Trabajadoras del hogar: Firmes y en pie de lucha

Trabajadoras del hogar: Firmes y en pie de lucha

Por Aylinn Siñas

Tras años de lucha, las trabajadoras del hogar del Perú lograron el reconocimiento de sus derechos. Esta meta simbolizó la valoración social de un trabajo desempeñado históricamente por mujeres. El mismo que todavía es percibido por algunos como un trabajo de segunda categoría. Por ello, las trabajadoras se encuentran vigilantes al correcto cumplimiento de la norma y aún tienen exigencias hacía el Estado.

Luz Talledo* (43) se reconoce como trabajadora del hogar. Ella trabaja desde el 2018 para una familia en Barranco y considera que la tratan bien. “La señora (empleadora) gracias a dios nunca me ha gritado. Siempre comemos de lo que ella come cuando yo estoy allí. No tengo ningún problema con eso”, señala ella. 

No obstante, a pesar de los años de servicio y trabajar casi 10 horas al día. Luz no cuenta con un contrato escrito, solo recibe gratificaciones por 28 de julio y Navidad; pero no recibe otro beneficio, ni seguro de salud, ni AFP u ONP

“Mi amiga tuvo un accidente en el hogar, se lesionó la pierna. Ella trabajó para el papá del señor con el que estamos trabajando ahora, el señor activó su seguro médico y ella fue atendida. Él seguro cubrió su tratamiento pero no recibe CTS, ni algún otro beneficio de la ley”, comenta Luz.

La trabajadora también notó cómo ha disminuido el personal de trabajadores del hogar durante la pandemia: “Hay muchas compañeras a las que ya no vemos y luego nos enteramos de que las despidieron”, dice. 

Esta es la realidad de muchas trabajadoras del hogar del Perú. A pesar la existencia de la Ley 31047, Ley de las trabajadoras(es) del hogar; muchas no gozan o no conocen los beneficios de la ley. Sin embargo, nada es impedimento para detener la lucha por la defensa de sus derechos.

La Ley 31047 no se logró por la mera voluntad de las autoridades, sino que fue producto de una lucha admirable engendrada por las mismas trabajadoras.

Fueron ellas las que durante años lucharon por la ratificación del Convenio 189, Convenio sobre las empleadas domésticas de la OIT; la aprobación de la Ley 31047 y su promulgación. Con plantones, huelgas y marchas; las bases lucharon por el reconocimiento de su labor y sus derechos. Por lo que ahora están sumamente vigilantes a su correcta ejecución.

Foto: RPP

Violencia en el Sector

El 12 de agosto del presente año, la Federación Nacional de Trabajadoras y Trabajadores del Hogar del Perú (FENTTRAHOP) solicitó una reunión al Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP), para tratar exigencias, tales como la atención de las trabajadoras violentadas en los Centros de Emergencia Mujer (CEM) y la ratificación del Convenio 190, Convenio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para eliminar la violencia y el acoso en el trabajo.

Leddy Mozombite, secretaria general del FENTTRAHOP, nos comentó que cuando las trabajadoras del hogar deciden denunciar en comisarías un caso de violencia dentro de su lugar de trabajo, frecuentemente son derivadas a realizar la denuncia al Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo (MTPE) y no las atienden en los CEM.

 “El CEM recibe diferentes casos de violencia, pero en el caso de las trabajadoras del hogar siempre lo relacionan con el trabajo y nos mandan con el MTPE, no solucionan nada. Lo que nosotras queremos es que como mujeres atiendan nuestro caso, queremos que nuestros casos sean resueltos”, señala Leddy.

Ante la problemática, la titular del sector, Anahí Durand, manifestó su compromiso de articular lineamientos para la atención de las trabajadoras en el CEM. También señaló que impulsarían la creación de protocolos intersectoriales contra la violencia que sufren las compañeras.

