La Red de periodismo feminista de Bolivia: una mirada reflexiva ante un sistema patriarcal

La Red de periodismo feminista de Bolivia: una mirada reflexiva ante un sistema patriarcal

Por Brenda Villalba

El feminismo continúa en una importante lucha. Si bien en algunos aspectos el movimiento sociopolítico ha podido abrirse y asentarse en espacios esenciales para la reconstrucción de una sociedad más crítica y reflexiva ante un sistema heteropatriarcal/androcéntrico, aún no podemos decir que estamos cerca del objetivo, recalcando lo importante, que es seguir en esta transformación dentro de las diferentes dimensiones de la sociedad. 

En el contexto Latinoamericano, son varios los países que han logrado importantes avances, tanto en materia legal/normativa (por ejemplo: Ecuador), como en lo social/cultural con la implementación de la perspectiva de género en los diferentes ejes sociales, contando con la importante participación de los grupos y colectivos feministas. Pero, ¿cuál es el contexto boliviano?

En Bolivia, la situación se vuelve más complicada, pues aparte de que la lucha por cambiar la estructura machista-patriarcal toma protagonismo directamente desde las manos de los colectivos, organizaciones independientes y mujeres feministas; los sistemas del gobierno parecen beneficiar a feminicidas, violadores, etc. Tomando como ejemplo el último caso que conmocionó al país, el de Richard Choque Flores, violador y feminicida serial, al que la justicia boliviana favoreció, y al que los medios de comunicación llamaron “Psicópata sexual”, término que fue analizado y corregido por la Red de Periodismo Feminista de Bolivia, tomando en cuenta el importante rol que cumplen los medios de comunicación dentro de la lucha feminista.  

La Red de Periodismo Feminista de Bolivia es una organización independiente formada por un grupo de periodistas, quienes al estar conscientes del importante rol de los medios de comunicación como agentes sociales, crean un espacio para la reflexión y crítica en la cobertura periodística. Esta es la primera red de periodismo con perspectiva de género en Bolivia. La Antígona habló con una de sus fundadoras, Carolina Méndez Valencia, quien nos cuenta más sobre este proyecto.

¿Cómo empieza la gestación y posterior materialización de este proyecto? 

La Red de Periodismo Feminista es una iniciativa nueva, que surgió inicialmente de dos periodistas amigas: María Silvia Trigo y mi persona Carolina Méndez, que nos sentamos a pensar qué podíamos hacer para aportar o para generar algún tipo de análisis dentro de las redacciones o con las colegas periodistas. 

Ninguna de nosotras antes participó en ninguna red de este tipo, ni de ningún otro; entonces, no sabíamos bien lo que teníamos que hacer. Lo que hicimos fue sentarnos a pensar cómo, qué cosas podrían ayudar. Ayudarnos a reflexionar. No es que nosotras íbamos a ayudar en una redacción, sino que íbamos a propiciar un espacio de reflexión colectivo para recoger ideas de todas. Ese es, en realidad, el objetivo de la red. Nosotros no enseñamos cómo hacer a nadie, no somos profesoras, ni queremos serlo: lo que hacemos es simplemente habilitar un espacio de conversación y de reflexión.

Entonces, a raíz de eso, conversamos con otras colegas y conformamos un núcleo para programar las actividades y organizarnos. Primero, éramos cinco; ahora, somos tres. Además de María Silvia Trigo está Esther Mamani, ella también integra el núcleo y entre las tres estamos ahora llevando adelante la red. Teníamos una compañera más, quien finalmente ha decidido hacer una pausa y hay otra compañera que definitivamente no puede, porque demanda mucho tiempo. Pero somos tres personas las que estamos remando el proyecto para que salga adelante.

Entonces, se trata de realizar un análisis en los productos de los medios masivos de comunicación, ¿tienen una metodología para realizar este tipo de análisis? 

Nosotras somos periodistas que venimos de medios tradicionales; o sea, hemos trabajado en medios tradicionales y conocemos un poco del trabajo desde adentro. Entonces, nuestra idea era sentarnos a conversar con colegas que trabajan en estos espacios; o sea, en redacciones habituales de los medios, casi todos grandes para pensar cómo, qué cosa y también qué cosas están bien, qué cosas están mal, qué cosas podemos mejorar y para generar ideas.

Entonces, el objetivo es encontrarnos una vez al mes. Tenemos un encuentro mensual con una red de periodistas aliadas que no son las que organizan, pero sí participan de los encuentros y analizamos en este encuentro algún producto periodístico de nuestro trabajo; o sea, de alguna cobertura de algún periódico, o alguna nota de prensa, o alguna nota televisiva. O algún reportaje radial. La idea es ir variando los formatos para poder ampliar el análisis. Básicamente, nos preguntamos: “¿Cómo podemos hacerlo mejor?”, “¿qué está bien?”, “¿qué está mal?”, “¿cuál es el acierto?”, “¿cuál es el error?”. Y a partir de allí, pensar cómo pudo haber sido mejor este trabajo. Lo que hacemos es sistematizar todas las ideas que salen del encuentro y hacemos un documento. 

Primero, explicamos qué fue lo que hicimos. En tal fecha, hicimos el análisis de una nota periodística que trató sobre este tema. No damos mayores detalles porque no nos interesa ni atacar a nadie, a ningún medio, a ningún periodista. Simplemente es un ejercicio para poder reflexionar, entonces decimos: “Hicimos un análisis sobre, por ejemplo, una nota que cubrió el primer caso de feminicidio en Bolivia; entonces, a partir de allí, ¿qué reflexiones sacamos?” y lo vamos a puntualizando. Por ejemplo, la nota utilizaba el término “crimen pasional”, este término es errado, porque de alguna forma romantiza el hecho y no delata cuál es el problema, que es un problema estructural que existe dentro de la sociedad. 

