Luisa Macedo: la mujer de los volcanes

Luisa Macedo: la mujer de los volcanes

Por Diana Ninahuamán

Luisa Macedo Franco es orgullosamente arequipeña y la primera mujer vulcanóloga del país. 

Gracias a un convenio entre la Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa (UNSA) y las Naciones Unidas elaboré el primer Mapa de Peligros del Volcán Misti. Es así que me consagré como la primera mujer vulcanóloga en el Perú. Durante mis 30 años de carrera me he enfrentado constantemente al machismo. Desde que empecé a estudiar Ingeniería Geológica en la UNSA me decían algunos compañeros que las mujeres no debíamos estudiar estas carreras, que debíamos dedicarnos a  buscar una pareja o que incluso yo le quitaría un puesto de trabajo a otro estudiante varón. Frente a la sociedad machista en la que me desarrollé profesionalmente decidí seguir creyendo y luchando por mis sueños. El apoyo y enseñanzas de mi familia me permitieron con mucho esfuerzo lograr cada uno de ellos.

De ésta manera al graduarme como ingeniera Geóloga me especialicé en el manejo de emergencias volcánicas en Japón. Como resultado logré organizar cinco simulacros de evacuación por erupción volcánica. Empezamos en 2009 en el distrito de Alto Selva Alegre, en la ciudad de Arequipa. En ese entonces mis colegas creían que sería imposible hacerlo porque necesitábamos la participación de la población, el transporte, los colegios y los centros de salud. Sin embargo, trabajando arduamente y con la ayuda de las autoridades logramos que los vecinos tomaran conciencia de la importancia de la prevención. 

Tras varios años siendo investigadora me planteé qué podría hacer para que la información que obtuve durante los proyectos de investigación llegara a las manos de más personas. Es así que nace el libro “Huaynaputina: el día que despertó el volcán”. Un cuento científico que narra la erupción de este volcán en Moquegua, el 19 de febrero de 1600, donde más de 50 poblados fueron sepultados. Nuevamente con el apoyo de UNESCO logramos realizar la diagramación y dibujos en acuarela para que fuera más dinámico. Además, con la ayuda del Servicio Geológico de los Estados Unidos logramos imprimir y repartir 7 mil libros a niños de 10 años de edad que vivían cerca de las zonas afectadas para que comprendieran lo que significa vivir cerca de un volcán activo.

Fotografía cortesía de Luisa Macedo

Actualmente soy directora del Observatorio Vulcanológico del Sur del País (OVS) a cargo del Ingemmet (Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico). Me siento muy agradecida de tener ésta responsabilidad y contar con un gran equipo de trabajo. En el OVS estudiamos y vigilamos la actividad de los nueve volcanes activos del Perú. En la región de Arequipa tenemos al Misti y el Sabancaya. Mientras que en Moquegua monitoreamos el volcán Ubinas y el Ticsani, con el fin de prevenir  y alertar sobre los peligros volcánicos. 

Quiero invitar a todas las mujeres a participar más en las geociencias. Necesitamos más científicas que sean sensibles con su entorno, que les guste la investigación y que trabajen por el bien de nuestro país. Tenemos que seguir enfrentándonos a los estereotipos y prejuicios y demostrar con nuestro trabajo que somos igual de capaces de lograr lo que nos propongamos. 

Perla Núñez: “Güey, al fin me escucha alguien que no es el psicólogo ni el psiquiatra. ¡Y se siente muy chido!”

Perla Núñez: “Güey, al fin me escucha alguien que no es el psicólogo ni el psiquiatra. ¡Y se siente muy chido!”

Por Diandra García

Perla Núñez es una joven mexicana de 32 años, con diagnóstico de bipolaridad tipo II. A través de su cuenta de Instagram (@babademolusco), ella sensibiliza acerca de lo que significa ser bipolar día a día.

Mi nombre es Perla Marisol. Me diagnosticaron con trastorno bipolar (PMD) hace 5 años. Yo tenía 27. Presenté síntomas antes, desde los 19 o 20, pero no tenía idea de que se trataba de un trastorno. Era muy malo. Encuentro que los episodios depresivos, al menos a mí, eran lo que más me afectaba. Eran el infierno. Mezclados con las hipomanías…Fue terrible vivir así por tanto tiempo.

El tratamiento es complejo. No son analgésicos que tomas e impactan a la media hora. Tiene un efecto a largo plazo, requiere de mucha paciencia. Además, es individualizado, es como crear un cóctel para cada quien: el mío no necesariamente le va a funcionar a los demás. En cuanto al precio, es costoso. Vivo en un pueblo pequeño. Tengo que trasladarme a ciudades más grandes para atenderme. La salud mental sale cara.

