Medios de comunicación en Honduras: ¿Existe la perspectiva de género?
El 31 de julio, un medio de comunicación digital en Honduras, dio a conocer una lamentable noticia bajo el siguiente título: “Niña de 13 años se suicida, porque su pareja de 50 años la corrió de su casa en el departamento de Choluteca”. Ese titular dejaba en evidencia la violencia ejercida en el cuerpo de las niñas y mujeres en Honduras.
En la redacción del texto se anula el hecho de que la niña es una víctima de abuso sexual por un hombre de 50 años, a quien retratan como su “pareja sentimental”.
Las uniones infantiles forzadas en el país hondureño se han normalizado. Según un estudio del Fondo de Población de las Naciones Unidas, UNFPA, en el 2020 a nivel nacional el 10% de las mujeres entre 25 y 49 años se unieron antes de los 15 años y el 37% antes de los 18 años.
La nota es carente de perspectiva de género y aunque fue un hecho sumamente alarmante no tuvo la relevancia necesaria. Hasta el momento se desconoce cuál es el paradero del agresor.
El 18 de junio, se repitió una situación parecida pues uno de los medios de comunicación impresos más predominantes en el país, tituló “Hombre mata a niña de 13 años en Choluteca porque no quiso ser su novia”, en el cuerpo del texto se puede leer “Se enfureció porque no quiso tener una relación amorosa con él”.
Es evidente como este tipo de redacción justifica al agresor y culpabiliza a las niñas y mujeres por no involucrarse sentimentalmente y sexualmente con estos agresores, teniendo como consecuencia la muerte.
El 24 de mayo de 2022, Nerly Mendoza fue asesinada y los titulares en los medios de comunicación fueron: “Estudiante brillante y a punto de titularse…”, “Un hombre obsesionado: Así es el hondureño…”, “Cegado por drogas ultima universitaria a puñaladas”, entre otros lamentables títulos. En el interior de los diferentes relatos de los hechos se leían las siguientes frases: “Llegó a buscarla para enamorarla, pero al ser rechazado…”, “Ya que el individuo enamoraba constantemente a la víctima”; este tipo de narrativa revictimiza, deshumaniza y resta responsabilidad al agresor. También normaliza el acoso y hostigamiento sexual.
Las estadísticas del Observatorio de Derechos Humanos de las Mujeres reportan que durante el año 2022 se registraron 297 muertes violentas de mujeres según los medios de comunicación impresos y digitales, en este año 2023, hasta el 31 de julio se han registrado 274 muertes violentas.
En Honduras, a diario se pueden leer titulares llenos de misoginia y machismo, que invisibiliza la ola de violencias que viven las niñas, mujeres y cuerpos feminizados.
Campañas de odio contra las mujeres
En el año 2021, varias organizaciones de sociedad civil emitieron una alerta internacional denunciando una campaña de odio contra las mujeres hondureñas.
Esto sucedió frente a las elecciones nacionales de ese año. El Partido Nacional de Honduras (PNH) en su marcha “En contra del aborto y las ideologías extrañas”, mostraba una pancarta con la candidata presidencial por la Alianza, Xiomara Castro, con un puñal en la mano contra una mujer embarazada. Esta campaña violenta los derechos de las niñas y mujeres pues en un país con tasas altas de violencia de género, causa un efecto negativo que aumenta el estigma sobre la capacidad y el derecho de las mujeres a decidir por sus cuerpos.
Los medios de comunicación hondureños se caracterizan por el amarillismo, la representación de la mujer a través de imágenes estereotipadas y degradantes, y el juego con la dignidad de las personas. Esta manera de comunicar despersonaliza el cuerpo de las mujeres, haciéndolos ver como objetos y alimentando el morbo.
