Café del norte peruano: Un viaje de ida

Café del norte peruano: Un viaje de ida

Por Karien Díaz

Granos de café peruano.

Uno de los principales productos de exportación evoluciona en calidad, variedad, técnica y sostenibilidad, siendo reconocido en el mercado mundial. Sin embargo, el consumo interno es menor y casi desconocido. Por eso, te traemos las historia de jóvenes y mujeres que dedican su tiempo y trabajo a este noble vegetal, en el norte del Perú. Sírvete una taza y lee esta nota.

El 2021 Perú se convirtió en el octavo país exportador mundial de café: Cajamarca y Amazonas lo saben. Estas son dos de las siete regiones que concentran el 91% del total de producción nacional, usualmente dirigida por pequeños agricultores. En ellas destacan San Ignacio, Jaén y Bagua, donde se cosechan entre 30 y 80 quintales por hectárea. Frente a esto, es llamativo notar que el consumo interno del café en el país es uno de los más bajos de América Latina y el mundo. Han llegado apenas a un kilogramo anual por cabeza (sobre todo café de sobre, procesado y de mala calidad). Para mejorar esta situación, la articulación de los agricultores, en conjunto con el soporte de programas estatales y con apoyo de programas internacionales, buscan construir institucionalidad que refleje la calidad del producto en el mercado peruano.

Barista en acción, foto tomada de Asiri Cofee

Conocer al café peruano

Esther Vargas, periodista y directora «La Ruta del Café Peruano» resalta que hay aún una falta de información el Perú: Muchas veces se prioriza el café soluble o importado, pensando que es de mejor calidad, sin notar el gran producto orgánico que genera el país. Por ello su propuesta tiene como objetivo extender la cultura cafetalera a lo largo del país y promover su consumo, que hace tanta falta especialmente al norte del país y promoverlo como lo que es: un ritual que se experiencia en el paladar usando diversos métodos de filtrado y también una historia familiar tras su cultivo.

Y es cierto. Cuando muchos de nosotros pensamos en café, nos imaginamos un polvo negro y tostado que se mezcla con agua y azúcar. Por eso la primera vez en que probamos un filtrado adecuado y notando esos distintos sabores que se juntan en una taza, notas de acidez, saberes frutales, entre otros, que se combinan con el sabor base del café; vivimos una experiencia sin retorno. De crear esta experiencia se encargan los catadores y los baristas. El barista está especializado en desarrollar bebidas a base de café de calidad. Por otro lado, una cata de café es el análisis sensorial del café con todos los sentidos, percibiendo, identificando y cuantificando las principales características de una taza, que luego obtendrá certificaciones, reconocimientos y descripción hacia el mercado.

Cultivo de café en Cajamarca, foto de La Ruta del Café Peruano

Mildred Grosnaldi Quiroz Contreras es dueña de Coffe Point, en el Malecón Turístico de Jaén. Para ella, el café es compromiso de la comunidad, sueños de las familias agricultoras y ciencia en una taza. Es una meta colectiva que remueve y proyecta. Pero también es un proceso largo que debe ser cuidado en todas sus fases para garantizar la calidad y sostenibilidad. Mildred lo describe así: «Este proceso implica la siembra, el cuidado de la planta y el cultivo. Después de su cosecha selectiva, el despulpado sin dañar al grano, y la fermentación en sus distintos tipos, que tendrán distintos resultados en el producto. Finalmente, el secado, un proceso sensible donde el grano de café capta sabores y aromas. Después de esto, el proceso de tostado y la catación que permitirá determinar las características de la taza antes de salir al mercado»

Todo lo que se reúne en una taza de café

Es que el café no es una planta simple: Perú siembra variedades de alta calidad de taza, variedades resistentes a la roya, variedades mejoradas y otras de mayor rendimiento físico. Cada una de estas plantas, unidas a la altura, la forma de siembra, los sembríos colindantes, sumados al proceso de post cosecha y el método de filtración, genera distintas texturas, sabores y consistencias en una taza de café, que el paladar especializado reconoce muy bien.

Nelcy Harley Mejía Manchay es catadora en el área de control de calidad de «La Prosperidad de Chirinos», cooperativa agraria ubicada en Jaén, Perú. Ella creció en el campo, hija de una familia dedicada al cultivo del café, por eso ella está comprometida con construir una cultura del café para así extender el consumo y fortalecer el trabajo de familias que, como la suya, se dedican al cultivo en todo el norte peruano, promoviendo también la cooperatividad y el comercio nacional de este producto. Su trabajo como catadora se encarga de hacer evidente el la calidad que tiene la producción: determina el proceso de cosecha y post cosecha de la taza y también clasifica los perfiles que luego recibirán los paladares de los clientes.

Harley Mejía, joven catadora de café

«Para mí, tomar café es ayudar a mejorar la calidad del producto y apoyar el trabajo de los emprendedores. También significa cultivar la educación por el consumo del café y apostar por el trabajo de las mujeres, que se encargan en la producción tanto del campo como del proceso posterior y en paralelo, del hogar. Por eso es importante promover espacios de encuentro y capacitación entre ellas, donde partan de sus chacras a las experiencias compartidas y así ampliar su visión para el emprendimiento y su crecimiento personal», remarca Harley Mejía.

Mildred Quiroz resalta que la economía de Jaén y Amazonas se mueve debido a la producción de café y permite nuevas propuestas y proyectos. Como barista, busca constantemente crear nuevas bebidas, para poder aportar a este mercado dinámico, con un espíritu emprendedor.

Sostenibilidad del café: Medio ambiente y turismo

El fortalecimiento e institucionalidad del sector no se trata solamente de mejorar la producción, si no también de virar hacia el medio ambiente y sostenibilidad: Debido a que el rendimiento del café peruano frente al de otros países (Con una media nacional de apenas 13 quintales por hectárea), el café se ha convertido (junto con el cacao, la palma y la ganadería), uno de los principales causantes de deforestación y emisión de efecto invernadero.

Esto, Juan Carlos Rivera Bravo, director de la Parcela Agroturística Los Pinos, lo sabe muy bien. Su emprendimiento es pionero en San Ignacio y una empresa modelo de desarrollo sostenible para emprendimiento familiar. La parcela produce café orgánico y desarrolla procesos que garantizan tanto la calidad del producto como la sostenibilidad ambiental. Con el tiempo, su parcela es también un espacio para el turismo rural, donde los visitantes pueden hacer observación de aves, conocer el cultivo del café orgánico y promover el aprendizaje de otros emprendimientos y personas que trabajan el café.

