Taylor Swift o una generación sin mordaza en América Latina

Taylor Swift o una generación sin mordaza en América Latina

Escrito por Connectas en Global Voices

Taylor Swift es un referente de la influencia de hoy

Este artículo fue escrito por Fabiola Chambi y republicado desde Connectas, un medio aliado de Global Voices.

Imágen gráfica hecha por Connectas. Usada con permiso en Global Voices medio aliado de La Antigona.

“De hecho hay una canción de Taylor Swift que lo explica…”. Esta frase, repetida una y otra vez por miles de fans en el mundo, no resulta exagerada. Entre el desamor, el amor, la ira, la felicidad, la soledad y de nuevo el desamor, la cantautora estadounidense de 33 años parece haber encontrado la fórmula mágica para decir con su música lo que siente y, además, convertirlo en un hit global.

La superestrella de Pensilvania, que hizo su viaje musical desde el country hasta el pop, es más que una cantante en la cima del éxito, es la industria musical misma y las cifras lo prueban: en 2022 su disco Midnights fue el más reproducido en Spotify en un día, fue la que más discos vendió en el primer semestre de 2023 y hoy es la artista femenina con más álbumes en el número uno, 12 en total, superando a Barbra Streisand. A esto se suma un patrimonio superior a los mil millones de dólares, según Bloomberg.

Pero no solo ella gana. Cada ciudad (y cada país) que alberga sus conciertos tiene un movimiento económico impresionante, principalmente por el turismo y el merchandising de la también empresaria Taylor Swift. Antes de su actual “The Eras Tour”, que comenzó en Estados Unidos y recientemente aterrizó en Latinoamérica, el presidente chileno Gabriel Boric, un autodeclarado “swiftie”, había pedido sin éxito a la cantante considerar a su país en esta gira.

No fue el único. El primer ministro canadiense, Justin Trudeau, también pidió fechas del “The Eras Tour” con un guiño al hit “Cruel Summer” en su trino: “Soy yo, hola. Sé que a algunos lugares de Canadá les encantaría tenerte. Así que, que no sea otro verano cruel. Esperamos verte pronto”.


Además del fanatismo por su música las razones son obviamente económicas. La gira está en camino a obtener la mayor recaudación de todos los tiempos, casi 6.000 millones de dólares, tomando en cuenta presentaciones y merchandising, según recientes estimaciones.

El día que Taylor se quitó la mordaza

El documental “Miss Americana”, de Netflix, devela el cambio que ocurrió en Taylor Swift para dejar el silencio de años que le habían recomendado su familia y su equipo, y tomar una posición política. Muestra cómo se enfrentó a sucesos personales complicados que la llevaron a ver de otra manera el mundo. Pero también que comenzó a estar consciente de cuánto podía influir en sus millones de seguidores. 

Abiertamente empezó a expresar su apoyo a los derechos LGBTQ, su rechazo a la discriminación y su afán por proteger a las mujeres. Esta ideología, en 2018, la llevó a chocar con la propuesta del entonces presidente Donald Trump y de su candidata republicana para el estado de Tennessee, Marsha Blackburn, por considerar que iban en contra de sus principios.

Pero si bien tiene una posición marcada sobre la política en Estados Unidos, ella nunca se ha pronunciado sobre la de otros. Sin embargo, su influencia ha llegado a tal nivel, que algunos fans la han convertido en su bandera. Por ejemplo, en su reciente paso por Argentina, una legión de “swifties” asumió una postura política para apoyar al candidato de izquierda Sergio Massa y rechazar al outsider Javier Milei, quienes disputarán el futuro de ese país el 19 de noviembre.

“Taylor hizo una campaña muy en contra de Trump y nos parece que esa campaña tiene que ver con que él atenta contra los derechos de las mujeres y acá quien representa a Trump y a la ultraderecha es Milei”, dijo una joven consultada en Buenos Aires, poco antes de entrar al concierto.

Además, en varias calles de la capital argentina aparecieron carteles contra el libertario que encandilaron el ambiente electoral. “Las swifties no votamos por Milei”, “En el ballotage estamos del lado correcto de la historia. Milei es Trump” o “ Sergio Massa. The Presidential Tour”, decían algunos de los mensajes.

Para el doctor en filosofía y coautor del libro La cultura de la influencia, Tomás Balmaceda, Taylor Swift es un gran referente de la influencia de hoy, alguien vulnerable que cuenta sus problemas y genera una fuerte empatía con sus admiradores. Y en el caso argentino, además por el contexto económico y electoral que se está viviendo, su llegada generó una “tormenta perfecta”. “En este clima, muchas de las personas que siguen a Taylor Swift sintieron que tenían que salir a hablar en contra de Milei porque él mismo se presenta como un admirador o continuador de Donald Trump, entonces esa traslación no fue tan difícil”.