Trabajadoras del hogar exigiendo sus derechos. Foto: Andina

Otro hecho lamentable que viven algunas trabajadoras del hogar es la retención en su centro de labores. Ante esto, Yuri Marcelo, comisionada de la Adjuntía de Derechos de la Mujer de Defensoría del pueblo, señala que las retenciones son un delito ante la libertad personal y la Policía Nacional del Perú debe atender oportunamente esta clase de demandas.

La comisionada nos dijo que una trabajadora del hogar denunció ante la comisaria un presunto delito contra la libertad personal y coacción; no obstante, la comisaría se negó a recibir su denuncia. Por ello, la trabajadora se comunicó con Defensoría a través de su línea gratuita (0800-15170), y con la intervención de la institución logró la recepción de su denuncia y la constatación policial requerida en el hogar de la empleadora.

Mesa Multisectorial

Según la Octava Disposición Complementaria Final de la Ley 31047, el MTPE debe impulsar una Mesa Multisectorial integrada por la Sunafil, la Sunat y el MIMP, la cual debía sesionar al menos una vez al mes, cosa que no ocurre a días de cumplir un año de vigencia de la norma.

Al respecto, Cecilia Tello, miembro de la Dirección de Promoción y Protección de los Derechos Fundamentales Laborales del MTPE, mencionó que la Mesa Multisectorial se encuentra encaminada.

El MTPE ya envió la propuesta de creación del espacio de diálogo mediante Resolución Ministerial y actualmente está a la espera de la conformidad de la Secretaría de Gestión Pública de la Presidencia del Consejo de Ministros.

“Con la aprobación de esta Resolución nosotros tenemos 10 días para instalar la mesa, ya tenemos un avance con relación a ello, ya existe la conformidad de parte de los sectores que son parte para integrar la mesa […] Esperamos que la Resolución se pueda aprobar en el menor plazo posible”, menciona Cecilia.

Foto: ANDINA/Juan Carlos Guzmán.
Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo. Foto: Andina

Registro único del Trabajo del Hogar

La Segunda Disposición Complementaria Transitoria de la Ley señala la creación de la plataforma web única del Registro del Trabajo del Hogar. Esta plataforma tuvo que entrar en funcionamiento en un plazo menor a 120 días hábiles desde la vigencia de la ley y debía contar con los contratos, el registro de trabajadores y empleadores. También serviría para la emisión de boletas de pago.

La secretaria general del FENTTRAHOP señala que “hasta ahora el MTPE no ha instalado la plataforma web única para registro de los empleadores de las trabajadoras del hogar y su contrato por escrito. Dicho contrato es primordial y esencial para nuestra relación laboral porque la formaliza y además allí están las reglas claras”. 

La representante del MTPE, Cecilia Tello, comenta al respecto que el Registro único también se encuentra en marcha. Existen dos Registros del Trabajo del hogar, uno administrado por el MTPE y otro por la Sunat, ambos registros funcionan y se está trabajando en la elaboración de un registro único para que dejen de existir registros paralelos en ambos portales.

“En ese esfuerzo estamos. Estamos caminando hacia ese instrumento que nos va a ayudar de alguna manera a identificar y a poder incidir entre el universo que tiene SUNAT y el que tenemos nosotros. Esto para que podamos equiparar el tema del contrato”, señala Cecilia.

También añade que ya está aprobada la primera Resolución Directoral de este año. Esta incluye tres modelos referenciales de contrato y boletas de pago adaptados a las distintas realidades mayoritarias que existen en la relación laboral de este sector. “Su publicación (en El Peruano) se debe realizar en estos días, no debe pasar del sábado”.

Observaciones de la ley

Leddy Mozombite añade que ellas no están conformes del todo con el reglamento. Esto, ya que se ha evadido el respaldo e impulso de la tutela urgente. Un principio que dicta que ante los casos de riesgo a la integridad de la persona trabajadora del hogar. La autoridad competente de inspeccionar el centro de trabajo debe garantizar la protección de sus derechos sin necesitar autorización judicial.