En resumen, la Parcela Agroturística Los Pinos es un ejemplo de sostenibilidad y recuperación del ecosistema natural de la bosque, liderado por Juan Carlos Rivera y su esposa Mely Rojas quienes han construido a su familia desde ese enfoque de trabajo, naturaleza y regeneración. Como Juan Carlos recuerda con satisfacción y orgullo: «no hay planta más noble que el café, que me ha permitido educar a mis cuatro hijos quienes ahora están involucrados también con esta propuesta de sostenibilidad».

Las cooperativas también son parte de esta propuesta. Elva Guerrero Palacios, administradora de Café Bosques Verdes señala que el rol de las cooperativas es brindar el servicio de asesoría técnica. Asimismo, capacitar a los agricultores y verificar las parcelas, anticipando los resultados de la campaña de producción. Desarrollan alianzas estratégicas con clientes, instituciones y el gobierno local. También promueven la reforestación de las parcelas, para diversificar el sembrío más allá del café. Elva resalta la labor de la participación femenina en el café, ya que entrega un producto más delicado. Además hay un sector del mercado interesado en comprar este producto específico. Para ella, el café es parte esencial de su vida y de su trabajo. Le permite ser parte de la mejora de calidad de vida de los agricultores.

Juventud, emprendimiento y tradición familiar

La familia de Harold Espinoza Núñez, joven comunicador audiovisual y creador de Asiri Cofee en San Ignacio es también cafetalera. «Para mí el café es un arte, porque involucra un proceso trabajoso y de creatividad. Para crear un tipo de café se requiere robar una característica de cada variedad de planta como si se tratara de referencias cinematográficas. Así llegar a componer la combinación que tienes en mente para tu cliente, para luego servirlo en la mejor presentación». Es importante comunicar los atributos, el proceso, las variedades y combinaciones. Siempre teniendo en mente a qué público estas van dirigidas, así como experiencia, olores y sensaciones. Esta construcción de marca, vinculándose con su ciudad, ha impulsado el desarrollo de cooperativas, empresas y una dinámica creada en torno al café en la ciudad. Cada vez más competitiva.

Tatiana Alarcón Carrión es también comunicadora, nació en Jaén y está conectada al café desde el ADN. «Prepararme café es para mí un acto de amor, porque requiere un proceso. Es como un ritual prepararlo, tomarlo y recordar mi historia familiar», comenta ella.

Es hija de una familia de caficultores. Ellos producían en cooperativa y ahora también en su emprendimiento Imperial Gold Coffe. Tatiana conoce de cerca el esfuerzo de los agricultores y la bondad de la tierra y el clima. Su familia retribuye a la naturaleza usando productos orgánicos y no agrotóxicos. Asimismo, sorteando las dificultades del trabajo en el campo. Después de volver a casa y crear la marca familiar, ella tuvo una mirada distinta de el trabajo en esta área. Resalta las nuevas oportunidades de línea de carrera que se abren los profesionales jóvenes que se empiezan a especializar en este sector.

Café en grano, cortesía de Imperial Gold Coffee

«Después de la jubilación del trabajo de los agricultores que entregan su vida a la finca es importante garantizar el relevo familiar es importante, no solo desde el trabajo colectivo, si no desde las políticas públicas. Esto para darle apoyo al agricultor y asegurar el desarrollo de las familias. Es importante apostar por la sostenibilidad y el pago justo para no perder ese espacio de trabajo, ni el medio ambiente«, señala. Es por eso que Imperial, su proyecto, trabaja para transmitir los valores familiares y la sostenibilidad. Harold concuerda también en esta brecha generacional, en que se educa a los jóvenes para «salir del campo a buscar oportunidades en la ciudad». Es por ello que Asiri se dirige a gente muy joven.

Teniendo en mente que con la calidad de café que nuestro país produce y el ecosistema que se genera en torno a él, salimos de estas entrevistas con algo muy claro en mente: conocer el mundo del café, su sabor y variedad es un viaje de ida. Es momento de aprovechar el excelente café del norte peruano. El mismo que nació con el esfuerzo de las y los caficultores y se sostiene en las nuevas generaciones.

Un café fresco y moderno, cortesía de Asiri Coffe
Trabajadoras del hogar: Firmes y en pie de lucha

Trabajadoras del hogar: Firmes y en pie de lucha

Por Aylinn Siñas

Tras años de lucha, las trabajadoras del hogar del Perú lograron el reconocimiento de sus derechos. Esta meta simbolizó la valoración social de un trabajo desempeñado históricamente por mujeres. El mismo que todavía es percibido por algunos como un trabajo de segunda categoría. Por ello, las trabajadoras se encuentran vigilantes al correcto cumplimiento de la norma y aún tienen exigencias hacía el Estado.

Luz Talledo* (43) se reconoce como trabajadora del hogar. Ella trabaja desde el 2018 para una familia en Barranco y considera que la tratan bien. “La señora (empleadora) gracias a dios nunca me ha gritado. Siempre comemos de lo que ella come cuando yo estoy allí. No tengo ningún problema con eso”, señala ella. 

No obstante, a pesar de los años de servicio y trabajar casi 10 horas al día. Luz no cuenta con un contrato escrito, solo recibe gratificaciones por 28 de julio y Navidad; pero no recibe otro beneficio, ni seguro de salud, ni AFP u ONP

“Mi amiga tuvo un accidente en el hogar, se lesionó la pierna. Ella trabajó para el papá del señor con el que estamos trabajando ahora, el señor activó su seguro médico y ella fue atendida. Él seguro cubrió su tratamiento pero no recibe CTS, ni algún otro beneficio de la ley”, comenta Luz.

La trabajadora también notó cómo ha disminuido el personal de trabajadores del hogar durante la pandemia: “Hay muchas compañeras a las que ya no vemos y luego nos enteramos de que las despidieron”, dice. 

Esta es la realidad de muchas trabajadoras del hogar del Perú. A pesar la existencia de la Ley 31047, Ley de las trabajadoras(es) del hogar; muchas no gozan o no conocen los beneficios de la ley. Sin embargo, nada es impedimento para detener la lucha por la defensa de sus derechos.