Cuando los fandoms se apoderan de la política

El fenómeno de Taylor Swift no es aislado. Muchos grupos denominados ‘fandoms’, tan diversos como numerosos, conviven en Latinoamérica. El surgimiento de un nuevo ídolo musical que conecte emocionalmente, tiene en ellos un efecto masivo y poco previsible. Pueden existir simplemente para disfrutar de la música y asistir a los conciertos o para levantar la voz como una legión comprometida con una causa.

La cultura pop de Corea del Sur es una de las más fuertes y consolidadas en la región. Y tampoco han quedado al margen de la política, pues en un reciente episodio el fandom Army de BTS se pronunció contra Victoria Villarruel, la candidata a vicepresidenta de Milei, luego de que salieron a la luz publicaciones ofensivas hechas por ella contra el grupo de K-pop en la red X (antes Twitter). 

El K-pop tuvo un papel relevante durante el estallido social en Chile en 2019 que vio manifestarse políticamente a una generación considerada superficial. Se expresó por medio del lenguaje visual (usando a sus artistas referentes como BTS, Itzy, Shinee, Blackpink, Loona, Stray Kids y otros), para rechazar el abuso policial y apoyar la causa de la “revolución juvenil”. Los ‘K-popers’ también hicieron sentir su voz en Colombia durante las protestas de 2021 cuando tumbaron ‘hashtags’ en contra de las manifestaciones.

Esto también se logra debido al sentido de pertenencia y organización que tienen los jóvenes para comunicarse en redes sociales y en grupos de WhatsApp, Telegram, Discord. Están activos y pendientes de sus ídolos, sin siquiera pensar que el idioma pueda ser una barrera. Los emotivos y multitudinarios conciertos de Taylor Swift en México y Argentina así lo demuestran. Brasil promete que no será una excepción.

Para quienes intentan explicar el “fenómeno Taylor Swift”, la respuesta se podría reducir a una frase suya: “Me entrenaron para ser feliz” y para ella significa decir lo que siente o defender aquello en lo que cree. En un mundo tan complejo y apocalíptico como el de hoy, tal vez las generaciones están dispuestas a seguir ese mensaje, más allá de la música, incluso en la política.

Escrito por Connectas y publicado en Global Voices

LAS BAMBAS: HABLAN LAS MUJERES

LAS BAMBAS: HABLAN LAS MUJERES

¿Cómo viven las mujeres al lado de una de las minas más grandes del Perú?

FOTO: Juan Marin

Por Leah Sacín @leahsacin

Historias de mujeres en defensa del territorio, machismo, discriminación y lucha. Criminalización, afectación de la familia y el tremendo esfuerzo de cumplir con las labores de cuidado y también representar a su comunidad.

En dieciocho años desde que empezó a funcionar el proyecto minero Las Bambas, mucho se ha escrito sobre los problemas ambientales y sociales que rodean al proyecto. Esta vez son las mujeres las que tienen la palabra para contar cómo una de las minas de cobre más grandes y productivas del Perú tiene un tremendo impacto en sus vidas.

El rubro de las empresas extractivas es uno de los más difíciles para las mujeres profesionales. Según el «Informe de Empleo Minero 2019: Panorama y tendencias en el Perú», que realiza el Ministerio de Energía y Minas, habían 14,442 mujeres trabajando en el sector minero. Lo que significaba 8,360 más que en el 2009.

En 2020 la Consultora Igualab calculaba que las mujeres dedicadas a la minería en Perú representaban 6.87% en la mediana y gran minería, 7.17% en la pequeña minería y 9.62% en la minería artesanal. Además, las mujeres en minería representan 21.6% en la administración, 12.1% en gerencia, 5.1% en operaciones generales y 3.3% en planta.

No hay cifras específicas respecto a la participación de mujeres en los Frentes de Defensa o en las juntas directivas y organizaciones  comunales, pero hay algunas respecto a representación política que reflejan la magnitud del problema: no hay ninguna mujer al frente de un gobierno regional y solo 2% de las alcaldías a nivel nacional son lideradas por una mujer.

La protesta social alrededor del proyecto Minero Las Bambas también ha tenido rostro de mujer. En los comités de defensa ambiental y en las comunidades, muchas mujeres dirigentes han cumplido un rol fundamental en la lucha.

La vicepresidenta: Virginia

FOTO: Juan Marin

Llegamos hasta Haquira, provincia de Cotabambas, Región Apurímac, para entrevistar a Virginia Pinares. Ella fue vicepresidenta del Frente de Defensa de los Intereses de la Provincia de Cotabambas en los momentos más duros de la protesta social de Las Bambas. Estuvo allí en 2015 y 2016, los dos hitos más trágicos, pues fue cuando murieron sus compañeros. Las mujeres estuvieron en primera línea de defensa del territorio y el medio ambiente pero también al lado de las que más sufrieron.