Un Sistema Nacional de Cuidados Justo

Así mismo, tras el anuncio del 26 de agosto por el primer ministro, Guido Bellido, de crear un Sistema Nacional de Cuidados, la compañera Leddy menciona que la FENTTRAHOP está a favor de la institucionalización de su trabajo en el Estado. Sin embargo, solicitan se capacite y brinde asesoramiento legal gratuito a las trabajadoras de ser necesario.

“Cuando muchas organizaciones de mujeres hablan del Sistema de Cuidados, hablan de políticas a favor de las mujeres, para que dejen de estar en sus casas, sean profesionales y puedan trabajar. Ese es en el caso de las mujeres de clase económica pudiente. Cuando hablemos de un sistema de cuidados, el Estado debe hablar de un sistema de cuidados con equidad y sin discriminación”, comentó la dirigenta.

Avances en la promoción de la ley

Cecilia Tello, nos comentó que ya existe la estrategia nacional comunicacional para promover la formalidad del trabajo del hogar. “Este documento se encuentra finalizado y tiene la conformidad de la oficina de comunicaciones del MTPE”. Menciona que esta estrategia fue elaborada en base a la consulta contante a organizaciones de trabajadoras.

Esta es uno de los pedidos constantes de las trabajadoras, “nosotras pedimos que hagan campañas de difusión de la ley a nivel nacional y regional para que la conozcan las trabajadoras del hogar y los empleadores”. 

Sin embargo, ellas no se quedaron de brazos cruzados ante la falta de difusión, y crearon el programa Más que Cocina, para que la ley llegue a todos los rincones del país. El programa es transmitido todos los jueves en la página de Facebook del FENTTRAHOP.

Imagen
Flyer de FENTTRAHOP
25 medios de América Latina participaron de la Incubadora de Liderazgo

25 medios de América Latina participaron de la Incubadora de Liderazgo

Por Chicas Poderosas

Foto: Chicas Poderosas

Terminó la primera edición de la Incubadora de Liderazgo, el programa creado por Chicas Poderosas con el apoyo de Google News Initiative, que buscó transformar las dinámicas de trabajo de 25 medios de comunicación de América Latina. 

Durante dos meses, entre junio y agosto, 48 profesionales de la comunicación participaron de charlas, talleres y mentorías con el fin de aprender sobre formas interseccionales de liderazgo e incorporar dinámicas de trabajo con foco en la colaboración, la diversidad y la innovación en sus redacciones.

Mujeres y personas LGBTTQI+ que ocupan posiciones de liderazgo participaron del programa con el objetivo de identificar los desafíos que enfrentaba su medio y poder desarrollar un proyecto para transformar sus prácticas internas de trabajo. 

Entre los 25 medios seleccionados participaron Afrocubanas- La Revista (Cuba); Agencia Ocote (Guatemala); Alharaca (El Salvador); Construyendo Democracia, Maestro (Colombia); Distintas Latitudes (México); Efecto Cocuyo (Venezuela); Efecto Latam (Ecuador); Kipu Visual (Perú); La Antígona (Perú); Revista La Ilustrada (Puerto Rico); La Lupa (Nicaragua); Mundo en Corto (México); Pais de Boludos (Argentina); Radio Bárbara (Uruguay); Radio Comunitaria Jocotitlán A.C. (México); Reportar Sin Miedo (Honduras); República Fémina (República Dominicana); Reveladas (Argentina); Ácida Publicación Feminista (Colombia); Revista Bravas (Chile); Revista Emancipa (Argentina, Chile, Paraguay, Colombia); Muy Waso (Bolivia); Wayka (Perú); Wayuunaiki, el periódico de los pueblos indígenas (Venezuela y Colombia) y YucaPost (México).

“Desde hace años desde la Google News Initiative venimos desarrollando programas para potenciar el liderazgo, la diversidad y la colaboración, generar lazos entre periodistas y redacciones de toda hispanoamérica. Este programa de Chicas Poderosas es único en su tipo, que combina todos estos desafíos dentro de un programa muy necesario en nuestra región», dijo Juan Manuel Lucero, News Lab Lead para Hispanoamérica de Google.