De esta forma, puntualizamos todos los comentarios que se generan y compartimos este documento con las personas que participan de la red. La idea es que ellas compartan con sus demás colegas; es decir, que lo socialicen, que lo lean, que lo envíen, lo compartan. La idea es cómo poner una semilla, que a partir de allí se generen más reflexiones o debates internos. Quizás a alguien le puede servir, alguien que no está formando parte de la red, pero que le llegue este documento y le puede resultar útil, porque son cosas muy concretas. No hablamos de teorías, no damos mucha vuelta, sino que, puntualmente, decimos: este término es preferible a este otro, como sugerencia. 

Se están articulando varios medios de comunicación a este proyecto ¿Podríamos mencionar con qué medios se están colaborando y la importancia de articularlos?

Periodistas de diferentes lugares del país, eso para nosotros es importante. No hemos logrado todavía todos los departamentos, pero sí tenemos colegas de Cochabamba, colegas de La Paz, colegas desde Tarija, colegas de Santa Cruz, y eso nos gusta mucho. Y aunque podamos conversar desde diferentes espacios de Bolivia con respecto a los medios, porque tenemos periódicos, medios televisivos y tenemos también portales digitales; o sea, integrantes de portales digitales. No hemos logrado todavía recuperar toda la cantidad de medios que quisiéramos, y seguimos intentándolo. Sabemos que es muy complicado siempre dedicar espacios en las agendas de los periodistas, porque por lo general se trabaja demasiado, los horarios son muy complicados, los fines de semana están de turno; entonces, entendemos esta dificultad, pero de todas formas la invitación es como para que la red siga creciendo y siga sumando más periodistas según se fortalezca. 

¿Esto es lo que se quisiera lograr en un futuro con esta red? ¿Articular más medios? ¿ O qué se quiere lograr en un futuro?

La verdad es que nosotras queremos incidir en el trabajo, eso es lo que queremos lograr. Reflexionar y, a partir de allí, generar algún tipo de impacto dentro del trabajo cotidiano. No sabemos muy bien cuál es nuestro objetivo de aquí a un año, no lo hemos pensado. Por ahora, estamos comprometidas con estas reuniones de frecuencia mensual. Por ejemplo, tuvimos una reunión interna, conversamos sobre el próximo encuentro y hemos decidido que en vez de tener una reflexión como la que tuvimos la semana pasada, que digamos es el formato habitual de nuestra red, vamos a tener temas de capacitación. Invitar a una experta que nos cuente sobre algún tema específico. También un poco esa es la idea: de crear espacios de reflexión, pero también compartir capacitaciones, invitando, propiciando espacios con expertos para que nos den elementos, para que nos den herramientas, para que nuestros análisis sean cada vez más completos. Eso es lo que queremos, no generamos ingresos, no somos muchas, y es un trabajo que por supuesto demanda tiempo. (…) Es demandante, no sabemos cuánto lo vamos a sostener, pero tenemos mucha convicción con lo que estamos haciendo, porque disfrutamos mucho de escuchar a los colegas y aprendemos mucho.

Entonces, vamos a tratar de sostenerlo lo más que se pueda, no sabemos cuánto, no sabemos qué deparará de aquí a un par de meses, al menos este año vamos a seguir con los encuentros y la idea es abrir estos espacios de encuentro, propiciar capacitaciones formar parte entre nosotras de capacitaciones, y también estar conectadas como periodistas, por si necesitamos algo. Creo que es importante también esto del trabajo colaborativo, porque más allá de las competencias que existen siempre entre los medios, por el rating, la primicia  y por todo. El trabajo periodístico colaborativo es muy beneficioso; entonces, también es la idea  de esto,  cómo hacerlo, escucharlo, aprender de la otra y seguir construyendo. 

¿Cómo determinarían desde la red la importancia de estos espacios, mucho más en el contexto actual boliviano? ¿Y cómo ven el trabajo de los medios en relación al aspecto de la perspectiva de género?

Bueno, me parecen importantes estos espacios, y todos los espacios que sirvan para reflexionar, para capacitarnos y para, de alguna forma, desnaturalizar lo que se ha naturalizado con el sistema en el que estamos. Hemos aprendido a hacer las cosas muchas veces sin cuestionarlas ni procesarlas sin cuestionarlas, como que hemos naturalizado la violencia, hemos naturalizado muchas acciones que en realidad deberíamos cuestionarnos. 

Creo que todos los espacios que propician la reflexión son muy necesarios y es todo lo que nosotros queremos de alguna forma brindar, pero por supuesto no somos el único espacio. Seguramente, hay un montón de iniciativas también. Y con respecto a los medios, respetamos muchísimo el trabajo los medios, somos periodistas que venimos de los medios, entonces conocemos el trabajo intenso, el trabajo comprometido y por eso también creemos que nuestro rol como coordinadora dentro de este espacio no es atacar a los medios, ni a ningún medio, ni ningún periodista, sino todo lo contrario como darles herramientas o elementos que puedan serles útiles para mejorar, para que todos crezcamos como periodistas. Nosotros queremos y creemos en un mejor periodismo. Creemos que el camino es reflexionando y pensando qué puedo hacer y, por eso, no hablamos de forma genérica, sino que hablamos de análisis puntual. Es la idea de dar herramientas bien concretas para que se hagan los cambios y las mejoras de manera oportuna y de manera evidente. 

Tomamos el feminismo como un movimiento sociopolítico interseccional. ¿Cómo se trabajaría con otros sectores desde la red?

La verdad es que nuestra idea no es solamente hablar de, por ejemplo, feminicidio, sino cómo ver el trabajo en general y notar cómo se evidencia de alguna forma el patriarcado. Cualquier tipo de nota puede tener un discurso de género; incluso las de economía, las notas de política, de lo que sea son analizables a todo. Creemos que también es eso lo que queremos sacar un poco del área policial, del sistema de la violencia y entenderlo como algo que tiene que ver con todo. Porque no solamente se trata de violencia física, sino también otros tipos de violencia, incluso el hecho de la utilización de ciertas palabras, el uso de fuentes… Muchas notas tienen solamente como expertos o como fuente a voces masculinas. Creemos que el análisis horizontal e integral va a permitir que nuestro trabajo sea mucho mejor. 