“Como dirigente yo siempre he participado, desde antes incluso de la minería porque es importante que estemos organizados y reclamemos por nuestros derechos como mujeres porque siempre nos discriminaban y siempre había vulneración de derechos, no educaban a las mujeres, no tenían DNI, siempre había machismo”, evoca con esa actitud rebelde que siempre la ha llevado a no quedarse de brazos cruzados ante aquello que considera injusto.

“Un pequeño grupo de mujeres aquí, en el distrito de Haquira, nos hemos organizado. Primero tuvimos un Congreso con políticos y teníamos, poco a poco, que organizarnos, nada de “dedocracia” todo por democracia para que también podamos ser elegidas”, relata.

En ese trajinar dentro de las organizaciones es imposible no detectar el machismo que atraviesa a las comunidades, pero también a las organizaciones sociales “Las mujeres como dirigentes siempre tienen problemas para representar, sobre todo con la familia, pero hay que organizarse cuando se está planificado todo y hay que hablar con la familia, con el esposo, con los hijos para asistir a capacitaciones y reuniones, una siempre sale adelante”, pero para salir adelante Virginia sabe muy bien que a las mujeres les cuesta el doble. Las labores de cuidado son la prioridad y para tener tiempo de involucrarse en la comunidad debe primero cumplir con ellas. Es por eso que muchas veces van con sus hijos a las jornadas, a los talleres, a las reuniones de la comunidad. Cuesta el doble, pero para Virginia no hay barrera infranqueable.

Ser dirigente y defensora del medio ambiente le ha traído problemas incluso con la justicia. No solo hay un estigma social, especialmente hacia las mujeres, sino también la criminalización de la protesta.

“Mi hijo estaba estudiando y por los problemas que yo tenía de denuncias jaló el curso. Él es ingeniero ambiental, pero recién terminó este año y ha tenido problemas para encontrar trabajo. Hay una discriminación con mis hijos por ser yo dirigente. Nosotras no estamos en contra de la minería, pero queremos minería responsable, que cumpla con el medio ambiente. Que quede algo para ellos y que quede algo para la comunidad también”, dice Virginia.

“- ¿Tus hijos te han pedido que dejes la dirigencia?- le pregunto: “Sí, me dicen ¿qué sacas tú? Al contrario, te hacen visible y no consigues trabajo, nos discriminan, es peor que te hagas visible. Los que nos quejamos luego tenemos a las autoridades en la mira”, responde con cierto sinsabor.

La profesora: Lizbeht

FOTO: Juan Marín

Lizbeht Abarca es docente de educación primaria y luchadora social en un pueblo conservador como es Tambobamba. Ella se refiere a las denuncias que le han interpuesto, como diplomas. Llega a la entrevista con un folder donde sus “diplomas” están organizados por etapas, hay denuncias de su vida sindical y otras de la lucha por el territorio y el medio ambiente.

“Tenemos que buscar nuestros espacios para poder también representar a nuestro pueblo, llevar los destinos del país. Siempre pienso en las mujeres que asumen cargos de autoridad que nos representan a todas. En mi pueblo nunca hemos tenido una mujer de autoridad”. Lo que cuenta Lizbeht es una constante en la región Apurímac en donde nunca una mujer ha ocupado el cargo de Gobernador Regional. En las Elecciones Regionales y Municipales 2018 el porcentaje de mujeres elegidas en su región fue alrededor de 1% según información de IDEA Internacional.

A sus 42 años esta maestra con espíritu transformador tiene muy claro quién es y a dónde se dirige con cada paso que da. “Yo me considero una defensora del Medio Ambiente y en defensa de los compañeros, de la población, siempre he actuado. Desde joven he sido dirigente, en mi barrio, en mi comunidad y también en el SUTEP. El 2014 entré como Presidenta del barrio Huancallo y me uní a los frentes de defensa distrital, provincial, y hemos hecho un reclamo justo defendiendo el medio ambiente. Estaban haciendo muchos atropellos desde la empresa”, cuenta con convicción.

La vida de Lizbeht ha transcurrido entre las aulas, las calles y los juzgados. Sin embargo no se arrepiente del camino elegido. “Sí, he sentido alguna vez que me han tratado de menos por ser mujer. Me he cruzado con maltratadores de mujeres, pero a mi no me amedrenta eso”, nos cuenta mientras reafirma que haber decidido permanecer soltera -y no tener hijos- fue una decisión coherente con su esencia como mujer”. Afirmó también que “cuando comentan por qué no me casé, por qué no tengo hijos, yo lo tomo como de quien viene. Pero, yo me he dedicado a ser dirigente, esa ha sido mi pasión y me dediqué netamente a eso. Mis papás siempre me han apoyado, nunca me han criticado por no casarme y tener hijos. Yo les agradezco a ellos y a mi hermana. Ella también ha sido siempre una líder”.