Cómo fue la Incubadora de Liderazgo

La Incubadora de Liderazgo contó con cuatro módulos que buscaban generar preguntas sobre lo que se entiende por colaboración, diversidad, innovación y liderazgo en los espacios de trabajo, en los vínculos laborales, y principalmente en torno a los desafíos internos de cada organización.

“Hay una necesidad de mejorar los flujos de trabajo. También de fortalecer los temas de gestión de recursos, de pensar cómo vamos a colaborar y a qué nos enfrentamos cuando generamos espacios colaborativos.  además de todo eso, pensar cómo vamos a innovar y cómo lo vamos a hacer con una propuesta de valor”, dijo Laura Sofía Mejía, mentora y tallerista del programa.

Como talleristas y oradoras del programa participaron en el módulo de colaboración Yásnaya Elena Aguilar Gil, lingüista y escritora ayuujk (México); Albor Rodríguez, co-editora y gerente general de La Vida de Nos (Venezuela); Carla Nudel, comunicadora, periodista, capacitadora (Argentina); Belén Arce Terceros, internacionalista y comunicadora; directora Editorial y de Comunicación en Chicas Poderosas (Argentina).

“Nos hemos planteado bastantes metas para lo que resta del año en cuanto a mejorar nuestras políticas internas, poder institucionalizarnos más, poder ver ese potencial de las colaboradoras del medio…y nos hemos dado cuenta de que es muy importante formar alianzas”, dijo María Alejandra Aguilar de Reportar sin miedo, uno de los 25 medios seleccionados. 

IG: CHICAS PODEROSAS

En el módulo de innovación contamos con Ophelia Pastrana, mujer transgénero, youtuber (México); Charo Henríquez, líder de desarrollo y soporte de redacción en The New York Times (Puerto Rico/New York); Laura Sofía Mejía, cofundadora y directora de Baudó Agencia Pública (Colombia). Mientras que en diversidad, participó Marlene Wayar, activista travesti, escritora, periodista, psicóloga social, Honoris Causa (Argentina); Ana María Acosta, periodista y educadora popular en El Churo, editora de Wambra (Ecuador).

El último módulo fue el de liderazgo con Juana Alicia Ruiz, lideresa social, representante de la asociación para la Vida Digna y Solidaria ASVIDAS (Colombia) y Alejandra Higareda, fundadora y directora de Malvestida (México). Finalmente se cerró el ciclo de talleres y conversaciones con Mar Cabra Valero, experta en bienestar digital y periodista (España) para enfocarnos en el autocuidado y técnicas para evitar el burnout que viven muchas personas que trabajan en medios de comunicación.

A través de dos encuentros colaborativos con una mirada en la búsqueda de soluciones, se compartieron tanto las problemáticas que atraviesan hoy como la sobrecarga laboral, la falta de estructuras y roles, la búsqueda por hacer un periodismo con enfoque de género, la falta de financiamiento, entre otros y pudieron aprender de las experiencias de otros medios.

“Después de cada encuentro los medios repensaron sus procesos de trabajo, se hicieron preguntas sobre sus propias formas de liderar y las compartieron de forma colectiva; esto permitió que se genere una red de colaboración y de aprendizaje colectivo entre las 48 personas que participaron”, dijo Lucila Cristallo, coordinadora operativa del programa.

Albor Rodríguez, Alejandra Higareda, Laura Sofía Mejía, Ana Acosta y Carla Nudel desarrollaron alrededor de 70 horas de mentorías junto a duplas de medios con el fin de seguir promoviendo la colaboración desde espacios de aprendizaje y creación más personalizados.

 “Tuvimos un intercambio más cercano de experiencias super focalizadas que nos dejaron herramientas de organización y tener claridad en nuestras ideas sobre cómo terminar de plantear nuestro plan de acción”, dijo Ketzalli Rosas de Distintas Latitudes, otro de los medios participantes. 