La Ley 31047 no se logró por la mera voluntad de las autoridades, sino que fue producto de una lucha admirable engendrada por las mismas trabajadoras.

Fueron ellas las que durante años lucharon por la ratificación del Convenio 189, Convenio sobre las empleadas domésticas de la OIT; la aprobación de la Ley 31047 y su promulgación. Con plantones, huelgas y marchas; las bases lucharon por el reconocimiento de su labor y sus derechos. Por lo que ahora están sumamente vigilantes a su correcta ejecución.

Foto: RPP

Violencia en el Sector

El 12 de agosto del presente año, la Federación Nacional de Trabajadoras y Trabajadores del Hogar del Perú (FENTTRAHOP) solicitó una reunión al Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP), para tratar exigencias, tales como la atención de las trabajadoras violentadas en los Centros de Emergencia Mujer (CEM) y la ratificación del Convenio 190, Convenio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para eliminar la violencia y el acoso en el trabajo.

Leddy Mozombite, secretaria general del FENTTRAHOP, nos comentó que cuando las trabajadoras del hogar deciden denunciar en comisarías un caso de violencia dentro de su lugar de trabajo, frecuentemente son derivadas a realizar la denuncia al Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo (MTPE) y no las atienden en los CEM.

 “El CEM recibe diferentes casos de violencia, pero en el caso de las trabajadoras del hogar siempre lo relacionan con el trabajo y nos mandan con el MTPE, no solucionan nada. Lo que nosotras queremos es que como mujeres atiendan nuestro caso, queremos que nuestros casos sean resueltos”, señala Leddy.

Ante la problemática, la titular del sector, Anahí Durand, manifestó su compromiso de articular lineamientos para la atención de las trabajadoras en el CEM. También señaló que impulsarían la creación de protocolos intersectoriales contra la violencia que sufren las compañeras.

Trabajadoras del hogar exigiendo sus derechos. Foto: Andina

Otro hecho lamentable que viven algunas trabajadoras del hogar es la retención en su centro de labores. Ante esto, Yuri Marcelo, comisionada de la Adjuntía de Derechos de la Mujer de Defensoría del pueblo, señala que las retenciones son un delito ante la libertad personal y la Policía Nacional del Perú debe atender oportunamente esta clase de demandas.

La comisionada nos dijo que una trabajadora del hogar denunció ante la comisaria un presunto delito contra la libertad personal y coacción; no obstante, la comisaría se negó a recibir su denuncia. Por ello, la trabajadora se comunicó con Defensoría a través de su línea gratuita (0800-15170), y con la intervención de la institución logró la recepción de su denuncia y la constatación policial requerida en el hogar de la empleadora.

Mesa Multisectorial

Según la Octava Disposición Complementaria Final de la Ley 31047, el MTPE debe impulsar una Mesa Multisectorial integrada por la Sunafil, la Sunat y el MIMP, la cual debía sesionar al menos una vez al mes, cosa que no ocurre a días de cumplir un año de vigencia de la norma.

Al respecto, Cecilia Tello, miembro de la Dirección de Promoción y Protección de los Derechos Fundamentales Laborales del MTPE, mencionó que la Mesa Multisectorial se encuentra encaminada.

El MTPE ya envió la propuesta de creación del espacio de diálogo mediante Resolución Ministerial y actualmente está a la espera de la conformidad de la Secretaría de Gestión Pública de la Presidencia del Consejo de Ministros.

“Con la aprobación de esta Resolución nosotros tenemos 10 días para instalar la mesa, ya tenemos un avance con relación a ello, ya existe la conformidad de parte de los sectores que son parte para integrar la mesa […] Esperamos que la Resolución se pueda aprobar en el menor plazo posible”, menciona Cecilia.

Foto: ANDINA/Juan Carlos Guzmán.
Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo. Foto: Andina

Registro único del Trabajo del Hogar

La Segunda Disposición Complementaria Transitoria de la Ley señala la creación de la plataforma web única del Registro del Trabajo del Hogar. Esta plataforma tuvo que entrar en funcionamiento en un plazo menor a 120 días hábiles desde la vigencia de la ley y debía contar con los contratos, el registro de trabajadores y empleadores. También serviría para la emisión de boletas de pago.

La secretaria general del FENTTRAHOP señala que “hasta ahora el MTPE no ha instalado la plataforma web única para registro de los empleadores de las trabajadoras del hogar y su contrato por escrito. Dicho contrato es primordial y esencial para nuestra relación laboral porque la formaliza y además allí están las reglas claras”. 

La representante del MTPE, Cecilia Tello, comenta al respecto que el Registro único también se encuentra en marcha. Existen dos Registros del Trabajo del hogar, uno administrado por el MTPE y otro por la Sunat, ambos registros funcionan y se está trabajando en la elaboración de un registro único para que dejen de existir registros paralelos en ambos portales.

“En ese esfuerzo estamos. Estamos caminando hacia ese instrumento que nos va a ayudar de alguna manera a identificar y a poder incidir entre el universo que tiene SUNAT y el que tenemos nosotros. Esto para que podamos equiparar el tema del contrato”, señala Cecilia.

También añade que ya está aprobada la primera Resolución Directoral de este año. Esta incluye tres modelos referenciales de contrato y boletas de pago adaptados a las distintas realidades mayoritarias que existen en la relación laboral de este sector. “Su publicación (en El Peruano) se debe realizar en estos días, no debe pasar del sábado”.

Observaciones de la ley

Leddy Mozombite añade que ellas no están conformes del todo con el reglamento. Esto, ya que se ha evadido el respaldo e impulso de la tutela urgente. Un principio que dicta que ante los casos de riesgo a la integridad de la persona trabajadora del hogar. La autoridad competente de inspeccionar el centro de trabajo debe garantizar la protección de sus derechos sin necesitar autorización judicial.

Un Sistema Nacional de Cuidados Justo

Así mismo, tras el anuncio del 26 de agosto por el primer ministro, Guido Bellido, de crear un Sistema Nacional de Cuidados, la compañera Leddy menciona que la FENTTRAHOP está a favor de la institucionalización de su trabajo en el Estado. Sin embargo, solicitan se capacite y brinde asesoramiento legal gratuito a las trabajadoras de ser necesario.

