Carla Patiño

Carla Patiño

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Carla Patiño con sus compañeros fotoperiodistas cubriendo una sesión en el Congreso de la República. Foto: Facebook 

La fotógrafa del presidente: entre el periodismo y la pandemia 

De tomar fotografías en coberturas policiales y de asesinatos a Palacio de Gobierno, Carla Patiño está detrás de las conferencias del presidente Martín Vizcarra sobre la situación de esta enfermedad en el Perú. Periodista y fotógrafa de profesión, ha estado en diversos escenarios junto al lente de su cámara. Ahora en otra posición, en medio de la pandemia, no solo ultima los detalles de la conferencia de Gobierno que informa las cifras duras que van en aumento. Desde la Asociación de Fotoperiodistas del Perú, le preocupa que sus colegas sean parte de los números de contagiados. 

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“Tenemos que estar pensando dónde va a hacer, en qué salon va a hacer, cómo va a ser”, nos cuenta Carla Patiño. 28 años, fotógrafa, periodista y una de las personas que está detrás de la conferencia que el presidente Martín Vizcarra realiza -casi a diario- para comunicar a los peruanos sobre la situación del COVID-19 en el país. Con la cámara en mano, ella tiene que prever los últimos detalles de toda “la locura”, como señala. “En fotografía tienes que ver la locación: qué va a haber detrás, dónde se va a sentar, cuál va a ser su espacio, su fondo, sus luces, si habrá iluminación o si no. Lo decidimos ahí mismo. Es una locura. Llegan las 12:30p.m., el presidente está bajando y  todo se calma”, dice.

La tensión que le ha tocado vivir no es poca desde que está detrás de cámaras de la conferencia de prensa de Vizcarra. Sobre todo cada vez que, en vivo y en directo, se informan las nuevas medidas adoptadas para frenar la pandemia. Eso y que las cifras de infectados y muertos sigue en aumento. Pero al mismo tiempo, reconoce y se pone en el lugar del periodista. “Es fuerte estar ahí. Escuchar el mensaje ahí mismo es una sensación extraña. Como periodista, quiero refutar, decir ‘¡te quiero preguntar esto!’, recuerda.

Carla se graduó a los 23 años como periodista en la Universidad Jaime Bausate y Meza. En un inicio, estaba estudiando en una academia para postular a la carrera de administración en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, pero cree que hubiera fracasado. Después pensó en especializarse en Marketing y Publicidad, especialidades que también llamaban su atención. Sin embargo, en los últimos semestres de ‘la Bausate’, la fotografía la enamoró. En su universidad, entró al cuarto oscuro donde se revelan las imágenes análogas y desde entonces se ha formado para asumir el gran reto de ser fotógrafa en medios de comunicación.

“Definitivamente es lo que quiero”, asegura. “Iba a algunos medios a pedir trabajo como fotógrafa o como fotoperiodista, y me decían que no, porque no tenía equipo o porque este no era lo suficientemente bueno o porque soy mujer”, recuerda también. Las respuestas negativas no la desanimaron y, al contrario, continuó perseverando hasta llegar a tomar fotos de manera oficial a la máxima autoridad del país. 

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Retrato de Martín Vizcarra por Carla Patiño. Foto: Instagram 

Antes de llegar a Palacio de Gobierno y unirse a la Oficina de Comunicaciones, Carla pasó por las redacciones de Hildebrandt en sus trece, Bocón, Correo y Ojo como fotoperiodista. En aquellas épocas, ella cubría noticias locales. Las historias de muertes eran parte de sus inicios. Lo que hace ahora, dice, no lo compara. 

Si bien Carla no está en la primera línea enfrentando al coronavirus, tiene otro tipo de cercanía con la enfermedad que ha infectado a más de 76.000 peruanos. Ella sabe que desde Palacio, en cualquier momento, pueden llamarla para que registre con su cámara una visita a alguna actividad en Lima o provincias, por lo que puede estar en contacto con personas infectadas. Para evitar riesgo de contagio, ella ha decidido vivir en un departamento alejada de su familia. Es la hija menor. Desde que empezó la emergencia sanitaria no los ve. 

La tercera mujer fotógrafa en la historia de Palacio

Carla llegó a Palacio en diciembre del 2018. Entró para cubrir el puesto de reportera gráfica por un mes. En ese entonces, recuerda, la coyuntura de la equidad de género y la cuota de género ya se estaba desarrollando.