Lizbeht lleva un sombrero al estilo de Tambobamba, son días de carnaval, pero ella nos dedica su tiempo porque le da muchísima importancia a su voz como mujer en el espacio público. “Yo no he sabido lo que es maltrato de pareja, pero muchas veces si menosprecio de los dirigentes y algunas autoridades locales. Muchas veces han querido que deje los cargos que he tenido, pero yo no soy así. Yo veo bastante machismo -lamentablemente- en mi distrito, yo soy tambobambina. A veces si tengo temor por todo lo que se ve de los crímenes. Pero no voy a dejar mi labor, miedo finalmente, solo a Dios”.

En la siguiente entrega, Leah Sacín nos relatará la historia de Isaura, Agustina y Antonia, viudas del conflicto social.

Barbie y sus críticas: ¿qué nos dice esto sobre la sociedad?

Barbie y sus críticas: ¿qué nos dice esto sobre la sociedad?

Por Valeria Delgado @ValeriaDelgadoZela

Collage: Valeria Delgado

Barbie fue una de las películas más esperadas del segundo semestre del año 2023. Desde el anuncio de su grabación, la incorporación de Greta Gerwig como directora y las primeras imágenes y afiches, la pieza cinematográfica llamó la atención de todos. Pero, cuando se estrenó el 21 de julio, las opiniones estuvieron divididas. Algunos la acusaron de ser anti-hombre y demasiado «progre». Otros incluso lamentaron que no fuera lo suficientemente feminista y descartaron la idea de que Barbie, como concepto, pueda ser redimido en absoluto.

SOBRE LA PELÍCULA

Barbie lleva a sus espectadores a Barbie Land, donde conocemos a la estereotípica muñeca Barbie (Margot Robbie), a su pareja – el estereotípico Ken, (Ryan Gosling) y muchas otras Barbies y Kens. Barbie experimentará una crisis existencial cuando su vida perfecta cambia repentinamente y empieza a lidiar con pensamientos y problemas reales, como los pies planos, la celulitis y pensamientos suicidas.

La guionista y directora Greta Gerwig coescribió la película con su esposo Noah Baumbach. Desde un inicio fue presentada como una pieza que buscaba capturar las realidades de nuestra sociedad en el ámbito social, político y cultural.

Giuliana Cassano, investigadora del audiovisual y estudios de género, señala que ninguna película puede llegar a ser una réplica verídica de la realidad, lo que sí serían es “representaciones”. “Lo que sí podríamos señalar es que, como representación, Barbie está poniendo en juego un conjunto de interpretaciones y ha organizado un conjunto de significados sociales que hoy en día son relevantes”, expresó a La Antígona.

LAS CRÍTICAS

En cuanto a críticas, la película recibió algunas muy buenas y ,otras más destructivas. Por ejemplo, el comentarista conservador Ben Shapiro publicó una crítica de 43 minutos donde la calificaba de «tonterías feministas enojadas que aleja a los hombres de las mujeres». Incluso prendió fuego a varios muñecos Barbie y Ken.

Ben Shapiro compartió en X una foto suya saliendo de ver la película de Barbie. | Foto: Composición

Aquellos que no son conocedores de las películas de Gerwig ingresaron a las salas de cine esperando algo completamente diferente. Aun así, resultaría incorrecto llamar a Barbie una pieza de pensamiento feminista radical, como algunos críticos la pintaron y otros querían que fuera; sino que es un retrato divertido pero introspectivo de la feminidad.

“Desde mi perspectiva – y con toda la teoría desarrollada en estudios de género, en masculinidades, en derechos humanos – las reacciones extremas que la catalogan como anti- hombres es una respuesta del mandato patriarcal, una respuesta que lo que busca es que las mujeres ‘regresemos al lugar -que desde esa mirada patriarcal heteronormativa y heterosexista- consideran que es el lugar de las mujeres’”, expresa la también docente del Departamento Académico de Comunicaciones PUCP.

BARBIE LAND

Uno de los principales escenarios de la película de Gerwig, y pieza clave para entender el mensaje de la película, es Barbie Land. Este es un espacio donde vivimos una realidad casi opuesta a la nuestra: las mujeres (Barbies) gobiernan, incluso hay una Barbie presidenta (ese es su nombre). Parte importante de la narrativa *ALERTA DE SPOILER * es cuando los Ken desean tomar este poder para ellos, replicando lo que Ken protagonista presencia en el “mundo real”.

Pero lejos de ser parte de un discurso “anti-hombres”, Barbie Land representa ese universo que crea cualquier niña mientras juega con una Barbie. Barbie puede ser cualquier cosa: una doctora, una presidenta, una astronauta. Al fin y al cabo, la muñeca es justamente un personaje que toda niña y niño puede utilizar para dar voz a su vida interior.