“Cuando muchas organizaciones de mujeres hablan del Sistema de Cuidados, hablan de políticas a favor de las mujeres, para que dejen de estar en sus casas, sean profesionales y puedan trabajar. Ese es en el caso de las mujeres de clase económica pudiente. Cuando hablemos de un sistema de cuidados, el Estado debe hablar de un sistema de cuidados con equidad y sin discriminación”, comentó la dirigenta.

Avances en la promoción de la ley

Cecilia Tello, nos comentó que ya existe la estrategia nacional comunicacional para promover la formalidad del trabajo del hogar. “Este documento se encuentra finalizado y tiene la conformidad de la oficina de comunicaciones del MTPE”. Menciona que esta estrategia fue elaborada en base a la consulta contante a organizaciones de trabajadoras.

Esta es uno de los pedidos constantes de las trabajadoras, “nosotras pedimos que hagan campañas de difusión de la ley a nivel nacional y regional para que la conozcan las trabajadoras del hogar y los empleadores”. 

Sin embargo, ellas no se quedaron de brazos cruzados ante la falta de difusión, y crearon el programa Más que Cocina, para que la ley llegue a todos los rincones del país. El programa es transmitido todos los jueves en la página de Facebook del FENTTRAHOP.

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Flyer de FENTTRAHOP
25 medios de América Latina participaron de la Incubadora de Liderazgo

25 medios de América Latina participaron de la Incubadora de Liderazgo

Por Chicas Poderosas

Foto: Chicas Poderosas

Terminó la primera edición de la Incubadora de Liderazgo, el programa creado por Chicas Poderosas con el apoyo de Google News Initiative, que buscó transformar las dinámicas de trabajo de 25 medios de comunicación de América Latina. 

Durante dos meses, entre junio y agosto, 48 profesionales de la comunicación participaron de charlas, talleres y mentorías con el fin de aprender sobre formas interseccionales de liderazgo e incorporar dinámicas de trabajo con foco en la colaboración, la diversidad y la innovación en sus redacciones.

Mujeres y personas LGBTTQI+ que ocupan posiciones de liderazgo participaron del programa con el objetivo de identificar los desafíos que enfrentaba su medio y poder desarrollar un proyecto para transformar sus prácticas internas de trabajo. 

Entre los 25 medios seleccionados participaron Afrocubanas- La Revista (Cuba); Agencia Ocote (Guatemala); Alharaca (El Salvador); Construyendo Democracia, Maestro (Colombia); Distintas Latitudes (México); Efecto Cocuyo (Venezuela); Efecto Latam (Ecuador); Kipu Visual (Perú); La Antígona (Perú); Revista La Ilustrada (Puerto Rico); La Lupa (Nicaragua); Mundo en Corto (México); Pais de Boludos (Argentina); Radio Bárbara (Uruguay); Radio Comunitaria Jocotitlán A.C. (México); Reportar Sin Miedo (Honduras); República Fémina (República Dominicana); Reveladas (Argentina); Ácida Publicación Feminista (Colombia); Revista Bravas (Chile); Revista Emancipa (Argentina, Chile, Paraguay, Colombia); Muy Waso (Bolivia); Wayka (Perú); Wayuunaiki, el periódico de los pueblos indígenas (Venezuela y Colombia) y YucaPost (México).

“Desde hace años desde la Google News Initiative venimos desarrollando programas para potenciar el liderazgo, la diversidad y la colaboración, generar lazos entre periodistas y redacciones de toda hispanoamérica. Este programa de Chicas Poderosas es único en su tipo, que combina todos estos desafíos dentro de un programa muy necesario en nuestra región», dijo Juan Manuel Lucero, News Lab Lead para Hispanoamérica de Google.

Cómo fue la Incubadora de Liderazgo

La Incubadora de Liderazgo contó con cuatro módulos que buscaban generar preguntas sobre lo que se entiende por colaboración, diversidad, innovación y liderazgo en los espacios de trabajo, en los vínculos laborales, y principalmente en torno a los desafíos internos de cada organización.

“Hay una necesidad de mejorar los flujos de trabajo. También de fortalecer los temas de gestión de recursos, de pensar cómo vamos a colaborar y a qué nos enfrentamos cuando generamos espacios colaborativos.  además de todo eso, pensar cómo vamos a innovar y cómo lo vamos a hacer con una propuesta de valor”, dijo Laura Sofía Mejía, mentora y tallerista del programa.

Como talleristas y oradoras del programa participaron en el módulo de colaboración Yásnaya Elena Aguilar Gil, lingüista y escritora ayuujk (México); Albor Rodríguez, co-editora y gerente general de La Vida de Nos (Venezuela); Carla Nudel, comunicadora, periodista, capacitadora (Argentina); Belén Arce Terceros, internacionalista y comunicadora; directora Editorial y de Comunicación en Chicas Poderosas (Argentina).

“Nos hemos planteado bastantes metas para lo que resta del año en cuanto a mejorar nuestras políticas internas, poder institucionalizarnos más, poder ver ese potencial de las colaboradoras del medio…y nos hemos dado cuenta de que es muy importante formar alianzas”, dijo María Alejandra Aguilar de Reportar sin miedo, uno de los 25 medios seleccionados. 

IG: CHICAS PODEROSAS

En el módulo de innovación contamos con Ophelia Pastrana, mujer transgénero, youtuber (México); Charo Henríquez, líder de desarrollo y soporte de redacción en The New York Times (Puerto Rico/New York); Laura Sofía Mejía, cofundadora y directora de Baudó Agencia Pública (Colombia). Mientras que en diversidad, participó Marlene Wayar, activista travesti, escritora, periodista, psicóloga social, Honoris Causa (Argentina); Ana María Acosta, periodista y educadora popular en El Churo, editora de Wambra (Ecuador).

El último módulo fue el de liderazgo con Juana Alicia Ruiz, lideresa social, representante de la asociación para la Vida Digna y Solidaria ASVIDAS (Colombia) y Alejandra Higareda, fundadora y directora de Malvestida (México). Finalmente se cerró el ciclo de talleres y conversaciones con Mar Cabra Valero, experta en bienestar digital y periodista (España) para enfocarnos en el autocuidado y técnicas para evitar el burnout que viven muchas personas que trabajan en medios de comunicación.

A través de dos encuentros colaborativos con una mirada en la búsqueda de soluciones, se compartieron tanto las problemáticas que atraviesan hoy como la sobrecarga laboral, la falta de estructuras y roles, la búsqueda por hacer un periodismo con enfoque de género, la falta de financiamiento, entre otros y pudieron aprender de las experiencias de otros medios.