Género neutro: El pequeño gran paso de Dylan Alejandro

Género neutro: El pequeño gran paso de Dylan Alejandro

Por Víctor Rivera

La identidad de este chico trans impulsó la creación de un espacio de baños de género neutro en la preparatoria donde estudió. Un cambio de paradigmas en una sociedad que necesita modificar sus patrones culturales para encaminarse a la inclusión y la tolerancia.

Una incomodidad, eso era. Una incomodidad. La necesidad manifiesta de acudir al sanitario. La incomodidad, otra vez. Los ojos ajenos y los señalamientos. La incomodidad de los otros. Dylan en el baño (¿equivocado?). Para él, el correcto. 

“Yo me cambié de ‘prepa’, porque adonde yo iba tenía precisamente problemas con lo del baño”.

Dylan Alejandro es un chico trans. Ahora recuerda el asunto del uso de los baños y cómo la Preparatoria 6 de la Universidad de Guadalajara instauró estos espacios para el uso de todxs. También hace mención de cómo llegó a esa escuela para terminar sus estudios de bachillerato, luego de que el colegio jesuita donde estudió los primeros ciclos fuese un problema constante que nacía de un acto común: ir al baño. 

De repente, ese ir al baño, esa necesidad se volvió un acto de supuesta rebeldía para algunos – algunas. La directora del plantel jesuita recibió la queja. Dylan actuó acorde a su identidad de género, a cómo se sentía. No por cómo lo veían. 

Recapitula y considera: “A veces, creo que no lo implementaron de forma adecuada, pero luego me pasó que había estudiantes que no se identificaban con el asunto del género, entonces sí les incomodaba el tema del baño”.

Parte del movimiento LGBTI+ considera a los baños de género neutro como un elemento que abona a solucionar el conflicto de rechazo para las personas trans. Este espacio no es solo un sitio exclusivo, sino que es un sanitario para personas. 

Ahora, Dylan Alejandro lo ve justamente así: “Los baños género neutro fueron un pretexto para impulsar a que otras personas descubrieran su identidad. Cuando fue todo el tema de la inauguración. yo tuve miedo porque no era muy abierto con el tema de mi identidad. Pero eso inspiró a que un chico me contactara. Él también es trans, y a partir de ahí se motivó a reconocerse”.

Actualmente, Dylan estudia la carrera de Enfermería. El traslado de su hogar al campus donde cursa sus estudios ronda las dos horas de trayecto. Vive en un municipio cercano a la ciudad de Guadalajara: El Salto. Es un lugar que se ha caracterizado por ser el espacio donde diversas empresas multinacionales se han instalado para emplear sus servicios. Cerca de allí, se localiza el aeropuerto de la ciudad. Son los escenarios que Dylan transita a diario para arribar a su actual escuela. 

Sobre sus antecedentes, relata que desde pequeño, cuando su familia le llamaba con el nombre que tuvo como mujer, era una etiqueta que sentía que no le pertenecía: “El sentimiento nació de cosas simples como los gustos que tenía. El interés por la ropa de hombre. Cuando me vi como hombre, fue cuando decidí que era la identidad a la que yo pertenecía”.

Con el antecedente del baño de género neutro de la preparatoria donde estudió, considera que esos pequeños elementos fortalecen la formación de los ciudadanos y las ciudadanas para apegarse a valores de respeto y tolerancia.

Opina que la niñez es un momento ideal para que se pueda hablar sobre la identidad de género, ya que es cuando se está en una constante búsqueda y es cuando se desarrolla la personalidad: “Es demasiado importante que desde ahí se implementen estos temas en la educación. Ese momento es cuando te vas identificando más, y también abona al respeto”.

Además, explica que esto sumaría a cambiar poco a poco los rasgos culturales que aún imperan en la sociedad hacia la diversidad de género. 

Afirma que hay procesos legales que en México se ha avanzado, como la cuestión del cambio de nombre u otros mecanismos como el de la expedición de actas de nacimiento para personas trans fuera del país, como el caso de Jacqueline, que el pasado mes de enero fue la primera mujer trans en recibir este documento viviendo en los Estados Unidos, pero hay otros como los culturales que son más lentos.

Según reportó Ojo Público en 2021, la crisis económica durante la pandemia precarizó más a personas trans en México, ya que existe falta de oportunidades laborales y de atención médica debido a la ausencia de documentos oficiales. Esto se suma a las 145 agresiones que documentó la plataforma Visible entre 2020 y 2021. Es por eso que acciones como los baños de género neutro, o el llamado con el que se aborde la diversidad dentro de los procesos de educación básica, son elementales para modificar los patrones culturales que pueden condicionar los derechos de las personas LGBTI+. 

El mar y sus facciones manchadas

El mar y sus facciones manchadas

Fotos y texto por Miguel Vásquez

Hace casi un mes, el distrito de Ventanilla fue testigo del mayor desastre ecológico en la historia reciente del Perú. Según cifras oficiales, el derrame de crudo alcanzó los siete millones de metros cuadrados de mar, y contaminó casi dos millones de metros cuadrados de arena, lo que comprometió la integridad de 24 playas del litoral peruano. 

Para la mañana del 16 de enero del 2022, cormoranes, pingüinos y gaviotas se vieron envueltos en brazos negros y oleosos, mientras que en la orilla, el manto oscuro alcanzaba a incautos negociantes, cuya economía gira en torno al mar. A pesar de que hace unos días Repsol comunicó que los trabajos de limpieza en mar y playas tuvieron un avance superior al 56%, no es necesario adentrarse en el océano para verificar que el petróleo sigue azotando la vida a su alrededor. Un grupo específico notoriamente afectado fueron las mujeres comerciantes, que poco o nada tuvieron que ver con el origen de este desastre, y quienes vienen manchándose de problemas económicos producto de la negligencia de una empresa internacional de hidrocarburos.