De hecho, luego de que me diagnosticaron, no cambió mucho la forma en que me relacionaba con los otros. No le di la importancia debida a mi enfermedad… como que la minimicé. Me responsabilicé en serio cuando la gente a mi alrededor se puso más culera. Cuando comenzaron a decirme: “estás loca”, “no te pasa nada” o “tú te lo inventas“. Era difícil, porque en verdad tenía mucho miedo de hablar. No salía a la calle. A parte de que estaba sedada, porque me había medicado mal, me asustaba oír comentarios malintencionados.

El principal era el de la flojera. Que yo era una floja, que decía lo del PMD para no hacer nada. Para no continuar con mi vida laboral o con mi vida en sí. ¡Eran muy hirientes! Por eso, conversar con las personas me fue paulatino. Al principio me escondía. No iba ni a la puerta de mi casa. Me dañaron mucho con los estigmas. También con la otra cara de la moneda, el estereotipo de las hipomanías. Te conviertes en una persona ‘demasiado extrovertida’. Porque sientes que puedes hacer cosas sin pena. Cosas que tú… o sea, que yo jamás haría. Eres la loca, la irresponsable, la niña rebelde, la egoísta, la que hace todo para llamar la atención. Eso eres para el mundo, un prototipo tipiquísimo, como el de floja. Lo peor es que esto lo comentan también tus allegados. Familiares, vecinos, amigos. Repito, mi pueblo es pequeño. Aquí, todos se enteran de todo. Yo recibí opiniones por todos lados, pero a mí nadie me escuchaba.

 

Estaba harta de eso. De que me ignoraran, de que me minimizaran. Necesitaba que me oigan, que me lean. Por eso creé la cuenta en Instagram con un nombre anónimo (@babademolusco). Decidí no mostrar mi cara, solo compartir lo que siento. “Si alguien me lee, bueno. Si no, pues ya lo saqué“, me dije. Así inicié. Para mi sorpresa, la gente respondió entusiasmada. “No manches, me pasa lo mismo“. No sé por qué, hasta entonces, no se me había ocurrido que había más pacientes con el mismo diagnóstico, con trastorno bipolar. Fue un grandísimo apoyo, porque conocí mejor la enfermedad. 

 

He tenido muchas recaídas, ¿sabes? El hecho de obtener ese feedback y pues, ¡platicar!… Compartir experiencias es algo que me ayudó a cambiar para bien. La red de apoyo es necesaria. Si vas al psicólogo o al psiquiatra y regresas a una casa en la que recibes malos tratos, pues de nada te va a servir la terapia. O, bueno, vas a retrasar la mejoría.

 

Estoy inmensamente agradecida con mis seguidores. Siempre me agradecen por compartir, pero en realidad, soy yo quien debe dar las gracias a ellos, por leer. Eso es algo que me ha ayudado mucho: sentirme leída. Es algo así como: “Güey, al fin me escucha alguien que no es ni el psicólogo ni el psiquiatra. ¡Y se siente muy chido!”.

Luciana Torres: “Las mafias asesinan a personas que necesitan trabajar y dejan huérfanas a sus hijas”

Luciana Torres: “Las mafias asesinan a personas que necesitan trabajar y dejan huérfanas a sus hijas”

Por Mya Sánchez

Si quieres escuchar esta historia en la voz de la autora, haz click aquí.

Luciana Torres es una trabajadora sexual. A pesar de que su zona es la cuadra 2 de la avenida Petit Thouars, el pasado 26 de febrero unió su voz a las de sus compañeras desde el Centro de Lima por cuatro mujeres como ella que fueron asesinadas durante la última semana: dos de ellas en el Jirón Zepita y otras dos, en Puente Nuevo, El Agustino.

Al grito de “¡Ni una trabajadora sexual menos!”, integrantes del colectivo Rosas, Mujeres de Lucha, el Movimiento de Trabajadoras Sexuales del Perú, el Sindicato de Trabajadoras Sexuales del Perú, la Plataforma Latinoamericana de Personas que Ejercen el Trabajo Sexual, la Asociación de Trabajadoras Sexuales Miluska Vida y Dignidad, y otras compañeras feministas se autoconvocaron desde las 4 pm para que su grito conjunto sea escuchado.

Como se dio a conocer, los autores de los asesinatos fueron las mafias de cobro de cupos, quienes desde hace más de siete años demandan dinero a las trabajadoras sexuales por la ocupación de las calles en distintos distritos de Lima. La problemática se agrava al considerar que no hay un marco legal que tenga como objetivo distinguir el trabajo sexual de la trata de personas o proteger a estas mujeres de las mafias que lucran con sus vidas. Como Luciana cuenta, solo las ven como moneda de cambio.