“Después de cada encuentro los medios repensaron sus procesos de trabajo, se hicieron preguntas sobre sus propias formas de liderar y las compartieron de forma colectiva; esto permitió que se genere una red de colaboración y de aprendizaje colectivo entre las 48 personas que participaron”, dijo Lucila Cristallo, coordinadora operativa del programa.

Albor Rodríguez, Alejandra Higareda, Laura Sofía Mejía, Ana Acosta y Carla Nudel desarrollaron alrededor de 70 horas de mentorías junto a duplas de medios con el fin de seguir promoviendo la colaboración desde espacios de aprendizaje y creación más personalizados.

 “Tuvimos un intercambio más cercano de experiencias super focalizadas que nos dejaron herramientas de organización y tener claridad en nuestras ideas sobre cómo terminar de plantear nuestro plan de acción”, dijo Ketzalli Rosas de Distintas Latitudes, otro de los medios participantes. 

En los próximos meses los medios incorporarán las herramientas que identificaron para abordar sus desafíos. Chicas Poderosas acompañará este proceso con apoyo, retroalimentación y con un análisis de impacto social para aprender más sobre el desarrollo de este programa.

 “Las transformaciones no se generan de un día para el otro. Se necesita tiempo, análisis, pruebas y generar conversaciones con todo el equipo que integra la redacción para construir nuevos acuerdos; por eso creamos este espacio para generar un acompañamiento en la concreción de sus proyectos”, explicó Samanta Leguizamón, coordinadora de contenidos y comunicación de la Incubadora de Liderazgo.

La Antígona participó activamente de este asombroso taller representadas por Zoila Antonio y Johanna Gallegos, cofundadoras del medio. «Es increíble el maravilloso espacio de aprendizaje que encontramos en «la Incubadora de Liderazgo». Y sé que esta experiencia no ha terminado. Estos meses pondremos a prueba los desafíos que planteamos desde el inicio. Lo aplicaremos con todas las herramientas que Chicas Poderosas nos brindarán. Será increíble poder retarnos y mejorar trabajando colaborativamente», afirmó Gallegos.

La equipa de Chicas Poderosas que realizó el proyecto incluyó a Lucila Cristallo, Samanta Leguizamón, Martina Ramírez, Rocío Corrales, Lu Godoy, María Fernanda Montenegro, Belén Arce Terceros, Luisa Guarín García y Milagros Fonrouge.

KURIOTIK: La red social de ciencias y artes para niñas curiosas

KURIOTIK: La red social de ciencias y artes para niñas curiosas

Por Rodrigo Baquerizo

Kuriotik, plataforma digida a niñas de 8 a 12 años.  FOTO: Andina

¿Cómo se comunican las abejas? ¿En qué se parece una estrella a una cebolla? ¿Qué pasa cuando nos reímos? Estas y muchas más son semillas de asombro presentes en Kuriotik, una plataforma web orientada a fomentar la exploración, descubrimientos e innovación social por niñas de 8 a 12 años. Lucero Del Castillo, directora y fundadora de Kuriotik, conversa con La Antígona sobre el proyecto, que actualmente se encuentra en convocatoria de voluntarias.

Quería comenzar por los universos de conocimiento que aborda el proyecto, universos a los que se procura aproximar un poco más a las niñas y adolescentes participantes de Kuriotik. Se suele hablar de STEMs (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas), mientras que en Kuriotik se adopta el enfoque de las STEAMs. ¿En qué momento del proceso de construcción de Kuriotik ingresa la A de Arte en este conjunto?

En mi caso, el camino fue al revés: yo parto de esa A, que normalmente no está presente cuando hablamos de STEMs. Yo estudié Periodismo y me dediqué a la fotografía; mi interés por las artes y humanidades siempre ha estado muy presente. Fue desde estas áreas que me metí a ese otro mundo de las ciencias por interés, por una conexión que tuve cuando fui a hacer un reportaje sobre unas niñas investigadoras.

Cuando me encontré con ellas, me llamó mucho la atención la conexión que ellas tenían con sus espacios, las preguntas que se hacían. Fue muy interesante ese asombro que en general tienen los niños y niñas; sorprenderse y tener curiosidad por las cosas que te rodean, desde las más cotidianas hasta las más extraordinarias. Entonces se me ocurrió que sus historias estén en un fotolibro.

En un momento, me pregunté: ¿por qué me interesa el mundo de las ciencias? Allí vinculé que lo que tenían en común con las artes es esa curiosidad de preguntar constantemente, cuestionar, empezar a ver con otros ojos. Indagando e investigando más, conocí que existía desde hace mucho tiempo el enfoque pedagógico STEAM, que vincula estas cinco disciplinas. En realidad no se trata de traer los conocimientos de arte de un lado y traer los conocimientos de las ciencias de otro, sino más bien partir de todas las disciplinas a la vez y, en conjunto, enfrentar un problema, una pregunta.

Todo lo que hemos vivido desde el año pasado nos ha hecho darnos cuenta de que, en realidad, solucionar el tema de la pandemia a través de solamente lo médico o de la salud no tiene mucho sentido. Es algo que abarca diversos campos. Desde niñas y niños tenemos este enfoque de mirar multidisciplinariamente un problema; y así es la vida, tiene de todo.

Fotografías: Lucero Del Castillo

El fotolibro al que se refirió Lucero líneas arriba fue un proyecto ganador del Concurso Estímulos Económicos para Apoyar Proyectos de Autoras y Autores de Libros de Literatura Infantil y Juvenil que otorgó el Ministerio de Cultura el año 2018. Llegó la pandemia y el proyecto atravesó una serie de transformaciones hasta convertirse en Kuriotik, que por su parte también recibió el Premio del Programa Nacional de Innovación para la Competitividad y Productividad – INNÓVATE PERÚ 2020.

El proyecto del fotolibro devino en ¿Por qué no se caen las estrellas? y otras preguntas científicas que se hacen las niñas curiosas, un apartado en la web de Kuriotik. Sigue las historias de dos niñas de doce años; Valeria, de Huancayo, a quien le interesa saber si hay vida en Marte, y Fernanda, de Lima, a quien le intriga saber por qué hay plantas que crecen más rápido que las otras.

¿Cómo fue ese proceso de adaptación entre el fotolibro y Kuriotik? ¿Qué se tuvo que repensar y qué nuevos objetivos surgieron en el camino?