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Carla Patiño recorriendo los pasillos de Palacio de Gobierno. Foto: Facebook

“Estuve como fotógrafa institucional de la Municipalidad de Lima. Ahí es donde me contacta el jefe del área de fotografía de Palacio de Gobierno para cubrir un puesto de vacaciones por un mes. Pasé la entrevista y entré”.

Con su participación desde el área de Comunicaciones y dentro de la esfera política nacional, Carla dice que empezó a evaluar su labor como fotógrafa. “He estado tratando de revisar mi archivo personal, mis fotografías, regresar al inicio de mi carrera para saber, valorar y comprender el resultado que ahora tengo”, subraya. Fue en esa evaluación que se dio con la sorpresa de que ella es la tercera mujer fotógrafa que trabaja en Palacio de Gobierno junto a un mandatario.

“Sólo hemos sido tres mujeres conmigo en la historia de Palacio de Gobierno que han trabajado como fotógrafas: Inés Menacho, en el período de Toledo, Patricia Altamirano en el de Fujimori en su residencia y yo, de Vizcarra. La gente de Palacio dicen que es histórico que una mujer sea fotógrafa, pero la anécdota es que el mismo presidente lo solicitó”, dice.

¿Y dónde están las fotógrafas?

Es esta presencia de la mujer como hacedora de la fotografía peruana lo que llevó a Carla Patiño a ser miembro de la Asociación de Fotoperiodistas del Perú, a la par de su labor en Palacio de Gobierno. En este espacio discute con más amplitud junto a sus colegas sobre el papel de las fotoperiodistas que salen diariamente a las calles a conseguir las mejores imágenes para el medio que trabajan.

Carla Patiño con sus compañeros fotoperiodistas. Fuente: Facebook

“Las fotógrafas Ángela Ponce, Diana Marcelo y yo nos cuestionamos dónde están las mujeres fotógrafas. En esta emergencia, diarios como El Comercio estaban viendo la forma de que solo trabajen hombres. No podemos hacer esas diferencias. En el 2018, entre 60 fotógrafos en total, solo 15 eran mujeres, hasta creo que menos”, señala en referencia a los datos presentados en eventos como el llamado “¿Y dónde están las fotógrafas?”.

Más allá de ser hombre o mujer de prensa que cubre la pandemia, Carla asegura que está buscando tomar medidas respecto a los 30 fotoperiodistas de diferentes medios que salen a la calle para cubrir el estado de emergencia por el avance del COVID-19. “Trato que se le haga la prueba rápida a los que están en campo, hombres y mujeres. Desde la Asociación queremos que el Minsa se haga cargo de eso. Los editores gráficos de los medios también han hecho llegar solicitud. Las cifras van a seguir creciendo y nosotros como fotógrafos debemos cuidarnos”, nos dice preocupada por sus colegas.

Esta entrevista fue hecha a través de una videollamada en su día libre. Tras un día agitado en Palacio, Carla suele llegar a su departamento pasadas las nueve de la noche: en estos tiempos, todos los días son agitados. Horas después de concluir la conversación, le escribo por mensaje una última pregunta que se quedó. “¿Qué te dirías a ti misma en esta situación de emergencia que afrontamos todos, sin excepción?”, envíe.

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Foto tomada a un cartel por Carla Patiño. Fuente: Instagram

“Le mandaría un mensaje de fuerza, de aliento. Algunas veces se desmorona viendo tantas cosas negativas alrededor, escucha tantas noticias que no sabe qué hacer, cómo ayudar. Hasta puede sentirse perdida. La presión o la dificultad de la crisis es tanta que no sabe por dónde empezar: si por uno mismo o por la familia, o ayudando a la gente que más lo necesita”, responde. Y se lee como un mensaje de fuerza y aliento para todos.

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Magdalena Jorge

Magdalena Jorge

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“No permitiremos que nos arrebaten nuestros derechos”

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La posible contratación de una empresa privada para el servicio de limpieza desató una serie de protestas contra el alcalde de Lima, Jorge Muñoz. Magdalena Jorge, secretaria de la Mujer del Sindicato de Trabajadoras de Limpieza Pública de Lima (SITOBUR), es una de las principales dirigentes en pie de lucha para que las autoridades municipales respeten sus derechos laborales. Ella conversó con La Antígona sobre el peligro que tendrían más de 500 trabajadores de limpieza al quedarse sin empleo por esta licitación, en medio de la pandemia por la COVID-19.