“Estamos pidiendo que no se cobre cupos acá en el Centro de Lima. Estamos pidiendo que no haya más mafias que asesinan, lamentablemente, a personas que necesitan trabajar y dejan huérfanas a sus hijas. Queremos que no nos maltraten, porque nosotras nos dedicamos a esto y sabemos y entendemos que no es fácil la vida. No más delincuencia, no más asesinatos a nosotras que, a diario, tenemos que trabajar para sobrevivir y subsistir”.

Daniela Patiño: “Decidí capturar para siempre”

Daniela Patiño: “Decidí capturar para siempre”

Por Diandra García

Hace años, Daniela Patiño Calle decidió capturar para siempre. La joven fotógrafa fue una de las seleccionadas en la muestra «Piura en Femenino», promovida por el colectivo Piuranas Audiovisuales, la Alianza Francesa, el Real Plaza e iPerú. Pero, para Daniela, el camino a la fotografía comienza una y otra vez, como un viaje en el tiempo. Hasta la conexión y transformación de uno mismo y lo que lo rodea.

“Mamá tenía una de esas cámaras antiguas de Kodak. Mi primer contacto fue con una de estas. Me acerqué y… ¡comencé a disparar! Con una de tipo profesional, fue luego, en la secundaria. Me gustó mucho el encuadre, el ángulo, el plano, la edición… Recuerdo mucho un viaje a Huaraz sumamente significativo. Allí, sentí que me conectaba conmigo y con la naturaleza por medio de la fotografía. Hizo que decida capturar para siempre.

Mi primera serie fotográfica, Sempiterno, se inspiró en un poema que escribí. Era un relato a la soledad, a lo bien que puede estar alguien con su propia compañía. Para mí, el tiempo a solas es tiempo de disfrute. No tiene que implicar algo negativo, eso lo ha estigmatizado la sociedad.

He trabajado con retratos, fotografía documental y de paisajes. Sempiterno, por ejemplo, está compuesta por retratos. En cuanto a documental, colaboré con las mujeres tejedoras de paja de toquilla en Catacaos. Fotos de paisajes… vaya. En Huaraz, en la Meseta Andina, en Canta, en Canchaque… hay más. Estos son algunos de los proyectos en los que he trabajado.

Creo que lo más bonito de la fotografía es eternizar los momentos que capturaste. Es como trasladarse en el tiempo: regresas a lo feliz, a lo triste; es una conexión y transformación constante. Hay instantes que pueden volverse eternos. Yo definiría mi relación con la fotografía como un viaje. A espacios, ambientes, personas. No hay que temerle a experimentar o a ser libre. 

Soy consciente de que el rubro audiovisual ha sido dominado por hombres por años. En mi pequeño recorrido como fotógrafa, fui seleccionada para la exposición «Piura en Femenino», primera muestra audiovisual de mujeres. Es importante generar oportunidades de paridad para que tengamos mérito por nuestro talento y trabajo. Además, formo parte del Taller de Poesía Audiovisual de EmpoderArte y Piuranas Audiovisuales, colectivo al que pertenezco. Nosotras promovemos y difundimos el arte de mujeres de la región“.

Masculinidades: “Es necesario trabajar en el autoconocimiento y la autorreflexión”

Masculinidades: “Es necesario trabajar en el autoconocimiento y la autorreflexión”

Por Aylinn Siñas

Ilustración: Adriana Velásquez/ La Antígona

MasQlinidades UNFV es una organización juvenil gestada en un espacio universitario e integrada por estudiantes en búsqueda de la reflexión del trabajo con hombres y su concepción de las masculinidades, así como su visibilización. 

“Mi nombre es Johel Gómez, soy estudiante de Trabajo Social en la UNFV y actualmente soy el presidente interino de MasQlinidades UNFV. La organización nace en la Villarreal e inició con cinco compañeros: Diego Andazabal, Renato Guerrero, Nich Vilca y Joel Mio, el que falta se retiró tempranamente. El compañero Diego vio la necesidad de crear un espacio en el que los compañeros puedan compartir sus experiencias y comenzarán a tener una posición crítica sobre lo que es ser varón y masculino. El espacio debía ser de confianza porque estos temas son delicados para nosotros mismos. Al principio cuesta bastante aceptar los privilegios que nosotros tenemos en la sociedad.

Nosotros hemos participado en el II Coloquio Nacional de Masculinidades – Perú organizado por la Red de Masculinidades Perú en la PUCP. También hemos realizado talleres de concientización sobre género y masculinidades y poco a poco hemos logrado tener una posición de reconocimientos a nivel de Lima Metropolitana.