Cuando yo conocí la historia de estas niñas, convoqué a un equipo de amigas que se comprometieron con el proyecto. Pudimos tener el financiamiento de los estímulos económicos del MINCUL y eso se trabajó todo el 2019. Cuando llegó el 2020 y vino la pandemia, el libro estaba avanzado pero no se pudo imprimir. Yo sí sentí que la pandemia —al inicio, sobre todo— fue un shock, así que me parecía impensable continuar trabajando en algo impreso.

Pensaba en los objetivos del libro, en las razones por la que yo tenía la necesidad de crearlo, que eran romper —o tratar de romper— y cuestionar las brechas de género que existen en las ciencias, y también la dicotomía que existe entre las ciencias y las artes. Notando que lo virtual comenzaba a cobrar más importancia, surgió la idea de la web, de un espacio virtual. Una comunidad era lo que mejor podía funcionar, pensando en la interacción y colectividad, en contagiar el interés a las niñas.

Desde mi punto de vista, las mejores cosas muchas veces están creadas desde el error o el cambio de planes, desde lo imprevisto. Me ha pasado antes, en otros proyectos como fotógrafa. Es básico también que tengas claros tus objetivos; por qué o para qué quieres hacer un proyecto. Si es así, entonces el formato se puede adaptar.

Así se dio Kuriotik. El libro, entonces, lo convertimos en una historia para web. Están las fotos, están los textos que escribe Lizzy Cantú, el diseño de Vera Lucía Jiménez y el trabajo de producción de Daniela Zamalloa. Si bien esta historia no se iba a imprimir, no la iba a abandonar, así que está puesta en la web de Kuriotik. Como es la historia de dos niñas reales, de algún modo podía servir como inspiración para muchas más.

Puedes encontrar ¿Por qué no se caen las estrellas?
y otras preguntas científicas que se hacen las niñas
curiosas como un apartado en la web de Kuriotik aquí.

kuriotik
Ilustración: Daniela Zamalloa

En la presentación del proyecto que realizaron en la UTEC meses atrás, mencionaste la idea de que no necesariamente ocurre que las niñas no tienen curiosidad por las STEAMs, sino que muchas veces el acceso a información sobre ellas resulta difícil o incluso restringido. ¿Cómo abordan desde Kuriotik este asombro e interés constante y siempre creciente que sienten las niñas?

El viaje de aprendizaje en la plataforma se les plantea con la pregunta ¿qué te dio curiosidad hoy día?, y las niñas suben cualquier cosa que les haya llamado la atención. Probablemente ellas no son muy conscientes de que en su observación hay una mezcla de un poco de física con algo más tecnológico o artístico, o algo que involucre a las matemáticas. Allí, las voluntarias de campo —que son universitarias o profesionales que vienen no solo de carreras STEAM, sino también de educación y filosofía— las guían. Acompañan estos descubrimientos y exploraciones.

No se trata de responderles las preguntas. En algún momento, una niña preguntó: ¿existen los aliens? En Kuriotik nunca va a haber una respuesta como “sí existen” o “no existen”. El objetivo es ampliar esa curiosidad y que ellas mismas indaguen, o generarles otras preguntas. Las voluntarias tienen diversos referentes que pueden ayudarlas a seguir descubriendo. Son como una suerte de hermana o amiga mayor. Así, las niñas van dándose cuenta que se puede mirar su problema o pregunta desde otro lugar, y eso significa abrir un poco más la cabeza.

Es interesante que esto se haga en un espacio que no sea la escuela. Si bien este es un lugar de aprendizaje preponderante, existen otros espacios que escapan un poco de lo tradicional. Estoy pensando no solamente en Kuriotik, sino también en cualquier otro espacio virtual o de aprendizaje en el juego, en comunidad; espacios que suelen ser considerados como de “menor valor” y que sí considero que tienen otro valor igual de importante.

Otros espacios de aprendizaje no solo académico, sino también de aprendizaje colectivo, en el que se pueda conocer al otro, a la otra, que viene de un lugar distinto: “Con ella comparto mi curiosidad, mi visión, y entiendo también”. Creo que eso es lo rico; valorar esos otros aprendizajes y esas otras maneras de aprender.

Kit de emergencia. Ilustraciones: Roma Flores y Melissa Siles

Algo que es luminosísimo de la propuesta de Kuriotik es que quiebra el enfoque unidireccional que suele tener la educación en STEAMs y, en lugar de ello, propone la construcción de un espacio integrador, seguro, amigable, abierto al asombro. Persigue en primera persona, desde la primera persona, el ejercicio del derecho a la educación y la emoción por el descubrimiento.

En la sección de Noticias de Kuriotik, por ejemplo, encontrarás las historias de Melissa y Roma, quienes se presentan así: ¡Hola! Somos Roma y Melissa. Ambas tenemos diabetes tipo 1 y queríamos contarte un poquito sobre nuestra condición.

Estas historias salieron como una coincidencia. Yo conozco a Roma [de ocho años], que es una niña que tiene la condición de diabetes 1, y coincidentemente una de nuestras ilustradoras [Melissa, de veintiocho] también. Les propuse hablar de la condición, visibilizar desde la propia vivencia. Allí se generó un diálogo entre Melissa y Roma, a la que le gusta dibujar mucho; iniciaron esta conversación a través de dibujos.

Así salieron estas publicaciones y muchas otras que tenemos en nuestra sección de Noticias STEAM, que lo que busca también es conectar disciplinas que están separadas, dicotómicas, y vincularlas en los artículos cortos publicados. Son escritos para niñas por periodistas y escritoras. Luego las difundimos.

Fotografías: Lucero Del Castillo

Kuriotik tiene un equipo muy diverso de voluntarias, universitarias y profesionales, de las carreras STEAM, Filosofía y Educación. ¿En qué consisten las actividades que realizan las voluntarias? ¿Cómo ocurre este contacto con las niñas participantes de Kuriotik, sus aprendizajes y propuestas?

A todas las voluntarias las he conocido online, a distancia. Esto me gusta contarlo: cuando lancé la convocatoria inicial, yo tenía una idea pesimista de un voluntariado. Al arte se le suele asociar mucho a lo voluntario; gran parte de los proyectos que tienen que ver con arte se sienten como voluntariados. “Oye, házme una ilustración, házme una fotito, pero no tengo dinero”, se dice. Los incentivos se ganaron para crear la plataforma, pero no hay un financiamiento para el equipo. Ahora la página web es gratuita, y lo que se está viendo es la idea de crear una cuenta de Patreon para que se vuelva autosostenible.