“Antes del derrame, yo ganaba diariamente entre 100 a 120 soles, ahora gano entre 30 a 40 soles diarios. Eso no compensa para un almuerzo, y menos para pagar la luz y el agua. Yo no puedo ir a limpiar, porque las rodillas las tengo hinchadas, y no puedo caminar mucho. Ese es mi problema, porque sino yo me hubiera ido a trabajar extrayendo el petróleo de la arena, porque están pagando bien, no estuviera acá vendiendo chocolates”, indicó Vilma Milla Rojas, vendedora de chocotejas.
Ruma de barcos de uso recreativo vacíos, en la orilla del mar de Ancón. En un día normal, gran parte de ellos estarían navegando sobre el agua salada.
Vilma Rojas no es un caso aislado. Marina Obregón, otra vendedora de golosinas, también se ha visto afectada en sus inversiones.

“Yo tengo 35 años trabajando acá, y en este negocio he invertido, he sacado préstamos. Un domingo se sacaba entre 1000 a 1200 soles. Ahora estamos sacando por día entre 20 a 30 soles, y eso que hay días en los que no se saca absolutamente nada. Si salgo a vender es porque tengo esa necesidad económica, y también porque de alguna u otra manera tengo que vender mi mercadería, porque los productos se van a vencer, y voy a perder aún más”

El balneario de Ancón luce deshabitado. La pandemia y el derrame de crudo por parte de Repsol se perfilan como principales responsables de este panorama.
“Nosotros teníamos esperanzas de que este año fuera mejor, ya que el año pasado las playas han estado cerradas por el motivo de la pandemia. Nos hemos alistado con tanto esmero, con tanta ilusión. Ahora hemos mandado nuestros documentos a Repsol, y nos han dado un bono de 500 soles a todos los asociados, pero eso no es suficiente para todos nosotros que ganamos mucho más. Los comerciantes trabajamos para sobrevivir todo el invierno, educar a nuestros hijos y comprar algo para casa, pero lamentablemente no creo que todo esto se vaya a concretar”, menciona Maritza Cueto Carbajal, vendedora de raspadillas y presidenta de la Asociación de Comerciantes del Balneario de Ancón.

Un solitario salvavidas descansando bajo una torre de vigía, en uno de los principales puntos del balneario.
Así como Vilma, Marina y Maritza, Brenda Yarelin, una vendedora de yuquitas fritas, comenta que antes del desastre ella ganaba diariamente entre 300 a 700 soles. Luego de que el mar se tiñiera de negro, ella vio reducido su ingreso diario entre 60 y 120 soles, casi la mitad. 
Los intentos de Repsol por mitigar los daños causados al ecosistema producto del vertimiento de crudo, continúan. Según expertos de Markleen, empresa noruega dedicada a la fabricación de productos contra derrames de petróleo o hidrocarburos, el tiempo que  tarda en recuperarse un ecosistema afectado por derrame de petróleo es de aproximadamente 15 años.

¿Día del Amor? 4 testimonios que nos ayudan a identificar y salir de una relación tóxica

¿Día del Amor? 4 testimonios que nos ayudan a identificar y salir de una relación tóxica

Por Isabella Castro

Protección, lealtad o romanticismo. Los síntomas de las relaciones tóxicas se camuflan en sentimientos que esclavizan a sus protagonistas. Cuatro personas compartieron con La Antígona sus experiencias sobre cómo cayeron y se libraron de una relación tóxica y peigrosa.

Amor: “Sentimiento de vivo afecto e inclinación hacia una persona o cosa a la que se le desea todo lo bueno”.

La definición que Oxford Languages da al amor es tan pura que resulta difícil encontrarla en las relaciones románticas que se ven día a día. El cine y la televisión tratan de retratarlas, aunque no siempre con éxito. Y es que el mundo real es un tanto diferente. No todas las parejas buscan el bienestar mutuo, no todas darían la vida por el otro y no todas ponen de su parte para seguir adelante y esquivar los obstáculos que la vida pone en nuestros caminos. 

El 14 de febrero está lleno de rosas rojas y globos en forma de corazón. Los restaurantes se llenan y los sombreros de mariachi aparecen en las calles. Si bien la mayoría creería que el amor se manifiesta en aquellas parejas que caminan de la mano, nunca se sabe lo que hay detrás. Como un recordatorio de que no todo es lo que parece y de que la violencia puede ser silenciosa. Todo esto se plasma a continuación con cuatro testimonios de aquellos que alguna vez fueron parte de una relación tóxica.

Esclava del celular

15 años tenía Ignacia cuando inició una relación con un hombre de 30. La edad no parecía un impedimento, pero pasados dos meses, la dinámica de poder se fue acentuando. La actitud controladora de su pareja se volvió su característica principal y la manipulación no se quedó atrás.

Cada día, el celular de Ignacia era revisado con la excusa de evitar infidelidades y las salidas con amigos se volvieron una misión imposible. Con 15 años, no podía hacer nada más que estar al pendiente de su celular para contestar los mensajes de texto de su expareja. A pesar de lo mal que estaban, las cosas empeoraron, al punto en que Ignacia fue tachada como la culpable de todos los problemas en la relación. Pasados casi dos años, por fin logró dar fin a esta relación y siguió adelante. Con el tiempo, se dio cuenta de que las actitudes de su expareja eran sumamente dañinas. 

El psicólogo y sexólogo César Galicia indica que si alguno de los integrantes de la relación se encuentra en una etapa temprana de vida, la edad sí toma un rol determinante, ya que la experiencia de ambas partes es distinta. Además, declara que es importante utilizar la posición de poder para cuidar de la otra persona y volver la dinámica más justa. Sin embargo, el sexólogo hace hincapié en que estas relaciones solo pueden ser aceptadas cuando las partes son mayores de edad.

“¿Puedes vestirte normal?”

Con 15 años, Ana Karina empezó a salir con un chico dos años mayor que ella. La relación se tornó un ambiente tóxico después de algunas semanas, ya que las críticas empezaron a lloverle encima. “Cámbiate de ropa, te ves graciosa”, “No te pongas aquello, no te queda bien” y “¿Puedes vestirte normal, por favor?” fueron algunas de las cosas que le dijo.