En los próximos meses los medios incorporarán las herramientas que identificaron para abordar sus desafíos. Chicas Poderosas acompañará este proceso con apoyo, retroalimentación y con un análisis de impacto social para aprender más sobre el desarrollo de este programa.

 “Las transformaciones no se generan de un día para el otro. Se necesita tiempo, análisis, pruebas y generar conversaciones con todo el equipo que integra la redacción para construir nuevos acuerdos; por eso creamos este espacio para generar un acompañamiento en la concreción de sus proyectos”, explicó Samanta Leguizamón, coordinadora de contenidos y comunicación de la Incubadora de Liderazgo.

La Antígona participó activamente de este asombroso taller representadas por Zoila Antonio y Johanna Gallegos, cofundadoras del medio. «Es increíble el maravilloso espacio de aprendizaje que encontramos en «la Incubadora de Liderazgo». Y sé que esta experiencia no ha terminado. Estos meses pondremos a prueba los desafíos que planteamos desde el inicio. Lo aplicaremos con todas las herramientas que Chicas Poderosas nos brindarán. Será increíble poder retarnos y mejorar trabajando colaborativamente», afirmó Gallegos.

La equipa de Chicas Poderosas que realizó el proyecto incluyó a Lucila Cristallo, Samanta Leguizamón, Martina Ramírez, Rocío Corrales, Lu Godoy, María Fernanda Montenegro, Belén Arce Terceros, Luisa Guarín García y Milagros Fonrouge.

«Lo que le falta al activismo antirracista de hoy es más autocrítica»

«Lo que le falta al activismo antirracista de hoy es más autocrítica»

 

Por Triksia Chinchay – @triksiachinchay

sergio

 

Fotografía hecha por @albieleo
Foto intervenida por La Antígona

Sergio es activista digital antirracista y LGTBIQ+. Es chinchana y migrante en Guadalajara, España. Hoy, desde La Antígona, le brindamos el espacio para contarnos sobre su sentir y visión del activismo antiracista. Puedes seguirla en su cuenta de Instagram @SudakaMarika_

SI DESEAS OIR EL TESTIMONIO EN LA VOZ DE SERGIO DALE CLICK AL AUDIO

“Sergio es Sudaka Marika aunque no quiera. Me he pasado mucho tiempo pensando si soy algo más que sudaka y marika, más que una persona racializada y más que una persona LGTB. Al final, sin sonar victimista, la sociedad te encierra en eso. Si eres migrante en España, en círculos migrantes racializados les va a chocar que seas LGTB en tu propia comunidad. Si eres LGTB y estás en un círculo LGTB blanco y español, no es que les choque que seas migrante pero ya van a ir con muchos estereotipos ligados a tu persona. Como cumplir ciertas expectativas o que debes haberlo pasado mal, que sí que puedes haberlo pasado mal pero se te trata como de “ay, pobrecillo, pobrecilla que tiene menos recursos en su país. «(…) en su país lo pasan fatal o seguro que en su país recibió muchísima homofobia”.

Y yo no. Realmente salí del armario aquí en España, no en Perú. Esto porque en Perú vivía con mis abuelos y mi padre y no lo veía un entorno familiar seguro. Es decir, tenía vivencias homoeróticas pero nunca llegué a decir nada. Sin embargo, ya estando aquí, y con mi madre tenía un poco más de confianza. Yo vine obviamente con el prejuicio de que aquí sí son un poquito más abiertos de mentalidad que allí. Y que aquí sí que se me va a aceptar y allí sé que no se me va a aceptar. Es una cosa completamente errónea. No se puede generalizar y dar por hecho que por vivir en una zona rural o “x” país tu realidad va a ser de una manera.

