el Movimiento Homosexual de Lima (HMOL) convocó a la comunidad LGBTIQ+ frente a la catedral de Lima para una actividad llamada “Besos contra la homofobia”. Se ejecutó el 12 de febrero del 2011, y tuvo como principal objetivo visibilizar las distintas orientaciones sexuales e identidades de género, así como recalcar que todos los ciudadanos tenemos derecho de expresar afecto en lugares públicos sin temor a ser víctimas de ningún tipo de agresión.
Entre 15 y 20 personas se reunieron en la escalinata de la Catedral de Lima. La actividad se mantuvo pacífica hasta que fueron intervenidos de manera brutal por efectivos de la PNP, quienes utilizaron bombas lacrimógenas para amedrentar, además de empujar, golpear e insultar a los jóvenes LGTBIQ+.
Lo más indignante es que el actuar de la policía fue más allá, pues mujeres lesbianas y bisexuales manifestaron haber sido víctimas de tocamientos indebidos, así como los jóvenes que intentaron refugiarse de las agresiones ingresando a negocios fueron perseguidos y golpeados. La activista del MOHL Efe, Mary Vargas, afirmó que otra activista llamada Alicia Parra fue agredida con un varazo policial y terminó con diez puntos de sutura.
Tras la agresión, siete activistas acudieron a la comisaría de Monserrate para realizar las denuncias respectivas y pasar por la revisión del médico legista encargado. Además, identificaron a los efectivos policiales, presentaron los videos que mostraban la agresión y formularon una queja ante la Defensoría del Pueblo, con la cual se inició una investigación policial que concluyó que no hubo delito de abuso de autoridad.
Lo sucedido fue difundido por distintos medios a nivel nacional e internacional. Organizaciones LGBTIQ+ de distintos países mostraron su apoyo con los afectados mientras que el arzobispo de Lima, Juan Luis Cipriani, pidió a los jóvenes LGBTIQ+ que “no provoquen con manifestaciones en ese lugar por respeto a la iglesia”.
Asimismo, el 15 de febrero, Phillip Butters —además de coincidir con Cipriani en que fue un “acto de provocación”— dijo vía radio: “Yo te digo una cosa, así para terminar, yo por la mañana voy al nido de mi hija y si veo a dos lesbianas u homosexuales chapando, les pido por favor que se vayan a la primera y segunda, a la tercera ya los estoy pateando”.
Once años después, los policías siguen sin ser sancionados y Phillip Butters continúa con un espacio en la pantalla chica. Aparentemente, utilizar la fuerza de manera desmedida en condición de efectivo policial es enfrentar una provocación y predicar discursos de odio al aire no es tan grave, pues lo que pesa más es la “libertad de expresión”.
La diversidad sexual, que sigue siendo un tema tabú, va ganando espacio en los pueblos a pesar de los prejuicios, la violencia y los abusos sufridos. La imagen de arriba muestra a Cacica Majur | Foto: Archivo personal/Usada con autorización de Amazônia Real
Más indígenas hablan sobre la diversidad e identidad sexual en sus comunidades.
Este texto, escrito es de Keka Werneck y se publicó originalmente en el sitio web Amazônia Real en diciembre de 2021. Se reproduce aquí en virtud de una asociación, con algunas modificaciones.
Majur empezó a darse cuenta de su identidad como niña a los 12 años. En la aldea Apido Paru, Tierra Indígena Tadarimana en Rondonópolis, en el estado brasileño de Mato Grosso, donde nació y vive, esto nunca fue un tema problemático. Sin embargo, durante un tiempo, la mujer indígena de la etnia boe bororo no comprendió del todo lo que estaba ocurriendo en su interior.
Hoy, a los 30 años, se identifica como mujer transgénero y está pasando por la transición de género, a la vez que se convierte en cacica (jefa indígena), porque su padre, de 79 años, se ha jubilado por problemas de salud.
Desde que se dio cuenta de que era trans, Majur dejó atrás a Gilmar Traytowu, el nombre masculino que le pusieron, y ha construido su identidad como mujer.