De acuerdo con la psicoterapeuta Isabel del Toro, la víctima no se suele dar cuenta de lo que está perdiendo al aceptar un rol sumiso, pues empieza a dudar mucho de sí misma. Asimismo, afirma que la mayoría de hombres que controlan la forma de vestir de su pareja acaban dejándola por alguien que retrate como eran antes.

“Si no lo haces, no me amas”

Por su parte, actitudes igual de controladoras se manifestaron en la relación de Valeria y su novia. La frase “Si no lo haces, no me amas” era dicha casi a diario, cada vez que elle era obligade a realizar actividades que no deseaba. A pesar de haber sucedido casi cuatro años atrás, Valeria aún recuerda que, en una ocasión, su expareja le agarró fuertemente el brazo con la intención de que no se moviera.

“Hace unos meses, recordé el incidente y me puse a llorar, no me podía mover. Me hice bolita y no me podía mover. Fue horrible, me asusté. Pensé que me iba a morir, nunca me había pasado algo así”. Al tratarse de una agresión por parte de una pareja, alguien a quien se le tiene mucha confianza y estima, la angustia producto de la agresión es mucho mayor, afirman las psicólogas Laura González y Vega Marcos.

Adicionalmente, mencionan que algunas de las consecuencias son los recuerdos constantes del evento, miedo y la dificultad de controlar el llanto.

Reglas y prohibiciones

En el caso de César, él relata que tanto él como su exnovia eran sumamente celosos. “Debido a nuestra inmadurez, en vez de resolverlo hablando como personas normales, nos prohibimos abrazar o besar en la mejilla a otros”, señala. “Nos poníamos un límite de mensajes en WhatsApp con ciertas personas. Por ejemplo, yo solo podía enviarle máximo siete mensajes a una de mis amigas”. Sin embargo, a pesar de que el objetivo de estas limitaciones era evitar discusiones, las peleas seguían presentes, pues se producían cada que uno de ellos rompía alguna regla.

La psicóloga Aina VB comenta que los celos son un mecanismo de defensa frente a inseguridades y destaca que la correcta comunicación con la pareja es una manera de evitarlos. De la misma manera, cuestionar las propias actitudes, incrementar el autoestima y conocer a la persona de la que se tienen celos son otras medidas que se pueden tomar para mantener una relación sana.

Conocer experiencias de este tipo nos ayudan a evitarlas y prevenir que otros no pasen por el mismo sufrimiento. Si bien a primera vista puede parecer que es amor, no siempre es así y hay que saber reconocerlo. Como dice el antiguo refrán: “Más vale solo que mal acompañado”.

Ante la justicia patriarcal: Mujeres bolivianas movilizadas contra la liberación de feminicidas y violadores

Ante la justicia patriarcal: Mujeres bolivianas movilizadas contra la liberación de feminicidas y violadores

Por Claudia Castro y Noelia Carrazana

Mujeres protestando contra la corrupción judicial en La Paz. FOTO: Camila Añezas – Niñas Malcriadas

El lunes 31 de enero, en varios departamentos de Bolivia, grupos de mujeres marcharon en protesta contra la corrupción judicial. Esta movilización se da luego del conocido caso de Richard Choque Flores de 32 años, un violador y feminicida serial, el cual ha evidenciado la corrupción del poder judicial y la complicidad del Estado.

La marcha fue convocada por la organización feminista “Mujeres Creando”, pero a la convocatoria se sumó la población en general, sobre todo víctimas de violencia, familiares de femicidios y mujeres aymaras. 

Quya Reina, periodista aymara que estuvo cubriendo la marcha indica que: “he asistido a varias marchas del 8 de marzo, que es el día en que varias plataformas y organizaciones feministas salen a protestar contra la violencia machista y puedo afirmar que esta fue la más importante históricamente. Porque fue la primera marcha a nivel nacional en donde mujeres aymaras adultas han asistido autoconvocándose, dejando de lado sus labores cotidianas, pues varias a las que entrevistamos son comerciantes y ganan al día”.

“La característica a destacar de la marcha fue que se sumaron mujeres alteñas del sector gremial, madres, abuelas, jóvenes que no pertenecen a ninguna organización, fue una movilización grande, como no ocurría desde las movilizaciones del año 2020”, también recalcó Camila Azeñas, de la organización feminista Niñas Malcriadas. 

El 24 de enero se conoció el caso de Choque Flores, quien fue detenido en su domicilio que se encuentra en la ciudad del Alto, acusado de violación y asesinato. Los uniformados revisaron su celular y encontraron indicios de que habría abusado de 77 personas. Entre ellas encontraron los cuerpos enterrados de Iris y Lucy, dos menores de edad desaparecidas en 2021. Este caso fue ampliamente difundido y develó los entramados de la corrupción e inoperancia de la justicia boliviana al momento de tratar las causas que atañen a la violencia de género. Choque Flores había sido detenido en 2013, y enviado a la cárcel de Chonchocoro acusado de violar y asesinar a Blanca Rubí Limachi de 20 años, por lo que fue sentenciado a 30 años de cárcel sin derecho a indulto, pero llamativamente en 2019 recuperó la libertad por un fallo del juez Rafael Alcón, quien recientemente también fue detenido por haber firmado tal decisión.

El ministro de Justicia, Iván Lima, dijo en el canal Bolivia TV que el juez Alcón “liberó a Choque Flores porque había un certificado médico, según el cual corría peligro su vida por su diabetes. Pero no se sabe qué médico firmó el documento, porque el expediente se perdió misteriosamente”. Lima detalló que el magistrado, dio la libertad a Choque Flores en “solo tres días” luego de que recibiera la solicitud de libertad un 24 de diciembre de 2019.

Las movilizaciones se dieron en distintos lugares del país, como respuesta a la masiva indignación, estos dos casos se suman a los miles de casos que han quedado sin resolver. Los casos de violencia machista, feminicidios han aumentado desde que comenzó el COVID-19 y no han sido parte de la agenda desde el gobierno de Jeanine Añez ni de las actuales autoridades”, indicó Camila, integrante de Niñas Malcriadas.