Entré en el activismo cuando empecé a tener contacto con gente de Madrid. Esto, porque en Guadalajara sí que hay activismo, pero el poco que había visible era el LGTB. Me llenaba en un principio porque era un momento en que podía salir del armario y decir “sí, soy LGTB” pero sin tener en cuenta siquiera que soy una persona racializada. Es decir que es como otro segundo armario. No tanto de señalar a los demás sino de darte cuenta tú como persona y decir “ostia, soy una persona racializada. Soy una persona migrante y me están tratando como tal: como un ciudadano de segunda, de tercera y cuarta”. Y así es. No se nos da el mismo trato que al resto de compañeros del colectivo LGTBIQ.

Fue un año después que me cambié el nombre de cuenta a @Sudakamarika_. No quería que me conozcan públicamente aquí en Guadalajara ya que se conocen todo el mundo [comunidad LGTB] aunque no sea un pueblo. Ya luego en Madrid, y por redes, sé que me exponga o no, voy a seguir recibiendo el mismo trato de mierda. ¿Qué pasa? Pues que uno me llegará por MD de Instagram y otro me lo dirá por la calle. Y también te dices “nadie se refiere a ti como la latina, eres la sudaka. No hay neutro porque nadie te llama en neutro. Si es racista dudo mucho que se ponga a pensar en ello.

Lo que falta al activismo [antirracista] de hoy es más autocrítica. Se pide muchas reparaciones por el colonialismo, por no se qué… Pero luego cuando uno la caga ¿qué reparaciones haces? He visto que es algo que muchas veces se ha pasado por alto. Esto ya que en redes siempre se ha señalado a la persona blanca que hace algo racista pero cuando lo hace una persona racializada y migrante se encubre bajo la excusa de que hacer eso es algo muy colonial.

“La cancelación es algo muy colonial”. Eso lo he escuchado cada vez que una persona migrante racializada la ha cagado. El activismo es importante pero no se puede idolatrar a les activistas. Creo que las reparaciones son para cualquier parte. Por otro lado, me gustaría que el activismo dejase de ser tan centralizado. Mi deseo es que se visibilicen más activistas que estén en pueblos. Y Guadalajara no es un pueblo, pero digo yo que habrá más personas racializadas fuera de Barcelona, Madrid y Valencia».

«Trabajamos con la música y así expresamos emociones»

«Trabajamos con la música y así expresamos emociones»

Por Zoila Antonio

música

Kathryn Coccia es musicoterapista. Tiene 31 años y ayuda a muchas personas a sentirse mejor y controlar sus emociones tocando su guitarra u otros instrumentos. Conoce aquí lo fantástica que es su labor.

«Soy estudiante PHD en Social Working y musicoterapeuta desde hace cinco años. Actualmente trabajo con cuidado de hospicio, en el cual la mayoría de gente está en su casa. Uso una guitarra, algunas veces otros instrumentos, para ayudar a los pacientes a sentirse mejor. Trabajamos con la música y así expresamos emociones, rememoramos o miramos atrás en sus vidas, ya que la mayoría de estas personas son pacientes terminales. Ellos fallecen después de seis meses o menos. En su familia es emocionalmente difícil, porque su cuerpo también pasa por cambios, hay mucho dolor. Entonces la música allí es usada como un mecanismo de sanación para hacerlos sentir mejor de todas las formas posibles 

La primera vez como musicoterapeuta fue shockeante al ver a gente que estaba en una situación difícil o muy enferma. Pero a medida que pasaba el tiempo, fue siendo una parte normal de mi vida. Ver a la gente así puede ser muy triste, pero también aprendí que es parte de la experiencia de ser humano. 

Lo bonito de la musicoterapia es que está especialmente diseñada para reducir el dolor e incrementar el confort en la gente. También hay medicación que ayuda y tienen una cama de hospital dentro de su casa que los mantiene en una óptima situación. 

La dinámica es de persona a persona. Los pacientes tienen diferentes diagnósticos como demencia, cáncer, entre otros. Es por ello que hay diversos grados de dinámicas, depende del proceso de la enfermedad. Además, influye mucho si la familia está presente con esa persona. Así se genera un ambiente colaborativo.