Con Kuriotik fue que me di cuenta que el voluntariado es clave, sobre todo para los proyectos que no cuentan con un financiamiento. A la gente le gusta participar porque tienen las mismas convicciones, apunta a las mismas metas, tiene los mismos intereses y quiere ayudar.

Tal vez allí es que este chip que tenía sobre el voluntariado cambia. Yo valoro mucho a todas las chicas que se han unido, que se siguen uniendo, que se unieron en un inicio y que de repente ahora ya no están. Todas han puesto su gran grano de arena para el proyecto. En realidad, siempre que alguien se une yo les digo: “Bueno, esta es una idea que yo pensé, pero este no es mi proyecto; este es el proyecto de todas las voluntarias y todo el equipo que forma parte de Kuriotik”. En ese sentido hay mucha horizontalidad. Yo valoro mucho las iniciativas. Cada equipo —comunicaciones, operaciones y voluntarias de campo, quienes interactúan con las niñas— tiene una líder. Conmigo hay encuentros o conversaciones para estar alineadas, pero cada una es libre de potenciar su área. Así trabajamos, es un proyecto de todas.

En este momento el proyecto ha
abierto convocatorias para voluntarias.
Puedes consultarlas en el LinkTree
de Kuriotik: linktr.ee/kuriotik

Puedes visitar Kuriotik en www.kuriotik.com
y seguir el proyecto en Facebook
e Instagram como @kuriotik

Trujillo: El subsistir de las ollas comunes

Trujillo: El subsistir de las ollas comunes

Por Arturo Gutarra

Foto: Arturo Gutarra

La provincia de Trujillo y sus distritos fueron los más golpeados por la pandemia: en los últimos meses se reportó un saldo de 150 mil personas desempleadas, razón por la cual los principales barrios de sus centros poblados tomaron la iniciativa de formar ollas comunes como medio de sobrevivencia. 

En el 2020, el distrito de La Esperanza junto al centro poblado de Alto Trujillo —en la recta final de su pronta formación como distrito— organizaron más de 300 ollas comunes, según un sondeo realizado por los medios de comunicación locales. Sin embargo, durante junio y julio de ese mismo año se fueron desarticulando; primero, por la falta de apoyo de los municipios; y después, por la desprovisión de arroz y papas, ya que se alimentaba a 50 familias con cuatro hasta seis integrantes cada una. 

La Antígona tuvo la oportunidad de conversar con tres ollas comunes: una desarticulada, una unida que todavía resiste, y otra que necesita apoyo con urgencia. 

“Cristo, mi fortaleza” Clementina

Martha García, vocal de esta olla, impulsó esta iniciativa hace tres meses con el apoyo de la Municipalidad, que destinó alimentos para seis meses. Sin embargo, los productos no duraron el tiempo estimado, por lo que ahora son 80 los beneficiarios que no pueden recibir almuerzo por la falta de recursos. “Solíamos cocinar tres veces por semana, pero se acabó el arroz, la papa y lo poco de pollo que teníamos. Solo esperamos que nos ayuden, dos ollas nos faltan”, señala consternada Martha. 

La Antígona, además, pudo identificar otro tipo de problemáticas suscitadas en esta zona. Ahora, con la olla común desarticulada, el hambre ha vuelto a ser recurrente alrededor de estas humildes casas de esteras. 

“Una mano amiga” – AA. HH. Richard Acuña 

Rosa Chávez es presidenta de esta olla ubicada en la otra cara del cerro Cabras. En esta parte, son 152 las familias que han logrado subsistir durante la primera ola de pandemia. Lamentablemente, durante este trayecto también perdieron a dos madres en el camino, aunque confiesan que ello fue una motivación para continuar sustentando a todos los hogares en el asentamiento. 

“Aquí pagamos un sol por plato. Ese dinerito está destinado para nuestras próximas compras: para nuestro arroz con pollo, quizá un tallarín verde, depende de cuánto nos alcance”, comenta la señora Rosa. Adicionalmente, por las tardes se reúnen a partir de las 3:00 p. m. para preparar mazamorra morada, arroz con leche, anticuchos o canchita con el fin de venderlos a sus vecinos y generar ingresos extra. “A veces vienen personas sin almorzar y nos preguntan si podemos venderles un plato, y sí: les damos con el mismo precio de nuestras beneficiarias, ya que la pandemia nos afecta a todos por igual”, comenta una vecina. 

“Dios es Amor” – Alto Trujillo

Esta olla común empezó a funcionar en abril del 2020. Tristemente, en este sector ya no han vuelto a recibir apoyo, con excepción de algunas personas particulares, quienes de buen corazón donan alimentos, ropa para el frío, entre otros productos de primera necesidad. “Somos 50 beneficiarios, entre ellas madres solteras, niños especiales, hombres sin empleo, por ello es que seguimos en nuestra olla”, cuenta una vecina.

Desde tempranas horas, Carla Huamán camina hacia el mercado del sector a pedir apoyo a las vendedoras de verduras y pollos. En ocasiones, tiene suerte de recibir algunos descuentos o donaciones; sin embargo, en otros días las circunstancias son menos favorables. En esta olla cocinan en leña, pero también se encuentra próxima a desarticularse por la falta de presupuesto para obtener los alimentos suficientes para cubrir a todas las familias. 

El alza de precios en diferentes productos de la canasta básica ha afectado gravemente la causa de las ollas comunes. Los esfuerzos colectivos en casi dos años de pandemia se están agotando. Se han perdido vidas y el desempleo sigue afectando a los vecinos de estas zonas. Aunque los pobladores vienen clamando por ayuda y soluciones luego de sostenerse como comunidad por largos meses, las autoridades correspondientes se encuentran en un peligroso silencio que podría acabar con la mayor fuente de subsistencia de estas zonas.

Leona Vicario y su influencia en las mujeres profesionales del periodismo

Leona Vicario y su influencia en las mujeres profesionales del periodismo

Por Arleth García

Foto: Prensa

Leona Vicario es considerada como la primera mujer periodista de México. Es heroína de la Independencia mexicana ya que apoyó e inspiró a las mexicanas a ocupar los espacios periodísticos.