Según las cifras difundidas por la fiscalía general del Estado, Bolivia registró 108 feminicidios y también se reportaron 46 infanticidios el año pasado. El fiscal general del Estado, Juan Lanchipa informó que los departamentos con mayor incidencia son La Paz con 43 casos; la oriental Santa Cruz con 17, seguido de la central Cochabamba con 15.  Estos datos van acompañados de la masiva movilización de mujeres que demostró el hastío el día lunes.

La Marcha en la ciudad del Alto se inició en la casa del feminicida, donde durante días familiares de víctimas estuvieron pidiendo que sea demolido el inmueble con la esperanza de encontrar allí cadáveres de sus hijas desaparecidas. A esa continua movilización se acercaron los medios de comunicación y el viernes 27 de enero la activista Maria Galindo integrante de Mujeres Creando, se apersonó en el lugar y convocó a movilizarse, hecho que sucedió el día lunes. desde ese lugar a la marcha que finalmente se realizó el día lunes. Los registros de los medios bolivianos mostraban a mujeres llorando desconsoladamente mientras Maria realizaba la convocatoria en las puertas del domicilio del feminicida.

La movilización concluyó en el tribunal de justicia departamental de la ciudad de La Paz. “El domicilio fue objeto de intervención, ya que padres de familia han ingresado a la casa a buscar a sus víctimas y esto mostró la desesperación y empatía de la población”, destacó Camila Azañez. El 4 de febrero en otra propiedad de Choque Flores fue encontrado el cuerpo de un primo de éste, cuya denuncia por su muerte había sido realizada por sus padres en 2014, pero el ministerio público procedió a no dar a lugar a dicha denuncia.

Para comprender porque esta movilización tuvo tanta adhesión, la periodista alteña Quya Reina explica que: “muchas mujeres expresaron que ya han pasado por denuncias en las cuales el procedimiento ha durado y sigue durando años y que no se resuelven debido a jueces, fiscales e incluso abogados corruptos. Algunas tías, en aymara, solicitaban al estado que se encierren a los violadores y feminicidas, y que nunca más vuelva a salir, es decir, que las instancias correspondientes puedan someter a los culpables a la cadena perpetua”.

“Otra de las observaciones que hicieron las mujeres aymaras, es que la justicia no considera la situación económica de las mujeres pobres. Puedes llegar a obtener justicia, pero esto sólo si les pagas coimas a las autoridades y funcionarios. Cuando en realidad es su obligación hacer ese trabajo. No hay justicia para los pobres, fueron algunas de las frases que escuchamos. Y es evidente que, en El Alto, en donde mucha gente se debe prestar dinero del banco y debe trabajar al día, la falta de ingresos es un obstáculo

para acceder a la justicia” aclaró Quya Reina. “Poder escuchar a estas mujeres ha sido realmente emotivo,porque la constante lucha contra el racismo colonial y contra los gobiernos racistas de turno que se han percibido en marchas y protestas como la del 2003

o la del 2019 protagonizadas por El Alto, se han transformado, desde sus mujeres, en denuncias contra el machismo que las aymaras vivimos día a día en una ciudad que cada vez crece más”, expresó la periodista alteña.

Movilizaciones en el resto del país

«Todas estamos convocadas por esta violencia. En Santa Cruz aún hay una tibieza y somos uno de los principales departamentos con este tipo de casos, y aún no hay esa conciencia de toda la sociedad. Pero hubo reacción de las mujeres, cuando nos dirigimos desde el palacio de justicia hasta la fiscalía nos aplaudían, gritaban desde el bus o daban bocinazos. El apoyo está”, cuenta Denilson Montaño Segovia, integrante de la colectiva Niñas Malcriadas de Santa Cruz de la Sierra.

“Nos convocamos desde la rabia por la incompetencia que tiene el estado por velar para que se cumplan los derechos que tenemos las mujeres y las disidencias sexuales. Nos movilizamos todes contra la impunidad, porque el acceso a la justicia es clasista, racista y ahí surge plantear ¿no hay tal proceso de cambio, no hay democracia si la vida de las mujeres no importa?”, remarca Montaño y que, “para que el fascismo en Santa Cruz o para que los patrones estén ocupando una silla de poder se movilizan y como ese dia no estuvo la sociedad civil en masivo,  de cualquier manera los compañeros también estamos tomando el espacio público para denunciar la violencia patriarcal”.

Desde la colectiva Mujeres de Fuego de Cochabamba su directora Fátima Terrazas explica que “la rabia e indignación es porque muchos delitos quedan impunes. Que se de la importancia a este tema, que el gobierno se de cuenta como se está manejando esta corrupción, el riesgo que se pone a lasociedad al quedar libres las personas que han cometido estos delitos. Necesitamos ser escuchadas por el gobierno y por la sociedad”.

“Hemos tenido el apoyo de muchas madres, muchos varones que se dan cuenta que el sistema judicial no está funcionando, tenemos que hacer conocer a la sociedad. Bolivia es el segundo país con más violencia, no podemos llevarlo como un trofeo. Necesitamos hacer saber ¿cómo está el órgano de justicia? ¿qué está pasando con el tribunal de justicia? ¿qué está pasando con nuestros jueces y fiscales? La falta de ayuda a las víctimas de abuso sexual, a los padres y madres” explica la activista Terrazas, del colectivo Mujeres de Fuego Cochabamba.

Desde el 24 de enero, cuando se hizo público el caso de Choque Flores, María Galindo de la organización Mujeres Creando puso su cuerpo y voz a través de Radio Deseo para visibilizar, presionar al estado e interpelar a la

sociedad boliviana para que reaccione ante tantos casos de retardación por parte de la justicia, prisión domiciliaria de violadores y asesinos que no cumplen con la sentencia de los 30 años de cárcel como indica la ley. 