En algunos casos soy sólo yo, sentada a un lado de la cama de una persona con los ojos cerrados, que no responde, pero la ciencia te dice que la gente escucha y realmente lo creo. Usamos música que es importante para el paciente, que le gusta. Si la persona es de una cierta religión, le tocamos música religiosa, o rock’n’roll o country. Tenemos que ser capaces de hacerlo de acuerdo a la situación. Pongo mucha atención en la persona, en su respiración, si hace algún sonido o dice algo, el lenguaje de su cuerpo, que me diga que el paciente y yo estamos en sintonía. 

Durante la pandemia estuvimos realizando algunas visitas virtuales, pero generalmente no lo hago. Vuelvo al trabajo presencial en noviembre. Ahora será diferente: trabajaré una vez por semana y será igual que un hospital. Hay 60 camas donde la gente puede ir con síntomas que ellos ya no puedan manejar. Tengo que llevar lentes protectores, mameluco y estar con todas las medidas de seguridad para estar protegida, pese a que estoy vacunada. Suelo tomar de la mano a mis pacientes, como una acción humana e íntima entre paciente y musicoterapeuta, pero ya no lo puedo hacer. También tengo compañeros que se detuvieron de hacer musicoterapia, ahora están en otros trabajos, otros todavía no encuentran. Son tiempos realmente retadores como profesional, debo admitirlo».

Periodismo independiente y feminista en América Latina

Periodismo independiente y feminista en América Latina

Por Karien Díaz

Collage de medios independientes con enfoque feminista en América Latina. Diseño: La Antígona

Este mes recordamos la importancia de la presencia de las mujeres en los medios y el gran labor que realizan día a día para eliminar brechas y ser voces de cambio. Los cambios se hacen en conjunto, con esfuerzo y sororidad. Es por ello que desde La Antígona promovemos un periodismo independiente y feminista no sólo en Perú sino en toda Latinoamérica. Aquí te presentamos una perspectiva de cuál es la situación actual y cómo podemos alcanzar este objetivo.

Si bien en teoría todas las personas son iguales en deberes y derechos, la desigualdad entre hombres y mujeres (y diversidades) en todos los espacios, es evidente e histórica. Debido a la necesidad de visibilizar los casos de violencia de género, agresiones sexuales y la lucha de las mujeres por la equidad en todos los aspectos, el feminismo ha logrado un espacio. Permanecerá en la agenda pública para evidenciar la necesidad del enfoque de género en todos los aspectos de la vida.

El periodismo, y especialmente el latinoamericano, también ha sido sacudido por el activismo feminista por la igualdad de derechos. Su propuesta es integrar este enfoque no solo a la reivindicación de temas usualmente relegados como «no importantes» para la mirada masculina de quienes dirigían las redacciones si no también promover espacios de trabajo seguros y fortalecer la articulación sorora entre periodistas, apoyándose en la colaboración y en el potencial de amplificación que tiene internet.

Un periodismo comprometido

Es cierto que lo que no se nombra, no existe. Pero también es cierto que de lo que no se habla, o lo que no está representado, desaparece ante lo que Chimamanda define como «el peligro de una historia única» narrada por quienes tienen el poder y visibilidad para poner su voz en la esfera pública. Frente a este silencio sistemático, la organización de mujeres y disidencias tomaron espacios tradicionales y on-line para poner sobre la mesa el poder de «otras» historias.

Mórica Maureira, en entrevista para el Knigth Center, señala que el periodismo feminista se encarga de poner en los medios de comunicación tradicionales no solo los derechos humanos de las mujeres, si no también las desigualdades estructurales que permean la cotidianeidad. Mujeres en el Medio, la organización de la que Maureira es cofundadora, refleja que la fortaleza de las mujeres es la sororidad, que organizada y articulada, amplifica temas de urgencia y trabajan lo que ellas llaman “#críticademedios” con enfoque de género.