Magdalena Jorge es una de las trabajadoras de limpieza que durante cuatro días seguidos protestaron en el Centro de Lima. Una convocatoria a licitación, hecha por la Municipalidad de Lima el 12 de marzo pasado, es el motivo de sus demandas, pues amenaza con dejar a cientos de obreros sin empleo en épocas de crisis por la COVID-19. Ella cuenta que no pierde la esperanza de ser oída y asegurar su puesto de trabajo. 

Tras un día de protesta, Magdalena nos atendió a través de una conversación en Zoom, con el uniforme que a diario usa para limpiar las calles cercanas al Hospital Loayza. Ahí encuentra desde ropa hasta cartones botados por los pacientes con coronavirus que acuden a este nosocomio. Así como el personal de salud, ella y sus compañeras se encuentran en primera línea. Sin embargo, ella no desea ser reconocida como heroína. No cuando sus derechos se ven vulnerados. Inició la entrevista comentando la situación por la que atraviesan:

“Nuestra lucha ahora es ardua, principalmente en defensa del trabajo”, nos dice. En el 2015, SITOBUR inició una demanda a la Municipalidad de Lima y hace dos años la Corte Suprema dictó una sentencia en defensa de 296 trabajadores y trabajadoras. En esta se pidió que se incluyera en planilla a las obreras de limpieza pública. La misma resolución señaló que la limpieza pública no tenía que ser tercerizada. Sin embargo, según afirma Magdalena, el alcalde Jorge Muñoz no tomó la decisión judicial y en plena pandemia está llevando a cabo un concurso de licitación y recojo de residuos sólidos. “Es por eso que salimos a las calles buscando la protección de la continuidad laboral de 500 obreras de limpieza pública que no están beneficiadas”, asegura. 

¿Por qué considera que no se está cumpliendo esta sentencia judicial en su totalidad?

Si ahora se está llevando a cabo la sentencia dictada el 2018, es por presión de nosotras. El 18 de junio, el alcalde Muñoz presentó al Poder Judicial un pedido de anulación de dicha sentencia y por presión él tuvo que empezar a reincorporar a los trabajadores. Se han demorado más de un año para cumplir este mandato judicial. Nosotros pensábamos que el actual alcalde era diferente a Luis Castañeda, con quien también tuvimos desencuentros, pero Muñoz ha sido peor. Él es abogado. Sabe que la tercerización de la limpieza pública está desnaturalizada y es ilegal. Durante la inauguración de un monumento, hace un tiempo, le pregunté por la situación de mis compañeras que no han sido beneficiadas con la sentencia, pero él me miró, se volteó y se metió al carro. En ningún momento se acercó para conversar un rato, como  sí lo hace con otros vecinos a quienes les da la mano o una palmadita en la espalda; conmigo ni una mirada.

¿Qué ha ocurrido en las últimas protestas? El 29 de junio, la policía las reprimió echándoles agua desde un rochabús y lanzando bombas lacrimógenas. Han sido detenidas en total 46 trabajadoras, incluida usted.

Fue un maltrato físico y psicológico. No hemos pasado por esto nunca. Sabemos que hay un límite que te empuja a actuar de esta manera: no hemos sido escuchadas. Hemos buscado constantemente diálogo con Jorge Muñoz, Hicimos varios plantones y  la policía lo sabía. ¡Qué coincidencia que el regidor [Jose Luis] Pacheco nos invite a una sesión de concejo a la que vino rápidamente la policía a detenernos! Ni siquiera habíamos empezado nuestro plantón. Estábamos llegando y nos hicieron una encerrada sin respetar la distancia social. Mis compañeros entraron en el carro a empujones. La persona responsable de los reclamos sigue sentado en la municipalidad de Lima,  llevando a cabo el concurso incluso a espalda de sus regidores, pues no lo ha publicado. ¿Cómo estarán mis compañeras sabiendo que nuestro trabajo está en riesgo, pensando qué va a pasar cuando termine el contrato con la actual empresa? Nuestro riesgo es que somos tercerizados, la mayoría somos mujeres. Nosotras mantenemos nuestro hogar, muchas son padre y madre para sus niños. Hay madres solteras, viudas, abuelas que incluso apoyan a sus hijos. Es por esto que no importa si nos maltratan e incluso si nos echan agua, no permitiremos que nos arrebaten nuestros derechos.