“Barbie pone en escena un supuesto, ¿qué pasaría si? Es interesante porque en muchos aspectos, invierte – desde la ficción – el mundo real y eso genera resistencias. Pero cuando se trata de cuestionar el mundo real en el que vivimos nuestras cotidianeidades, el que nos abruma o invisibiliza a las mujeres y a las disidencias, ese orden no se cuestiona, ni siquiera se problematiza muchas veces”, expresa Cassano.

LO QUE HACEN LAS PELÍCULAS

La industria del cine viene haciendo cambios en la producción de películas para hacerlas más inclusivas. Algunos de esos casos han recibido malos comentarios, como es el caso de La Sirenita y Blanca Nieves de Disney. Pero, esto nos abre la interrogante de si tomar decisiones consientes para incluir a más mujeres en la escritura, dirección y producción de películas en verdad puede hacer un cambio en la sociedad.

Foto: Chris Pizzello/Associated Press

Cassano considera que las piezas cinematográficas, por si solas, no pueden hacer ese cambio. Pero eso no quiere decir que no sea importante apostar por ellas.

“Recordemos que Joan Scott plantea cuatro dimensiones para entender la complejidad del género como categoría analítica, la dimensión social, la normativa, la institucional y la subjetiva. Lo que Barbie significa hoy en nuestro ahora atraviesa por lo menos tres de esas dimensiones: la simbólica, la institucional y la subjetiva, explica Giuliana Cassano.

A nivel institucional: Resulta importante que se haya apostado por hacer una película como esta. “El trabajo de la directora Greta Gerwig es superlativo, Margot Robbie parece haberse preparado toda una vida para construir ese personaje y su apuesta como productora ha sido de las más importantes. Y Ryan Gosling nos entrega uno de sus mejores papeles en el cine”, expresa, Cassano.

A nivel simbólico: La película Barbie es un éxito y una apuesta cinematográfica sin precedentes. A dos semanas de su estreno en cines, ya había ganado casi 800 millones de dólares a nivel mundial y había roto el récord de mayor recaudación en un lunes, para una película de Warner Brothers, que anteriormente ostentaba The Dark Knight.

A nivel subjetivo: Miles de personas lograron identificarse en los personajes y comentar los diálogos– muestra de que, sobre todo, el mensaje ha calado.

***

Lejos de ser un comercial en formato de largometraje, la película de Gerwig pone de relieve críticamente el problema de la perfección pura y vacía que cae sobre las mujeres desde que son niñas. A muchos puede no haberles gustado la trama, las canciones, el baile, la actuación o el excesivo uso del color; pero sin duda resulta un abordaje diferente para darle vida a la muñeca de Mattel. Y eso es lo que debemos esperar siempre de los cineastas.

¿Cómo entender a Santa Rosa de Lima desde el feminismo?

¿Cómo entender a Santa Rosa de Lima desde el feminismo?

Por Diandra García

Imagen por Diandra Garcia

“Siempre olvido mis deseos”, dice Daniela. Nos dirigimos a la Plaza Mayor de la capital en un taxi. Aprovecho para hablar sobre Santa Rosa de Lima: qué he leído, encontrado, aprendido. Daniela, como yo, lanzó un deseo a su pozo cuando era pequeña. Una hoja de papel cuadriculada conteniendo lo que anhelaba más entonces. Hoy, no lo recuerda. 

No es raro: pocas personas guardan memoria siquiera del primer nombre de Rosa: Isabel. Isabel Flores de Oliva. Nacida el 20 de abril de 1586. Hija de un español y una criolla. Tres hermanos. A los cinco años, cortó su cabello al ras. A los seis, comenzó a ayunar: agua y pan, tres veces a la semana. Estos son los datos que –mayormente– circundan por internet cuando alguien busca a Rosa. Pero hay otras voces que permiten reinterpretarla.

Carola Suárez es una de ellas. Miembro de Purisaq Warmikuna y TRANSforma, pastora de la Comunidad Luterana del Perú, estudiante de una maestría en teología. Le enseñaron lo mismo: “que es la primera santa de todo América, ícono de la santidad de una mujer obediente”. Desde aquello, su visión sobre Rosa ha cambiado. “Eligió un camino distinto, su vida impactó en la de las mujeres”.

Para entenderlo, hay que posicionarse en el tiempo. Siglo XVI. Dos destinos para una mujer: el matrimonio o el noviciado. Era un momento de cristianización intensiva para el virreinato. Un buen gobernante: aquel que contaba con ciudadanos santos. Lima fue la primera ciudad en consagrar a una “natural de la tierra”

Entonces ¿fue Rosa de Lima un instrumento? Sergio piensa que sí. “(Es) un símbolo de cómo la iglesia usa la historia a su conveniencia”. Sin embargo, no se reduce a eso. “La patrona de América” (Raúl). “La Juana de Arco peruana” (Satoshi). O, como Carola propone, la del camino individual. 