A mediados de este año hicimos una convocatoria y nos dimos con la sorpresa de que el 70% de inscritos eran mujeres. Nosotros sabíamos que no podíamos negarles el espacio a las compañeras ni prohibir que aprendan de esos temas, sin embargo existía un temor de que se pudiera perder el espacio de confianza que habíamos forjado. Pero lo aceptamos y estamos logrando tener una mejor visión para nuestra organización, así como una grandiosa cohesión entre los miembros.

Somos una de las organizaciones fundadoras de la Alianza Interorganizacional de Masculinidades Igualitarias (AIMI Perú) y también pioneros en tocar el tema de las masculinidades a nivel universitario. Eso nos alegra, pero a la vez nos preocupa. Hay organizaciones y colectivos que ven el tema de género, pero no tienen como tema central a la masculinidad. Por ello vamos a estar diseñando a futuro posibles trabajos con otras universidades para poder incentivar la gestión de espacios como el nuestro.

El tratar estos temas en cualquier ámbito es importante y necesario. El estudio de las masculinidades surge por querer ver el tema de reducir la violencia de los varones. Sabemos que siempre se busca incrementar la pena a quienes cometen un acto de violencia o feminicidio. Pero yo creo que esa no es la solución, la solución está en la prevención. Entonces, ¿cómo tratar ello si vivimos en una sociedad sumamente violenta y machista? Primero debemos estudiar cómo siente el varón su postura ante la sociedad, así se logra la deconstrucción de lo que es ser masculino para adoptar otras conductas no violentas.

La intervención en estos temas tiene pocos años. Es necesario trabajar no ante la crítica o el señalamiento, sino el autoconocimiento y la autorreflexión. Que uno mismo se de cuenta de sus errores cometidos y los privilegios que ha tenido.

A aquellos que quisieran pertenecer a un espacio como el nuestro les diría que primero lean temas sobre masculinidades o enfoque de género. Muchas veces cuando se dicen cosas que nos puedan ofender o incomodar tendemos a retirarnos de estos espacios.

Si es que de verdad te interesa el tema lee, estudia y haz una autocrítica. También recomiendo que converses con tus compañeros sobre estos aprendizajes, si ves que necesitas otro espacio porque las amistades no conocen o no le dan importancia al tema, pues allí puedes ingresar a organizaciones como la nuestra, para aprender de un modo más profundo y trabajar en conjunto”.

“Juntas”: Buscando una educación sexual integral para todas

“Juntas”: Buscando una educación sexual integral para todas

Por Mariana Aljovín

Ilustración: Adriana V.

Gabriela Delgado 24 años y María José Tamayo 25 años, egresadas de la Universidad del Pacífico y creadoras de JUNTAS.OFICIAL.

“Juntas.Oficial” nació como una idea en el 2018. Queríamos crear una empresa con impacto social: una marca de salud en la que las mujeres latinoamericanas nos sintamos identificadas.

“El estigma y la situación de las mujeres en el Perú en torno a la menstruación es un tema que siempre nos llamó la atención. Para profundizar en el tema, hicimos varios viajes, uno de ellos a Pucallpa, en donde las mujeres son de las más afectadas por el embarazo adolescente. Tuvimos la oportunidad de conversar con ellas y sus mamás. Descubrimos que muchas adolescentes ya eran sexualmente activas o comenzaban a interesarse por diversos temas con respecto a sus cuerpos y a la sexualidad. A pesar de esto, no sabían de conceptos como el consentimiento, o la propia menstruación; en resumen, existía mucha desinformación que podría afectarlas en su futuro. 

En Lima, tampoco sentimos que nuestras dudas fueran satisfechas, pese a que se trata de la capital (tomando en cuenta que el Perú es un país sumamente centralizado) y con una educación privada más presente. No había un canal de apoyo para saber de educación sexual integral; es decir, sobre identidad, sexualidad, violencia, menstruación, entre otros términos claves en su vida. 

Es aquí que, en el 2019, formalmente creamos “Juntas.Oficial”. Presentamos la idea a las universidades de Harvard y San Diego. Con su financiamiento pusimos en marcha el proyecto. Como todavía faltaba data sobre la realidad peruana y la educación sexual integral, hicimos una investigación en algunos colegios públicos y hospitales. Después de esto es que validamos la idea de hacer una plataforma online.

Durante la pandemia, hicimos diversas actividades: talleres para empresas y colegios, regalamos kits menstruales, entre otras dinámicas para todo el público. Además, recibimos mensajes de adultos que querían aprender ellos mismos sobre el tema para poder compartirlo con sus hijos o hermanos.

Más que un negocio en mente, queremos crear una marca de salud sexual para que esta sea un tema natural y cotidiano. Sentimos que muchas de las marcas de productos menstruales no satisfacen el arraigo de la mujer latinoamericana, no vienen acompañados de una carga emocional, ni se prioriza la salud. Y es por ello que apostamos por esta iniciativa, para crecer juntas”.