¿Quién fue Leona Vicario?

María de la Soledad Leona Camila Vicario Fernández de San Salvador, nació el 10 de abril de 1789 en la Ciudad de México y falleció el 21 de agosto de 1842 a los 53 años de edad. Hija del español Martín Vicario y Camila Fernández de San Salvador, descendiente de Ixtlilxóchitl II, gobernante de Texcoco.

Perteneció al grupo de Los Guadalupes, individuos de la élite novohispana como abogados, eclesiásticos y nobles (hombres y mujeres), y financió con su propia fortuna la insurgencia. Estudió Bellas Artes y Ciencias pero no ejerció, aunque en los años siguientes comenzó su carrera de periodista al publicar en diarios como: El Semanario Patriótico Americano, El Federalista y El Ilustrador Americano. Fue en el periódico El Ilustrador Americano donde los insurgentes observaron su trabajo y se pusieron en contacto con ella.

En 1813 fue encarcelada al descubrirse que era conspiradora y que apoyaba el movimiento de Independencia, pero con ayuda de dos correligionarios pudo escapar y refugiarse en Oaxaca. En 1817, Leona dio a luz a su primera hija y al poco tiempo fue apresada junto con la recién nacida. Aceptó un indulto a cambio de abandonar el movimiento con la condición de irse a España, el cual aceptó y en la espera de los trámites fue llevada a Toluca en confinamiento.

Le fueron restituidos sus bienes. Por lo que volvió entonces a la casa ubicada en la calle de Cocheras, hoy República de Brasil #37 en el Centro Histórico, donde el 21 de agosto de 2019 Autoridades federales y de la Ciudad de México develaron una placa conmemorativa por su 177 aniversario.

La primera periodista mexicana

La primera obra que busca recuperar la presencia femenina en la prensa mexicana fue “Las mexicanas en el periodismo”(1934) de Fortino Ibarra de Anda, que narra de manera cronológica la presencia femenina en la prensa nacional. Donde posiciona a Leona Vicario como la primera periodista mexicana porque firmó y publicó en diversos diarios cartas para defenderse de las críticas de Lucas Alamán, ministro del Interior y de Relaciones Exteriores de 1823 a 1825, quien puso en duda su honor y su prestigio como luchadora social, acusandola de haberse unido a la guerra por amor a su marido y no por sus ideales.

La carta contiene una de sus frases más famosas y se le considera la primer respuesta pública feminista: “…no solo el amor es el móvil de las acciones de las mujeres: que ellas son capaces de todos los entusiasmos, y que los deseos de la gloria y de la libertad de la patria, no les son unos sentimientos extraños”.

A través del periódico El Ilustrador Americano, donde escribió en los años 1813 y 1814, logró que los insurgentes se pusieran en contacto con ella. Así, les informaba desde Ciudad de México, sobre lo que ocurría en la capital. En la Hemeroteca Nacional de México se conservan los seis números y las 39 ediciones de El Ilustrador Americano.
Sin duda, una influencia en primeras publicaciones femeninas.


El periodismo en México es una actividad importante para la democracia. Se le considera el cuarto poder debido a la influencia que tiene entre la sociedad. Actualmente es vulnerable a la cooptación gubernamental y a la violencia. En especial, por la poca participación que las mujeres tenían en los espacios por las ideas machistas y falta de reconocimiento de las mujeres como seres pensantes.


En las últimas décadas del siglo XIX las mujeres mexicanas empezaron a fundar sus propias publicaciones periodísticas donde el interés por orientar y persuadir a las lectoras sobre la importancia de hacerse presente en los espacios públicos fue una constante, menciona en su artículo “Violetas del Anáhuac, pioneras del periodismo de mujeres en México”, Elvira Hernández Carballido.


El punto de partida del periodismo feminista fue con la creación del semanario Las Hijas del Anáhuac en el periodo de 1873-1874, surgido de la Escuela de Artes y Oficios para Mujeres, que aunque sólo duró cuatro meses, es el primero donde los textos podrían considerarse columnas y crónicas.

Otra pieza referencial fue impulsada por Laureana Wright quien en el periodo de 1887-1889, fundó el semanario Las violetas del Anáhuac, al cual consideró como una tribuna que pertenecía y servía a ellas. Donde el sexo femenino fue su constante preocupación, escribían para él y sobre él, ya fuera para aportar consejos acerca de la mejor forma de educarse e ilustrarse, para reafirmar o rechazar la moral impuesta.


Según las conclusiones de la tesis “Las primeras reporteras mexicanas: Magdalena Mondragón, Elvira Vargas y Esperanza Velásquez Bringas (1996)”, las mujeres lograron dedicarse a la actividad periodística en diarios de circulación nacional gracias al momento histórico, a su personalidad, la educación, las relaciones públicas, el profesionalismo, la capacidad y el compromiso, no por actos heroicos o extraordinarios.


El mayor referente del periodismo feminsita fue la revista Fem, como dice Lourdes Arizpe en su artículo fem espejo del feminismo en México: prácticamente todas las mujeres que escribían en México colaboraron en Fem. Esto, porque a pesar de los malos tiempos, Fem jamás dejó de ser la revista del feminismo en México, menciona J. Félix Martínez Barrientos para CIEG-UNAM. Estos espacios surgieron con la finalidad de que todas las mexicanas se interesan por participar en el campo periodístico que a su vez les ofrecía las facilidades para informarse sobre aspectos científicos, culturales y sociales.


Reconocimientos


Como reconocimientos por parte del Gobierno mexicano, el Congreso de la Unión le concedió el título honorífico de Benemérita y Dulcísima Madre de la Patria y su nombre está inscrito con letras de oro en el Muro de Honor del Palacio Legislativo de San Lázaro, sede de la Cámara de Diputados de México.


En 2010, en la Calzada de los Héroes Nuevo Laredo en Tamaulipas se organizó un evento por el Instituto Municipal de la Mujer y la Comisión Municipal para la Celebración del Bicentenario de los 200 años del inicio de la Independencia Nacional para presentar un monumento en su honor.


En diciembre de 2019, se publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF) un decreto declarando al 2020 como el año de Leona Vicario. Por ese motivo, toda la documentación oficial del gobierno federal llevó la leyenda: «2020, Año de Leonora Vicario, Benemérita Madre de la Patria» como reconocimiento del papel que tuvo en la historia de nuestro país.