“No estaba loca. Ayudaba a víctimas del sistema: los enfermos, los indios, los esclavos, los pobres. Había gente que la recibía y que la quería. Obviamente, en esa época no eran todos iguales. Ella no se sentía encima de nadie, pudo transmitir un cariño especial”. 

Por partes: “no estaba loca”. Aunque algunos estudios se empeñan en categorizar a Rosa en un determinado trastorno psiquiátrico, es imposible. El cristianismo animaba a los fieles a dedicar su sufrimiento a la divinidad, era un comportamiento frecuente. Además, los sacrificios de Rosa fueron engrandecidos con el fin de lograr su canonización. El primer testimonio escrito sobre ella proviene de un dominico alemán, en 1664. Rosa ya era más mito que persona.

Sus obras, en cambio, son innegables. Más innegable incluso: la fe, que persiste en décadas contemporáneas. “Una vez fui con mi mamá y mi abue a su casa a pedir deseo, había mucha cola.” (Adriana). “Pedí un milagro y me lo cumplió. No soy católica, pero para mi niña fue algo muy poderoso” (Lizeth). La primera cofradía con advocación en nombre  de Rosa fue de negros aguateros. Desde aquello hasta el presente, Rosa permanece un símbolo para los deseos de grupos subalternos. Solo este 2023, fue imagen del XX Festival Internacional de Cine LGTBQ+ OutfestPerú

“Cuando la gente está desesperada, quiere creer en lo imposible”, comenta Carola. Ricardo Palma contó en una tradición que Rosa era capaz de conversar con mosquitos y otros animales. Mariana, la mujer que la cuidaba, vio su rostro transformarse en una rosa cuando ella era todavía una bebé de tres meses llamada Isabel. Detrás de la mística, Rosa reorganizó la sociedad en que vivía: venció la supuesta “debilidad” del cuerpo femenino con sus sufrimientos e inauguró una vía de escape para las mujeres que no querían casarse. 

Por supuesto, no fue feminista. “Es casi incompatible. En la Iglesia Católica las mujeres no pueden ser sacerdotes ni consagrar. Hay una serie de prohibiciones: hombres y mujeres no son iguales. Aun así, tenemos compañeras que se llaman católicas… Santa Rosa no se reveló completamente, pero sufrió por seguir sus convicciones, como muchas mujeres”, sostiene Carola

Es cierto: Rosa se opuso a su madre, que pretendía casarla. También se enfrentó a juicios de autoridades religiosas. Las mujeres del siglo XVI que hacían milagros eran perseguidas. Muchas de ellas, las “alumbradas”, fueron castigadas por la Santa Inquisición. ¿Por qué Rosa terminó siendo santa y no bruja?

“Estaba sola”, comenta Carola, que jamás pidió un deseo al pozo de Rosa de Lima. Carola dejó de ser católica a corta edad. Es creyente. Cree, justificadamente, que Rosa fue santificada por no agruparse con más mujeres: no escribir sus revelaciones, no manifestarlas para la comunidad. Si viviera hoy, afirma Carola, lo haría. “(Rosa) estaría con las personas marginadas, viviendo su fe”. 

El deseo de Carola es que no haya machismo. “Que no mueran más mujeres”. Que ninguna esté sola en la búsqueda de sus deseos.

Las voces en esta nota corresponden a peruanos, hombres y mujeres, entre los 20 y 40 años, que respondieron a la pregunta “¿quién fue Santa Rosa de Lima?”.

A 20 años del informe de la CVR, 75% de la población afirma que hubo violencia sexual en el conflicto armado interno

A 20 años del informe de la CVR, 75% de la población afirma que hubo violencia sexual en el conflicto armado interno

NOTA DE PRENSA

  • Según la CVR, más del 83% de casos de violencia sexual fueron cometidos por integrantes de las Fuerzas Armadas o la Policía Nacional
  • El Caso Manta es el tercer juicio de Latinoamérica que aborda la violencia sexual durante el conflicto armado interno como crimen de lesa humanidad

Este año se cumplen dos décadas de la entrega del informe final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR), el cual reveló graves violaciones a los derechos humanos como la violencia sexual contra las mujeres durante el conflicto armado interno. Según una encuesta a nivel nacional del Instituto de Estudios Peruanos (IEP) preparado en noviembre del año pasado para la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH) y DEMUS (Estudio para la Defensa de los Derechos de la Mujer), el 75% de la población afirmó que hubo violencia sexual contra las mujeres por parte de soldados y subversivos.