Honduras es un país violento y para contribuir a la reducción de esta situación es necesario un periodismo con perspectiva de género, ético y profesionales comprometidos con el respeto a la dignidad humana; así mismo, cada profesional de la comunicación debe estar capacitado para cumplir su labor periodística bajo la ética de nuestra profesión, protegiendo la verdad y relatando los hechos sin revictimizar a quienes han sufrido algún tipo de violencia patriarcal.
Barbie fue una de las películas más esperadas del segundo semestre del año 2023. Desde el anuncio de su grabación, la incorporación de Greta Gerwig como directora y las primeras imágenes y afiches, la pieza cinematográfica llamó la atención de todos. Pero, cuando se estrenó el 21 de julio, las opiniones estuvieron divididas. Algunos la acusaron de ser anti-hombre y demasiado «progre». Otros incluso lamentaron que no fuera lo suficientemente feminista y descartaron la idea de que Barbie, como concepto, pueda ser redimido en absoluto.
SOBRE LA PELÍCULA
Barbie lleva a sus espectadores a Barbie Land, donde conocemos a la estereotípica muñeca Barbie (Margot Robbie), a su pareja – el estereotípico Ken, (Ryan Gosling) y muchas otras Barbies y Kens. Barbie experimentará una crisis existencial cuando su vida perfecta cambia repentinamente y empieza a lidiar con pensamientos y problemas reales, como los pies planos, la celulitis y pensamientos suicidas.
La guionista y directora Greta Gerwig coescribió la película con su esposo Noah Baumbach. Desde un inicio fue presentada como una pieza que buscaba capturar las realidades de nuestra sociedad en el ámbito social, político y cultural.
Giuliana Cassano, investigadora del audiovisual y estudios de género, señala que ninguna película puede llegar a ser una réplica verídica de la realidad, lo que sí serían es “representaciones”. “Lo que sí podríamos señalar es que, como representación, Barbie está poniendo en juego un conjunto de interpretaciones y ha organizado un conjunto de significados sociales que hoy en día son relevantes”, expresó aLa Antígona.
LAS CRÍTICAS
En cuanto a críticas, la película recibió algunas muy buenas y ,otras más destructivas. Por ejemplo, el comentarista conservador Ben Shapiro publicó una crítica de 43 minutos donde la calificaba de «tonterías feministas enojadas que aleja a los hombres de las mujeres». Incluso prendió fuego a varios muñecos Barbie y Ken.
Ben Shapiro compartió en X una foto suya saliendo de ver la película de Barbie. | Foto: Composición
Aquellos que no son conocedores de las películas de Gerwig ingresaron a las salas de cine esperando algo completamente diferente. Aun así, resultaría incorrecto llamar a Barbie una pieza de pensamiento feminista radical, como algunos críticos la pintaron y otros querían que fuera; sino que es un retrato divertido pero introspectivo de la feminidad.
“Desde mi perspectiva – y con toda la teoría desarrollada en estudios de género, en masculinidades, en derechos humanos – las reacciones extremas que la catalogan como anti- hombres es una respuesta del mandato patriarcal, una respuesta que lo que busca es que las mujeres ‘regresemos al lugar -que desde esa mirada patriarcal heteronormativa y heterosexista- consideran que es el lugar de las mujeres’”, expresa la también docente del Departamento Académico de Comunicaciones PUCP.
BARBIE LAND
Uno de los principales escenarios de la película de Gerwig, y pieza clave para entender el mensaje de la película, es Barbie Land. Este es un espacio donde vivimos una realidad casi opuesta a la nuestra: las mujeres (Barbies) gobiernan, incluso hay una Barbie presidenta (ese es su nombre). Parte importante de la narrativa *ALERTA DE SPOILER * es cuando los Ken desean tomar este poder para ellos, replicando lo que Ken protagonista presencia en el “mundo real”.
Pero lejos de ser parte de un discurso “anti-hombres”, Barbie Land representa ese universo que crea cualquier niña mientras juega con una Barbie. Barbie puede ser cualquier cosa: una doctora, una presidenta, una astronauta. Al fin y al cabo, la muñeca es justamente un personaje que toda niña y niño puede utilizar para dar voz a su vida interior.