«Estoy haciendo (la transición) por partes. En primer lugar, tomo la hormona femenina, con el seguimiento de un endocrinólogo de Rondonópolis», dijo a Amazônia Real en una entrevista.
Majur esperaba someterse al tratamiento de transición de forma gratuita a través del Servicio Único de Salud (SUS, el sistema de salud público de Brasil), pero por la demora en la atención, optó por procedimientos pagados.
En su pueblo, en un estado de la región centro-oeste de Brasil, a Majur siempre la han respetado. Ahora, como cacica y al frente de una comunidad de unos 800 habitantes, dice que el respeto ha aumentado. Sabe que esa no es la realidad de la mayoría de los indígenas LGBTQIA+.
«Nosotros, además de ser indígenas, LGBT, sufrimos un doble prejuicio. Aunque nunca he sufrido por parte de mis padres, sí por parte de algunos familiares, y en la sociedad exterior también», explica.
Incluso teniendo la oportunidad de salir del pueblo para estudiar, decidió quedarse y trabajar con su gente. Soltera, cría a dos sobrinas como si fueran sus propias hijas;, dice que una ya le ha dado «dos nietos».
«Siempre digo que nuestra [orientación] sexual no define nuestra personalidad, somos lo que somos, no lo que la sociedad homofóbica quiere que seamos», dice, y añade que siempre da las gracias a Aroe Eimejera – «Dios, el Jefe de las Almas, el Jefe de los Espíritus»- de los bororo por estar bien.
El diseñador amazónico Sioduhi | Foto: Jéssica Lagoas/Usada con autorización de Amazônia Real
Romper el silencio
Aunque el tema sigue siendo tabú, la diversidad sexual en los pueblos ha cobrado fuerza pues más indígenas que han decidido romper el silencio.
A los 25 años, el diseñador amazónico Sioduhi, del pueblo pira-tapuya (también llamado Waíkahana), recuerda lo difícil que fue darse cuenta de que era gay.
«Este descubrimiento me dio mucho peso, precisamente porque nací en una zona con un proceso de colonización muy fuerte, que es el Alto Río Negro, en la Amazonia. Allí hay un elevado número de católicos y protestantes. Es un lugar donde la colonización es tan fuerte que todos sufrimos el proceso de integración», afirma.
Consciente del papel que ocupa en la sociedad, ha tratado de orientar este debate de forma más abierta.
«Como indígena, LGBTQIA+ y diseñadora de moda con algo de influencia, he tocado más estos temas, que todavía son sumamente delicados, por esta construcción del binarismo (hombre-mujer) y la culpa cristiana, que todavía es muy grande. Nos dijeron que íbamos a ir al infierno», dice.
Cuando decidió perseguir su sueño de convertirse en diseñador de moda en São Paulo, llevaba toda esta carga e historia en su maleta, que se reflejaba en su proceso creativo. También llevaba en su maleta la prevaricación, la violación espiritual y los abusos morales. No es raro que un indígena LGBTQIA+ acabe sintiéndose aislado y oprimido dentro de su propio territorio.
Para el pueblo waíkahana, Sioduhi significa «espíritu ancestral de un baiá», el cantor de las ceremonias sagradas. Nació y creció en la comunidad Mariwá, en São Gabriel da Cachoeira, en el Alto Río Negro, estado de Amazonas, región que concentra la mayor diversidad de etnias indígenas, con 23 pueblos diferentes.
A los 12 años se trasladó a la ciudad para estudiar. Hace tres años, Sioduhi llegó a la ciudad de Pedras, en el estado de São Paulo. Resistir es lo que aprendió a hacer, como indígena gay que corría tras el sueño que tenía desde niño de ser diseñador de moda. Creó la marca Sioduhi Studio, de moda indígena.
Antropóloga Bárbara Arisi | Foto: Archivo personal/Usada con autorización de Amazônia Real
Indígena gay
Barbara Arisi, que investiga la diversidad sexual entre los indígenas, es doctora en antropología por la Universidad Federal de Santa Catarina (UFSC).