¿Conoce de casos de otras trabajadoras de limpieza a nivel nacional y distrital cuyas garantías laborales se ven afectadas? ¿Cuáles?

La situación de los trabajadores a nivel nacional es para observar. Son la última rueda del coche ya que no tienen herramientas ni AFPs. No les pagan puntualmente siendo este, un servicio esencial pues si no limpiamos las calles, aparecen cerros de basura. La limpieza pública debe estar en primer lugar para todas las municipalidades porque es necesaria para proteger la salud pública y nuestro medio ambiente. En Villa el Salvador, ni siquiera tienen un contrato CAS, no cuentan con seguros que los protejan. Hace poco una compañera falleció en este distrito atropellada. Ni siquiera estaba contratada por la municipalidad de V.E.S. e incluso trabajaba con materiales viejos. Lo mismo pasa en el Callao, San Juan de Lurigancho, Breña, y otros distritos.

¿Cuáles son los riesgos que afrontan al salir a las calles en plena pandemia? ¿Cuál es la situación de sus compañeras con el COVID-19?

Llamarnos héroes no significa que vamos a trabajar como podamos. Arriesgamos nuestra salud. ¿Cuántas han fallecido atropelladas o sufrido accidentes, cortes y ahora más con esta pandemia? En la calle encontramos diversos objetos de riesgo como guantes o mascarillas usadas. Todo lo que tocamos puede estar infectado con el virus. Al contorno del Hospital Loayza, donde yo realizo la limpieza, los familiares que llevan por emergencia a sus pacientes COVID-19 dejan tiradas sus ropas, frazadas, cartones con los que han hecho la cola esperando para que les atiendan. Tenemos que recogerlo, afrontando ese miedo a contagiarse por la necesidad, pero esto no significa que pueden hacer lo que quieran con nosotras.  Más del 40% de las compañeras de trabajo han salido positivo al COVID-19 y han podido superarlo, y son tres a las que hemos perdido. Sin embargo, aceptamos este trabajo con todos los riesgos, quizás también por vocación. El brindar este servicio a mi sociedad me llena de orgullo y también a mi familia porque somos conscientes que los obreros de limpieza pública somos muy importantes para la ciudad. Por eso hemos asumido nuestro trabajo durante toda esta pandemia incluso sufriendo la falta de movilidad los domingos cuando no había transporte  No es justo que eso se eche al tacho todo nuestro esfuerzo y que no valoren el trabajo que realizamos. 

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Compañeras de Magdalena e integrantes del Sitobur. Foto: Magdalena Jorge

Magdalena se conmueve al concentrarse y recordar aquello que les dice cara a cara a sus compañeras. Ellas se acercan a preguntarle sobre la situación que hoy las enfrenta con el alcalde. “Les digo que no se preocupen, que si seguimos unidas luchando, vamos a lograrlo. Más de 5 años luchando por eso (la demanda ganada). Mis compañeras ya no tienen miedo a nada. No les importa el rochabús, los gases lacrimógenos. Vamos a defender el derecho al trabajo con uñas y dientes, con la fuerza de mujer que nosotras tenemos y que estamos demostrando. Nadie nos ha regalado nada. Sigamos adelante en la defensa del derecho humano al trabajo porque no somos objetos descartables”, afirma con indignación. 

La noche de este 14 de julio, la Comisión de Trabajo del Congreso de la República convocó al Alcalde de Lima Jorge Muñoz para que de sus descargos sobre la presunta violación a los derechos humanos de más de 500 obreras de limpieza publica que serían despedidas de sus puestos al no haber sido tomadas en cuenta en la licitación de limpieza publica, siendo esta un desacato al mandato judicial. Se espera la presencia del burgomaestre.

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!Madre de Dios en Emergencia!