“Barbie pone en escena un supuesto, ¿qué pasaría si? Es interesante porque en muchos aspectos, invierte – desde la ficción – el mundo real y eso genera resistencias. Pero cuando se trata de cuestionar el mundo real en el que vivimos nuestras cotidianeidades, el que nos abruma o invisibiliza a las mujeres y a las disidencias, ese orden no se cuestiona, ni siquiera se problematiza muchas veces”, expresa Cassano.
LO QUE HACEN LAS PELÍCULAS
La industria del cine viene haciendo cambios en la producción de películas para hacerlas más inclusivas. Algunos de esos casos han recibido malos comentarios, como es el caso de La Sirenita y Blanca Nieves de Disney. Pero, esto nos abre la interrogante de si tomar decisiones consientes para incluir a más mujeres en la escritura, dirección y producción de películas en verdad puede hacer un cambio en la sociedad.
Foto: Chris Pizzello/Associated Press
Cassano considera que las piezas cinematográficas, por si solas, no pueden hacer ese cambio. Pero eso no quiere decir que no sea importante apostar por ellas.
“Recordemos que Joan Scott plantea cuatro dimensiones para entender la complejidad del género como categoría analítica, la dimensión social, la normativa, la institucional y la subjetiva. Lo que Barbie significa hoy en nuestro ahora atraviesa por lo menos tres de esas dimensiones: la simbólica, la institucional y la subjetiva”, explica Giuliana Cassano.
A nivel institucional: Resulta importante que se haya apostado por hacer una película como esta. “El trabajo de la directora Greta Gerwig es superlativo, Margot Robbie parece haberse preparado toda una vida para construir ese personaje y su apuesta como productora ha sido de las más importantes. Y Ryan Gosling nos entrega uno de sus mejores papeles en el cine”, expresa, Cassano.
A nivel simbólico: La película Barbie es un éxito y una apuesta cinematográfica sin precedentes. A dos semanas de su estreno en cines, ya había ganado casi 800 millones de dólares a nivel mundial y había roto el récord de mayor recaudación en un lunes, para una película de Warner Brothers, que anteriormente ostentaba The Dark Knight.
A nivel subjetivo: Miles de personas lograron identificarse en los personajes y comentar los diálogos– muestra de que, sobre todo, el mensaje ha calado.
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Lejos de ser un comercial en formato de largometraje, la película de Gerwig pone de relieve críticamente el problema de la perfección pura y vacía que cae sobre las mujeres desde que son niñas. A muchos puede no haberles gustado la trama, las canciones, el baile, la actuación o el excesivo uso del color; pero sin duda resulta un abordaje diferente para darle vida a la muñeca de Mattel. Y eso es lo que debemos esperar siempre de los cineastas.
“Siempre olvido mis deseos”, dice Daniela. Nos dirigimos a la Plaza Mayor de la capital en un taxi. Aprovecho para hablar sobre Santa Rosa de Lima: qué he leído, encontrado, aprendido. Daniela, como yo, lanzó un deseo a su pozo cuando era pequeña. Una hoja de papel cuadriculada conteniendo lo que anhelaba más entonces. Hoy, no lo recuerda.
No es raro: pocas personas guardan memoria siquiera del primer nombre de Rosa: Isabel. Isabel Flores de Oliva. Nacida el 20 de abril de1586. Hija de un español y una criolla. Tres hermanos. A los cinco años, cortó su cabello al ras. A los seis, comenzó a ayunar: agua y pan, tres veces a la semana. Estos son los datos que –mayormente– circundan por internet cuando alguien busca a Rosa. Pero hay otras voces que permiten reinterpretarla.
Carola Suárez es una de ellas. Miembro de Purisaq Warmikuna y TRANSforma, pastora de la Comunidad Luterana del Perú, estudiante de una maestría en teología. Le enseñaron lo mismo: “que es la primera santa de todo América, ícono de la santidad de una mujer obediente”. Desde aquello, su visión sobre Rosa ha cambiado. “Eligió un camino distinto, su vida impactó en la de las mujeres”.