Radio Deseo también es transmitida por Facebook y en estas semanas se convirtió en un espacio que recibe denuncias de familiares. “Más de 120 casos en cuatro días hemos recibido”, indicó Galindo al vocero presidencial Jorge Richter en una reunión que era transmitida en vivo en su red social. 

¿Cuántas comisiones y leyes más necesita el estado boliviano para dejar atrás el machismo?

“Ante la preocupante situación y conducta de jueces, y operadores de justicia, instruimos la creación de la Comisión de Revisión de Casos de Violación y Feminicidio en el que los sentenciados fueron liberados.

La misma deberá presentar resultados en un plazo máximo de 120 días”, publicó en su cuenta de twitter el presidente Arce, un día después de la movilización de mujeres.

El gobierno boliviano había declarado que este sería el “año de la revolución cultural de la despatriarcalización”. Con el objetivo de luchar contra las violencias hacia las mujeres, la sociedad espera que se concrete esa retórica del Movimiento al Socialismo (MAS), luego de las manifestaciones y la nueva Comisión anunciada.

Esta semana La violencia de género está en la agenda de los medios y la clase política boliviana, a tal punto, que un día después de la movilización el presidente Luis Arce creó la conformación de una Comisión que ha propuesto Mujeres Creando y que no quede sin efecto. Además, la organización pretende convocar a otras organizaciones feministas o que trabajen con mujeres en todo el país.

La violencia de género está en la agenda de los medios y la clase política boliviana, a tal punto, que un día después de la movilización el presidente Luis Arce anunció la conformación de esta comisión.

La organización Mujeres Creando a traves de Radio Deseo y de la cara más visible su organización: la feminista boliviana Maria Galindo quienes convocaron a la gran movilización del lunes 31 de enero. Además pidieron la creación de una Comisión, donde ellas, así como otras organizaciones que trabajan a lo largo del país con las distintas problemáticas que atañe a la violencia de género pudiesen trabajar en conjunto.

Maria Galindo se reunió con el Ministro de Gobierno Eduardo del Castillo para exigirle una Comisión de Excepción frente a la corrupción policial. Luego se reunió con el vocero de gobierno para entregarle una carta dirigida al presidente Luis Arce, pero finalmente se dio a conocer el viernes 5 de febrero quienes formarán parte de la Comisión Comisión de Revisión de Casos de Violación y Feminicidio y no estan incluidas personas o entidades feministas de la sociedad civil. 

Esta era la esperanza de varias plataformas de mujeres que trabajan en las distintas ciudades bolivianas, “como colectivo nosotras ya estamos mandando cartas y

haciendo saber que queremos participar. Nosotras ya estamos llamando a las Víctimas de Mujeres de Fuego. La comisión tiene que escuchar  todos estos casos, porque si no solo se arma para tranquilizar a la sociedad, se tiene que trabajar con colectivos en ese comité”, indicó Fátima Flores

Al día de hoy en Bolivia hay dos comisiones: la que creó el gobierno y la que promueve el grupo Mujeres Creando, quienes comenzaron una campaña de “Accion en legitima defensa de las vidas y las libertades de las mujeres bolivianas”, y han dado a conocer un telefono donde se  puede hacer llegar sus denuncias en casos de violación o feminicidio y que el culpable haya sido liberado por la justicia. Además  el  7 de febrero hicieron saber sus nueve objeciones contra la Comisión recientemente creada por el gobierno boliviano.

Quizás todo este pedido de las organizaciones que trabajan para visibilizar los derechos de las mujeres en Bolivia tenga que ver con que el año pasado ya  hubo una comisión mixta en el Parlamento boliviano, integrada por legisladores del gobernante Movimiento al  Socialismo (MAS) y las opositoras Comunidad Ciudadana (CC) y Creemos. En diciembre presentó un informe detallado de una investigación sobre las causas del retraso judicial en casos de femicidios y establecieron la falta de personal, presupuesto y coordinación como algunas de las razones principales.

El informe establece que entre 2013, año en el que entra en vigencia la ley 348 que garantiza a las mujeres una vida libre de violencia, al  2021 se han registrado al menos 997 femicidios con registros anuales como los de 2017 y 2019 en los que estos crímenes fueron los más altos con 155 y 147, respectivamente. 

Es así que el año 2019 Bolivia contó con el título de ser la nación donde más mujeres son asesinadas en Sudamérica. Esto según un reporte de la Comisión Económica para América Latina de la ONU (Cepal). Durante 2020 el gobierno estuvo bajo el mando de Jeanine Añez, quien tuvo un régimen fascista y racista, sobre todo a sectores indígenas, por lo cual se hace difícil saber las cifras reales de ataques a mujeres durante este año. 

Cabe resaltar que Bolivia cuenta con una Constitución Plurinacional con perspectiva de género   y con leyes tales como: Ley 243 Contra el Acoso y Violencia Política hacía las Mujeres, Ley 018 del Órgano Electoral Plurinacional y Ley 348 Integral para Garantizar a las Mujeres una Vida Libre de Violencias que incorpora en el código penal el delito del femicidio con una pena de 30 años de prisión sin derecho a indulto. 

Para comprender por qué la ciudad de La Paz y el Alto llevan la delantera en hechos de esta naturaleza, Reina indica: “¿cómo se puede entender que muchas mujeres jóvenes del campo caigan hasta el día de hoy en manos de violadores o de gente que las prostituye? La migración de mujeres del campo es un asunto de mayor importancia. Es obvio que hay una necesidad de adolescentes y jóvenes de trabajar y generar ingresos y eso las lleva a buscar trabajos que pueden llevarlas a la muerte. ¿Quién las protege? Esta es una de todas las realidades que viven muchas mujeres, que vivimos muchas mujeres, más allá de la delincuencia, que es otro problema no resuelto y que provoca indiferencia”.

La ciudad del Alto, es una zona que recibe constantemente migración del campo, algo que se repite casi en todas las ciudades bolivianas, ya que es usual que los jóvenes se trasladen a realizar sus estudios de secundaria o para trabajar y ayudar a la economía familiar.