!Madre de Dios en Emergencia!

zrab1996@gmail.com / Twitter: @zoilaantoniob
Foto: Manuel Callo

Yaneth Rubio hace un llamado de auxilio y nos cuenta dónde se están refugiando los vecinos y qué se está haciendo frente a las intensas lluvias y desborde de los ríos

Yaneth Rubio, regidora de Las Piedras, Madre de Dios:

“No comprendemos tanta insensibilidad por parte del Gobierno”

Madre de Dios vive una emergencia. Sumado a la COVID-19, problemas respiratorios y dengue en la región, las inundaciones causadas por las intensas lluvias y desborde de los ríos perjudican a cientos de familias que ven cómo el agua perjudica sus cosechas, casas y animales. Inclusive, el ministro del Ambiente, Gabriel Quijandría, aseguró que la situación es preocupante. 

La Antígona conversó con Yaneth Rubio Huamán, regidora del distrito de Las Piedras en Madre de Dios. Ella hace un llamado de auxilio y nos cuenta dónde se están refugiando los vecinos y qué se está haciendo frente a esto. Las alarmas están encendidas.

FOTO Yaneth con autoridades. Crédito_ Fa
Yaneth Rubio Huamán junto a funcionarios de la Municipalidad Distrital de Las Piedras. Foto: Facebook Maquetatv Perú

¿Podría darnos una radiografía de lo que está pasando actualmente en la región?   

Como consecuencia de las torrenciales lluvias, Madre de Dios ha sufrido inundaciones, principalmente en los sectores aledaños a los ríos Madre de Dios, Inambari, Tambopata y otros. Familias han sido afectadas en sus viviendas y pobladores que se dedicaban a diversas actividades económicas, como agricultura, actividad acuícola, crianza de pollos, extractores de castaña, lo han perdido todo. Ellos han sido evacuados a instituciones educativas.

¿Y en Las Piedras?

Las zonas afectadas en mi distrito son el centro poblado el Triunfo, Puerto Arturo, Bajo Madre de Dios, Cachuela Baja, Lago Valencia, entre otros. Hasta este 22 de febrero teníamos casi 400 personas damnificadas, entre niños, adultos, adultos mayores y adolescentes. Hay más que esperan ser atendidos. Desconocemos si hay fallecidos por causa de ahogamiento.

La gran dificultad que presentamos es no contar con vehículos de transporte terrestre y fluvial para evacuar a los damnificados que aún esperan aferrados a sus pocas pertenencias en los techos de sus casas o en las partes más altas de sus terrenos para ser auxiliados, sin comida y techo para cobijarse. La mayoría de viviendas están sumidas en el agua. Como municipio no contamos con presupuesto para afrontar esta emergencia. De los S/ 20.000 que se ha presupuestado este año ya se va gastando S/ 15.000 en combustible, alimentos, entre otros, para la manutención de los damnificados que están en los colegios. Se recurre a la caridad de la ciudadanía, mercados, casas comerciales y otros para atender con alimentos el día a día.

Además, se tiene que pensar en el después, en la reconstrucción de su casas, de los caminos y carreteras de acceso, en la reactivación económica y en las herramientas de acceso virtual a clases.

Población durante las inundaciones. Foto: Yaneth Rubio para La Antígona

Dato

Defensa Civil ha señalado que 14 mil personas pertenecientes a los 11 distritos de Madre de Dios han sido afectadas por la inclemencia de las torrenciales lluvias que cada año parecen empeorar en diversas regiones del país. Se ha registrado un aproximado de 1884 viviendas afectadas. Así mismo, otras 1743, se encuentran inhabitables. 

La Dirección Regional de Agricultura de Madre de Dios también se pronunció al respecto y registró que más de 3500 hectáreas de cultivos de una gama diversa de especies fueron drásticamente afectadas por dichas inundaciones; recordemos que esta región, es una de las más ricas en el cultivo de arroz, yuca, plátano y maíz. Por otro lado, la DRA de Madre de Dios, también reportó que 22 mil animales entre vacunos, ovinos, porcinos y pollos se han extraviado debido al desbordamiento de los ríos aledaños.

Representantes del Gobierno fueron a Madre de Dios para llevar apoyo, ¿pudo visualizar algo de ello en su localidad?

El domingo 21 recién se han hecho presente personal de salud para inculcar en los evacuados el lavado de manos, porque se enteraron que llegaba el ministro del ambiente. 

Solo él se ha constituido para evaluar la magnitud del daño ocasionado por causa de la inundación en toda la región. Este 22 se ha visto que ha llegado ayuda humanitaria, imagino de Lima, pero aún no se ha llegado a auxiliar a todos los afectados. Las características de nuestra zona son sui generis.