La violencia sexual fue una estrategia que sometió los cuerpos de las mujeres como armas de guerra de manera sistemática y generalizada, por lo que se consideran crímenes de lesa humanidad, de acuerdo a estándares internacionales. Según la CVR, más del 83% de casos de violencia sexual entre 1984 y 1990, fueron cometidos por integrantes de las Fuerzas Armadas o la Policía Nacional. Uno de los casos vigentes es el Caso Manta, donde trece exmilitares del Ejército peruano vienen siendo denunciados por nueve mujeres del distrito de Manta en Huancavelica. Asimismo, el 56% de encuestados por el IEP, le atribuye responsabilidad de la violencia sexual a las fuerzas armadas.

La denuncia, realizada hace más de dieciséis años, continúa su curso legal a través del segundo juicio oral con más de cuatro años en desarrollo hasta la fecha. Según la defensa a cargo de Demus, se espera que las audiencias vuelvan a ser públicas, así como lograr sentencia justa y reparadora a fines de este año. “Ese 75% no es un dato menor, estamos hablando de que 3 de cada 4 peruanos reconoce que hubo violencia sexual y el Caso Manta está incluido. Por eso es emblemático, por la gravedad del delito que se juzga, porque está en juego el abuso de poder de las autoridades sobre las mujeres en tiempos de conflicto y la reafirmación del derecho a la verdad en su doble dimensión: individual, que comprende a las víctimas directas; pero también en una dimensión colectiva, en la que se engloba a toda la sociedad, ya que tenemos derecho a conocer la verdad histórica de nuestro país, las circunstancias y el porqué de estas atrocidades.” señala Víctor Álvarez, abogado del Caso Manta, quien también hace un llamado a la Sala para otorgar celeridad y publicidad en el juicio por el derecho a la verdad.

¿Por qué es importante el Caso Manta?

En un contexto de conflicto como el que vive el país, donde impera la violencia, el racismo y la discriminación, el Caso Manta es importante para mantener viva la memoria y asegurar medidas de no repetición. Recordemos que, después de los casos Sepur Zarco y las mujeres Achí de Guatemala, el Caso Manta es el tercer juicio de Latinoamérica que aborda la violencia sexual durante conflicto armado interno.

Cynthia Silva, abogada y directora de Demus, indica que “pese a los obstáculos y hostilidades en el proceso judicial, la decisión de las mujeres de Manta por mantenerse firmes en su lucha constituye un aporte trascendental para que la historia del conflicto armado se muestre más completa. Su decisión implica también que sean reconocidas e incluidas como actoras clave para el proceso de restablecimiento de una verdadera democracia. Esperamos que la sentencia constituya un hito histórico y que salde, en alguna medida, las deudas del sistema de justicia en el derecho a la verdad de todas las mujeres víctimas de violencia sexual en el conflicto armado, de la ciudadanía en general y, en particular, a las mujeres agraviadas. Que el acceso a justicia y reparaciones integrales esté basado en un trato digno, libre de revictimización y discriminaciones, pero, sobre todo, para que no vuelva a suceder lo ocurrido en Manta”.

Las mujeres de Manta levantan su voz

“Agarró a mi tía, la tumbó a la cama, le sacó su ropa, le obligó a sacarse el pantalón y le ordenó al otro militar: “¡Cáchala a ella! Yo voy a hacer los mismo con esta terruca”, declaraciones como esta se pueden leer en “Nuestras voces existen: Testimonios de violencia sexual durante el conflicto armado interno en Manta” un libro publicado en junio de este año por la organización feminista Demus que recoge a voz y los sentires de tres denunciantes del caso: María, Marilia y Teresa. El público puede acceder de manera gratuita a la publicación a través de la página web de Demus.

La trata de personas en el Perú: Una cruda realidad que el Estado no puede erradicar

La trata de personas en el Perú: Una cruda realidad que el Estado no puede erradicar

Por Leticia Alvarez

Cada 30 de julio se conmemora el Día Mundial contra la Trata de Personas y el Perú no es ajeno a esta problemática. Cifras de víctimas en aumento, la población migrante como nuevo grupo vulnerable de trata de personas y la incapacidad del Estado para perseguir a los victimarios, son tres de muchos factores que impiden erradicar este problema por completo.

El pasado 30 de julio se conmemoró el Día Mundial contra la Trata de Personas y es necesario poner en agenda esta problemática en la que cada año aumentan las cifras de casos de víctimas de este delito de explotación humana. La población vulnerable a ser víctimas de trata de personas son, en principal, mujeres, niñas, niños y adolescentes, quienes mediante distintos métodos de captación son retenidos en contra de su voluntad hasta ser rescatados por las autoridades respectivas.

Pero, ¿qué se entiende por trata de personas? Según Ricardo Valdés, director ejecutivo de la organización Capital Humano y Social Alternativo (CHS Alternativo) y ex viceministro de Seguridad Pública, explicó que la trata de personas es la explotación de un ser humano por otro que se beneficia y lucra económicamente. Además, añadió que muchas veces la víctima no es consciente de la situación de explotación que está ocurriendo con ella, puesto que existe un aprovechamiento por una serie de condiciones de vulnerabilidad que tenía como la forma en la que fue captada y los maltratos que recibió cuando estuvo retenida en contra de su libertad.