«Mi investigación doctoral fue con los matis, que viven en la tierra indígena de Vale do Javari, cerca de la frontera con Perú, donde el río Javari separa ambos países», explica.
Arisi, que actualmente vive y enseña en los Países Bajos, es coautora de dos libros sobre el tema. La Tierra Indígena de Vale do Javari se encuentra en el estado de Amazonas y es la segunda mayor tierra indígena del país. Es el hogar de más de 6000 indígenas recientemente contactados y aislados..
«Los cronistas, los sacerdotes, los jesuitas, los dominicos registraron la presencia de otras prácticas sexuales no monógamas y no heterosexuales, que los indígenas, al igual que muchos otros pueblos indígenas del mundo, tenían antes de la colonización europea, admitidas en la comunidad», explica el antropólogo.
«El heterosexismo, la violencia contra las prácticas que luego llamaremos homosexuales, es parte de un proceso de imposición cultural católica sobre las prácticas indígenas relacionadas con las formas de establecer las familias, la sexualidad, la afectividad.»
«El libro trata de todo lo que encontramos de material en la arqueología, en los registros de los cronistas hasta la parte más contemporánea, de cómo los indígenas de hoy en día se reivindican como ‘pueblos maricas’, por ejemplo, un término que se usa en Sudamérica. En Bolivia, los indígenas usan esta expresión», destaca..
El libro también presenta información sobre los académicos indígenas estadounidenses y canadienses que reivindican el número dos del acrónimo de la diversidad: LGBTQIA2+. Esto se debe a que son indígenas y no se sienten cómodos en el binarismo. Se hacen llaman dos espíritus, categoría nativa. El término similar en Brasil sería «indígena gay».
Tarisson Nawa | Foto: Archivo personal/Usada con autorización de Amazônia Real
Fluidez de género
Según el periodista José Tarisson Costa da Silva, indígena y gay del pueblo nawa, en el estado de Acre, al norte de Brasil, hay informes de que sus antepasados vivían su sexualidad de forma tan natural que no era necesario asumir su orientación sexual.
«La sexualidad no tenía esta jerarquía o relación de violencia con las personas, con las diferentes prácticas. Hoy en día, afirmarse como persona indígena LGBT es fundamental para la lucha y el reconocimiento. Es la diferencia dentro de la diferencia», explica.
Tarisson Nawa, que actualmente vive en Manaos, capital del estado de Amazonas, recuerda que la agenda de género en los pueblos indígenas la está planteando el movimiento de mujeres indígenas.
«Porque las luchas de género traen otras formas de ser y vivir dentro del territorio», señala la periodista. «Junto a esta lucha de las mujeres, esta lucha por el territorio, ligada a las cuestiones de género, también vienen las cuestiones de la sexualidad».
Reconoce que en la mayoría de los territorios la colonización ha afectado directamente a la sexualidad de los pueblos indígenas, impactado en sus afectividades, sensibilidades y formas de relacionarse. Al igual que alteró y sigue afectando a la organización social de los pueblos.
«Tengo mis temores al decir que todo es producto de la violencia de la colonización. No lo niego, es un hecho que la colonización tuvo un impacto, pero hay que tener en cuenta que en Brasil hay 305 pueblos indígenas. La diversidad es inmensa, es difícil medir hasta qué punto antes de la colonización existía la fluidez de género y sexualidad en todos estos territorios», afirma.
Para la antropóloga Barbara Arisi, la discriminación y los prejuicios contra la diversidad sexual entre los indígenas dependen del contexto. Aunque muchas comunidades, como la de Majur, tienen aceptación, otras no.
«Hay comunidades muy violentas. En Centroamérica, a las personas las golpean, las maltratan, y para que sigan el binarismo, la forma de castigo suele ser la violación», advierte.
«Siempre pienso que las comunidades indígenas aceptan más a la gente, pero eso no significa que todos, la diferencia es muy grande, hay muchos pueblos, no se puede hablar genéricamente».