Madre de Dios, Las Piedras. Video: Radio Victoria Digital 

¿Llegaron brigadistas del Minsa a Las Piedras?

Fueron trabajadores del gobierno regional y de Defensa Civil solo para la foto. Todas las donaciones están siendo canalizadas por medio de Cáritas del Perú para su distribución a las familias en los centros educativos de toda la región. Pero, por nuestra parte, como distrito, venimos tocando puertas del sector privado, amigos, entre otros para la obtención de alimentos, agua tratada y material de limpieza.

Llegaron 6.5 toneladas de ayuda humanitaria para los damnificados de la inundación, también los restaurantes de la localidad vienen colaborando con comida preparada y la forma de organización se está efectuando a través de ollas comunes. La dirección de vivienda ha proporcionado las ollas y otros accesorios para servir la comida. Indeci, del gobierno regional, ha asistido con colchones, colchas y mosquiteros  a los damnificados. Sin embargo, la ayuda es insuficiente, las personas damnificadas superan el poco presupuesto que contamos para socorrerlos. Otras zonas afectadas como Bajo Madre de Dios, Puerto Arturo, La Cachuela y Lago Valencia aún nos falta auxiliar.  

Se ha declarado en emergencia nuestra región, pero qué sentido tiene si tenemos que asumir con nuestro presupuesto. Eso lo consideramos una burla. No comprendemos tanta insensibilidad por parte del gobierno central. También tenemos la pandemia encima, el dengue y las enfermedades respiratorias.

Población durante las inundaciones. Foto: Yaneth Rubio para La Antígona

¿Aplican protocolos anti COVID-19 para refugiar a las familias?

Aunque se ha ubicado a cada familia en una aula, no se tiene presupuesto para dotar de mascarillas y artículos de limpieza personales a los damnificados. Eso es una debilidad.

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Yaneth nos alertó de que hay probabilidades de que Madre de Dios afronte otro periodo de lluvias. Estas, son estimadas entre el 27 de febrero hasta el 7 de marzo, con picos entre el 4 y 5 del mismo mes, las lluvias llegarían a superar los 100 mm.  

Es importante no ignorar esta situación de riesgo que sufren los pobladores de la región pues muchos de ellos temen que estas lluvias y consecuentes inundaciones lleguen a superar los daños registrados en 1960, año en que los daños fueron terribles para toda la comunidad de Pueblo Viejo. Esta opinión también fue compartida por el Ministro de Ambiente, Alejandro Quijandría. “No se veía una inundación de esta escala desde 1960; el crecimiento de la ciudad ha hecho que el impacto sea mucho más grande, sobre todo, el crecimiento desordenado de la ciudad que ocupa zonas que se sabe que son de riesgo”, declaró para Canal N. 

Mapa de Las Piedras, Madre de Dios vía Google Maps

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LOS MAESTROS DE EDUCACIÓN ESPECIAL SIEMPRE HEMOS SIDO CONSIDERADOS ÚLTIMOS Y AHORA NOS ESTAMOS ADAPTANDO

LOS MAESTROS DE EDUCACIÓN ESPECIAL SIEMPRE HEMOS SIDO CONSIDERADOS ÚLTIMOS Y AHORA NOS ESTAMOS ADAPTANDO

Edith Benito, profesora de Educación Especial, 60 años

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Soy maestra en un centro especial del Estado hace más de 35 años. Todo este tiempo he trabajado con niños con diferentes discapacidades. Ahora estoy enseñando a jóvenes de  17,18 y 19 años en Villa María del Triunfo. Desarrollamos tareas para la vida diaria y actividades, incluso lo básico en pastelería. 

Esta coyuntura nos ha cambiado un poco la manera de enseñar. Con el estado de emergencia por el avance del coronavirus, los profesores hemos tenido que adaptarnos. A través del Whatsapp les envío videos o monitoreo las clases. Es un reto para todos. Es un cambio, pero como maestros debemos adaptarnos. 

Qué bonito sería que nuestros estudiantes tengan una laptop, una tablet, o tengan por lo menos el internet para que puedan vernos, pero no lo tienen por su economía. Mis alumnos y sus familias son de bajo nivel económico. Lo único que tienen al alcance es un celular. En algunos casos, no tienen un equipo que tenga la capacidad para aceptar todo el trabajo que les envíamos. Es un problema.