En 2010 el monitoreo global de medios de la wacc, concluía en que la representatividad femenina en medios de comunicación tenía un tratamiento distinto a la masculina: No nombrándolas como expertas en su tema, con más propensión a enfatizar características físicas o de edad, o identificándolas en relación a otras personas de su familia. Las mostraban principalmente como víctimas (en las secciones policiales) o como objetos de deseo (en las fotografías). Por ende, reforzaban estereotipos. Frente a esto y teniendo en cuenta que ya en1995 la Conferencia Mundial de Mujeres en Beijing consideró a los medios de comunicación como una de las doce áreas prioritarias para lograr la paridad entre géneros. El periodismo feminista es una oportunidad para transformar esta realidad. Un periodismo disruptivo, en red, que establece una agenda pública comprometida con la lucha contra la desigualdad y el enfoque de género.

Como señala Camila Magnet, directora de Copadas.cl, los medios con perspectiva feminista son necesarios en américa latina. Esto, ya que cada país tiene realidades distintas pero coinciden en sus medios de comunicación masivos, manejados por el poder económico y el patriarcado. «Es necesaria una mayor cantidad de información con un enfoque integral de protección para las mujeres. Que, a su vez, plante cara ante esos medios tradicionales a los que nos han acostumbrado. Un periodismo que vaya más allá de la lógica del clickbait y no solo informe. Un periodismo que se haga cargo del vacío de quienes no tienen acceso a la información y educación»

Más allá del discurso: Un compromiso

Más allá del discurso y los temas que el medio pone en agenda, un medio de comunicación de carácter feminista está comprometido deontológicamente con una perspectiva de género dentro de la redacción. Un lugar donde las noticias se producen. Ser mujer y periodista no es nada fácil y mucho menos en un contexto de COVID 19.

El 6to GMMP indica que, «Si las cosas siguen igual, se necesitarán al menos 67 años más para cerrar la brecha para la igualdad de género en los medios de comunicación tradicionales». Esto se hace evidente en casos reconocidos como el movimiento digital #LasPeriodistasParamos que sucedió en el 2018 en España, en la huelga del #8M. Este movimiento, analizado por María Iranzo, recoge la vulnerabilidad laboral de las periodistas en un contexto de digitalización masiva y crisis económica. El GMMP hace presente además, que cerrar la brecha sigue siendo insuficiente sin una mejora de calidad del periodismo desde una perspectiva de género. 

La codirectora de LatFem, Florencia Alcaraz, en una entrevista en DW plantea que el periodismo feminista ha de ser interseccional. Debe considerar el género, la raza, la clase, la edad o la orientación sexual, entre otras muchos criterios. Y no sólo eso. También debe contextualizarnos en una realidad estructural. Por ello no debe presentar estas características como historias aisladas.

Camila Magnet es directora del medio digital Copadas. Ella afirma que creer y defender la igualdad de derechos y oportunidades es una perspectiva que guía la línea editorial de los medios de comunicación feministas. También hace presente que un espacio joven e independiente que asume la etiqueta de «feminista» contrae una gran responsabilidad en su exposición al escrutinio público. Elegir abrazar ese compromiso es transformador a nivel personal, enfatizando lo colaborativo, el autocuidado y el aprender del error. Estos aprendizajes a nivel individual y comunitario son visibilizados y promovidos también por la academia de Chicas Poderosas. Motivan a tener espacios de deconstrucción y aprendizaje, tanto en su curso de liderazgo para periodistas en Mujer, poder y medios como en su curso Modelo para armar. Este último, un lugar para trabajar en equipo y desde la interseccionalidad y la diferencia.

En resumen y como señala Laura Aguirre, directora de Alharaca, apostar por un medio feminista es asumir una práctica y ética tanto externa, posicionando temas en la agenda pública, como interna, creando una atmósfera empoderadora y segura para las mujeres y diversidades en la redacción.