“Comercio informal, ausencia de las madres en la crianza de sus hijos porque deben ir a vender, violaciones y secuestro desde movilidades que transitan libremente, embarazos adolescentes de menores de edad que quieren salir de sus hogares por violencia intrafamiliar, adolescentes que estudian y trabajan, migrantes, prostitución de menores de edad, estos problemas deben ser resueltos inmediatamente por una comisión que represente todas las necesidades y las denuncias de alteñas y aymaras”, cierra Reina, quien se sintió muy conmovida de ver “a las tías alteñas” movilizar por esa rabia y dolor contenidos por años y que es la deuda pendiente del llamado proceso de cambio del gobierno del MAS.

Demisexualidad, el arrománticismo y otros demonios

Demisexualidad, el arrománticismo y otros demonios

Por Arleth García

Previo al 14 de febrero, las empresas y medios se enfocan en las formas en que puedes pasar este día, ya sea que tengas pareja o no. Las opciones son limitadas, si eres una mujer soltera e inexistentes si tu orientación está dentro de la demisexualidad o lo arromántico.

Los contenidos sobre la soltería por el 14 de febrero: Día del amor y la amistad  siempre se enfocan en cómo puedes disfrutar de tu sexualidad sin compromisos o seguir en la búsqueda de la “media naranja”. No existen los intermedios. Por desgracia para esté mundo capitalista, no todas las personas se identifican dentro del espectro sexual o romántico.

Este discurso podría entenderse desde lo “único y diferente”, peor puede llegar a ser un proceso violento por definir tu identidad. Pensemos en las adolescencias que están descubriendo quiénes son, un ejemplo es que la primera experiencia está ligada con la virginidad por el valor que la sociedad te da como persona. Si tus inclinaciones están lejos de estos aspectos conlleva un rechazo.

Con el boom de la serie de HBO, “Euphoria”, en redes sociales, sobre todo en Twitter han surgido discusiones sobre quienes mencionan que su adolescencia fue similar a la de los personajes y tuvieron una vida sexual activa y también testimonios de personas que hasta la universidad o entrados los 20’s habían tenido su primer encuentro y no empatan con la vivencia de la serie. 

Puede tomarse como un ejemplo simple, pero es una de las tantas narrativas que han causado controversia por el imaginario colectivo de lo que implica la juventud y las presiones para poder cumplir ese estándar de: fiestas, sexo, drogas y amores fugaces que nos hagan crecer como personas.

HBO LATINOAMÉRICA

Demisexualidad y arrománticismo

Según datos de la Red para la Educación y la Visibilidad de la Asexualidad Según (AVEN) en un estudio publicado en octubre de 2020 por Canal SALUD de la aseguradora MAPFRE, arrojó que: 

El 30% de las personas siente inclinaciones sexuales.

El 54% muestra indiferencia hacia ellas.

El 16% asegura sentir repulsión

La demisexualidad, se encuentra dentro del espectro de la asexualidad. Se le considera como la falta de atracción sexual hacia otras personas si no existe una fuerte conexión emocional, es decir, se necesita de una conexión profunda para desarrollar el deseo sexual y decidir tener relaciones sexuales.

Las personas demisexuales a menudo se sienten solas, aisladas y extrañas llegando a creer que algo no funciona bien dentro de sí, esto puede deberse a la falta de comprensión de lo que implica su orientación por medio de su entorno cercano (amistades, familiares y parejas). 

El sólo sentir atracción sexual hacia alguien con quien se ha establecido previamente un vínculo afectivo no garantiza un estimado de tiempo y método para que se pueda realizar y mucho menos que sea un requisito previo para que pueda ocurrir.

Por otro lado, una persona arromántica es quien no experimenta atracción romántica. No existe esa necesidad de emparejarse con otra persona por razones románticas. Aunque sí son capaces de sentir amor como el que se tiene por una amistad o familiar directo. Incluso pueden llegar a sentir arrobamiento que puede ser una atracción no romántica ni sexual, pero sí afectiva.

¿Entonces por qué toda la sociedad está tan sexualizada?

Porque habitamos en un mundo capitalista dónde la frase de: el sexo vende, es lo que rige al sistema. No necesariamente se concibe desde el trabajo sexual, sino de la idea del morbo, el estatus y el sentido de pertenecía que genera en las redes sociales. 

Aunque en México el tema de la sexualidad tiene una connotación distinta a la capitalista porque desde las sociedades prehispánicas ha tenido gran importancia la sexualidad, el erotismo y el cuerpo.

Pero, situándonos en el tema de las diversidades sexuales, podemos mencionar el aumento en el mercado de los hoteles, sex-shop, restaurantes y de florerías que se benefician de la idea que los planes “sexuales” son un ideal del amor.

Esto no es una ley absoluta, hay quienes tienen una vida sexual activa y disfrutan de los encuentros sexuales sin importar la fecha, pero el tener un panorama más completo de la diversidad de orientaciones sexuales y románticas permite disfrutar desde otro lugar las fechas que pueden traer ansiedad, presión o ansiedad.

Además de que una orientación no invalida a la otra. En especial porque la orientación romántica es independiente de la orientación sexual y te puedes situar desde diferentes gustos o formas de relacionarte. Puede que tus planes del 14 impliquen el pasar el día en casa viendo series, que sea una noche entre amigas o que prefieras ir a cenar con alguien que conociste en Tinder o ese mismo día.

Parte de la propuesta es que podamos entender que no todas las personas viven su sexualidad de la misma manera ni que tendrán la misma opinión sobre las relaciones. Muchas otras están en el descubrimiento de quiénes son, muy a pesar de la edad, o si ya se nombran desde el espectro de la asexualidad, la demisexualidad, el arrománticismo y otras similares, su forma de relacionarse será distinta.

Dejemos de pensar que las peculiaridades de nuestros sentires son como los demonios que nos alejan de lo que se conoce y empecemos a honrar que nos permitirán desenvolvernos de maneras diferentes con nosotras y poderlo compartir con las otras personas si esa es nuestra decisión. Eso es lo importante de la fecha: el gozar y poder decidir cómo.