Mis niños siguen estudiando, no están sin hacer nada. Hay seguimiento e interés de los padres en que sigan aprendiendo. Eso es positivo. Los maestros nos estamos adecuando a ello. Estoy en dos turnos: mañana y tarde. Los papitos salen a trabajar y no están en la mañana sino en la tarde y están atentos a las clases. Nos estamos adaptando también a los tiempos de ellos, al momento que tienen para trabajar con sus hijos. 

Los maestros de educación especial siempre hemos sido considerados últimos. No hemos sido respetados. Hemos hecho huelgas para pedir mejoras, pero el Ministerio de Educación trabaja con primaria, secundaria, ocupacional… y abarca demasiado. 

Tengo más de 35 años en el magisterio y te diré que sí faltan contenidos para la educación especial. Lo único que nos están dando en el espacio de Aprendo en Casa son los lunes, miércoles y viernes por Radio Nacional y solo media hora. De alguna manera estamos llegando a nuestros niños.

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NUNCA PENSÉ QUE IBA A SUCEDER ESTA PANDEMIA, NI EN MIS PEORES PESADILLAS

NUNCA PENSÉ QUE IBA A SUCEDER ESTA PANDEMIA, NI EN MIS PEORES PESADILLAS

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Nancy Zárate, 40 años,  fundadora de tienda de ropa Ramones Store

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Tengo más de 20 años en el negocio de ropa. Empecé como vendedora en una tienda. Poco a poco y después de muchos años abrí una propia. Al principio fue un poco difícil, con el paso del tiempo me fue muy bien, pero nunca pensé que iba a suceder esta pandemia, ni en mis peores pesadillas. Sólo tengo de ingreso a mi negocio. Clientes me llamaron para hacer delivery, pero no tenía el pase para movilizarme. Algunos me escriben por WhatsApp, me preguntan cómo estoy, se preocupan por mí y me brindan su apoyo. 

La cuarentena afectó totalmente mi economía. Estoy midiendo hasta el último sol. Ahora estoy abriendo la tienda, poniendo bolsas a la mercadería y comprando bastante desinfectante y alcohol. Tengo que ponerme las pilas y llamar a mis clientes. Tratar de vender mascarillas, chompas, poleras…ropa que ahora se necesita. 

A mitad de junio, cuando dijeron que se podría aperturar negocios, mi hermana, dueña también de una tienda de ropa, hizo todos los trámites que pedían. Ella fue a su negocio a hacer limpieza, mientras que serenazgo caminaba por el lugar. Había ambulantes en toda esa avenida que vendían sin distanciamiento social. Algunos se quitaban las mascarillas para llamar gente, pero los serenazgos iban a los puestos a querer poner multa por ‘apertura’, entre ellos al de mi hermana. Al día siguiente pasó lo mismo. 

Ella había fumigado dos días antes y tenía que dejar la puerta de su negocio abierta. Indignada le dijo “¿Por qué no le pone la multa a los ambulantes? Miren cómo están”. El municipal le respondió “A mí me mandan por los locales. Si sigues abriendo, te vamos a poner una multa”. Al costado también hay una peluquería que también estaba fumigando y limpiando. El dueño se encontró con mi hermana y le comentó que le había sucedido lo mismo e incluso lo habían amenazado y que todos los negocios cercanos pasaban por la misma situación.

El señor también les recordó a ellos la situación de los ambulantes. El representante le contestó: “Con los ambulantes yo no tengo nada que ver. Ellos se van y acá nadie los conoce, en cambio a usted sí porque tiene local, RUC y licencia. Manejan dinero. Si les ponemos multa, sí o sí van a tener que pagar. Si no lo hacen, no van a poder abrir sus puestos”. Fue un abuso. Esa semana ni mi hermana ni el señor abrieron sus puestos hasta que el presidente dijo que podrían el 1 de julio. Desde esa fecha, con las medidas de seguridad, están atendiendo. En lugar de ayudar a las pequeñas empresas, nos ponen más trabas.

Mi mejor recomendación es que se cuiden. Primero es la salud. Uno puede decir “a mí no me va a dar”, pero por querer hacer una venta o dos, puedes enfermarte. Sé que poco a poco vamos a recuperarnos. 

© 2021 La Antígona

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