Según el artículo 129-A del Código Penal Peruano, se identifica a la trata de personas como delito cuando “el que mediante violencia, amenaza u otras formas de coacción, privación de la libertad, fraude, engaño, abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad, concesión o recepción de pagos o de cualquier beneficio, capta, transporta, traslada, acoge, recibe o retiene a otro, en el territorio de la República o para su salida o entrada del país con fines de explotación, es reprimido con pena privativa de libertad no menor de ocho ni mayor de quince años”. 

En ese sentido, la trata de personas es considerado un delito en nuestro país y que, según estimaciones de la organización CHS Alternativo, es la segunda economía ilícita que mueve más dinero en todo el Perú, en el cual las redes criminales pueden obtener hasta 1300 millones de dólares al año, y de los cuales, 700 millones corresponden a la explotación laboral y los otros 1600 millones a la explotación sexual, las cuales son las dos principales finalidades de la trata de personas.

En lo que va del 2023, se han reportado más de 2,222 denuncias por trata de personas, de las cuales 688 son investigadas en la Fiscalía Especializada en Trata de Personas (Fistrap). Asimismo, de estas 688 denuncias administradas por las fiscalías especializadas en todo el Perú, la región con más casos denunciados es Arequipa con 115, seguida de Lima Norte con 70, Tumbes con 65, Loreto con 62 y Lima Centro con 61 denuncias.

Asimismo, según las estadísticas del Observatorio Nacional de Seguridad Ciudadana del Ministerio del Interior, el 90,6% de las víctimas de trata de personas son mujeres, el 48,1% fueron menores de edad en el rango de 12 a 17 años y el 72,6% fueron captadas con fines de explotación sexual y laboral. No obstante, Guadalupe Correa-Cabrera, profesora de Política y Gobierno en la Universidad George Mason de Virginia, señala que actualmente la población migrante también son vulnerables a esta problemática. 

«Las personas piensan que van a tener otro tipo de trabajo y llegan a espacios que no conocen en situación de gran vulnerabilidad sin sus familias y sin sus pasaportes y terminan explotadas sexualmente o laboralmente, en distintas actividades cada vez es más frecuente esto porque se utilizan más las redes sociales», explicó al medio RPP Noticias.

Respecto a los casos reportados y denunciados hasta ahora en el presente año, la Fistrap logró 44 sentencias condenatorias para los tratantes; sin embargo, pese a los esfuerzos de las autoridades por combatir esta problemática, se enfrentan a diferentes obstáculos que lo impiden. El primero de ellos es que la inversión estatal para prevenir y perseguir la trata de personas ha disminuido en los últimos años, lo cual impide conseguir los recursos suficientes para reducir lo máximo posible el número de víctimas de trata de personas.

El segundo de ellos, según lo comunicado por Ricardo Valdéz, director ejecutivo de CHS Alternativo, es que no existe un registro único de víctimas de trata de personas, por lo que no hay un canal que sistematice las estadísticas y el impacto de las distintas modalidades del delito de manera exacta. El tercer problema, de acuerdo con Mercedes Arce, directora de Programas y Proyectos de CHS Alternativo, es que no existe un enfoque que se centre en la víctima cuando ésta es rescatada. 

“La víctima es puesta en albergues o en casas de acogida, donde no siempre se garantiza que lleve un proceso de recuperación y reinserción. Además, cuando es retirada, en muchos casos retorna a su familia, donde están sus victimarios, haciendo que vuelvan a caer en manos de los tratantes y al círculo de donde escapó”, enfatizó.

Por último, otro problema que agrega Arce es que el número oficial de las víctimas solo se orienta a las denuncias, pero no hay un registro de lo que pasa después de su rescate y supuesta recuperación. “Por ejemplo, cuántas de estas 2,611 víctimas pudieron ser rescatadas y reinsertadas, cuántas cambiaron su vida o regresaron con sus tratantes, eso no lo sabemos”, aseveró.

Si conoces o sospechas de algún caso de trata de personas en Perú, acércate a la comisaría más cercana o contáctate con la Central Única de Denuncias-CUD (línea gratuita 1818), una plataforma de atención de denuncias que funciona las 24 horas del día, los 365 días del años, en español y quechua. Asimismo, si conoces de un(a) peruano(a) en el exterior que es víctima de trata de personas o tráfico ilícito de migrantes, por favor comuníquelo al consulado peruano más cercano (www.rree.gob.pe), al correo : tratadepersonas@rree.gob.pe o a los fonos: 51-1-2043270; 51-1-2043272.