Para entenderlo, hay que posicionarse en el tiempo. SigloXVI. Dos destinos para una mujer: el matrimonio o el noviciado. Era un momento de cristianización intensiva para el virreinato. Un buen gobernante: aquel que contaba con ciudadanos santos. Lima fue la primera ciudad en consagrar a una “natural de la tierra”.
Entonces ¿fue Rosa de Lima un instrumento? Sergio piensa que sí. “(Es) un símbolo de cómo la iglesia usa la historia a su conveniencia”. Sin embargo, no se reduce a eso. “La patrona de América” (Raúl). “La Juana de Arco peruana” (Satoshi). O, como Carola propone, la del camino individual.
“No estaba loca. Ayudaba a víctimas del sistema: los enfermos, los indios, los esclavos, los pobres. Había gente que la recibía y que la quería. Obviamente, en esa época no eran todos iguales. Ella no se sentía encima de nadie, pudo transmitir un cariño especial”.
Por partes: “no estaba loca”. Aunque algunos estudios se empeñan en categorizar a Rosa en un determinado trastorno psiquiátrico, es imposible. El cristianismo animaba a los fieles a dedicar su sufrimiento a la divinidad, era un comportamiento frecuente. Además, los sacrificios de Rosa fueron engrandecidos con el fin de lograr su canonización. El primer testimonio escrito sobre ella proviene de un dominico alemán, en 1664. Rosa ya era más mito que persona.
Sus obras, en cambio, son innegables. Más innegable incluso: la fe, que persiste en décadas contemporáneas. “Una vez fui con mi mamá y mi abue a su casa a pedir deseo, había mucha cola.” (Adriana). “Pedí un milagro y me lo cumplió. No soy católica, pero para mi niña fue algo muy poderoso” (Lizeth). La primera cofradía con advocación en nombre de Rosa fue de negros aguateros. Desde aquello hasta el presente, Rosa permanece un símbolo para los deseos de grupos subalternos. Solo este 2023, fue imagen del XX Festival Internacional de Cine LGTBQ+ OutfestPerú.
“Cuando la gente está desesperada, quiere creer en lo imposible”, comenta Carola. Ricardo Palma contó en una tradición que Rosa era capaz de conversar con mosquitos y otros animales. Mariana, la mujer que la cuidaba, vio su rostro transformarse en una rosa cuando ella era todavía una bebé de tres meses llamada Isabel. Detrás de la mística, Rosa reorganizó la sociedad en que vivía: venció la supuesta “debilidad” del cuerpo femenino con sus sufrimientos e inauguró una vía de escape para las mujeres que no querían casarse.
Por supuesto, no fue feminista. “Es casi incompatible. En la Iglesia Católica las mujeres no pueden ser sacerdotes ni consagrar. Hay una serie de prohibiciones: hombres y mujeres no son iguales. Aun así, tenemos compañeras que se llaman católicas… Santa Rosa no se reveló completamente, pero sufrió por seguir sus convicciones, como muchas mujeres”, sostiene Carola.
Es cierto: Rosa se opuso a su madre, que pretendía casarla. También se enfrentó a juicios de autoridades religiosas. Las mujeres del sigloXVI que hacían milagros eran perseguidas. Muchas de ellas, las “alumbradas”, fueron castigadas por la Santa Inquisición. ¿Por qué Rosa terminó siendo santa y no bruja?
“Estaba sola”, comenta Carola, que jamás pidió un deseo al pozo de Rosa de Lima. Carola dejó de ser católica a corta edad. Es creyente. Cree, justificadamente, que Rosa fue santificada por no agruparse con más mujeres: no escribir sus revelaciones, no manifestarlas para la comunidad. Si viviera hoy, afirma Carola, lo haría. “(Rosa) estaría con las personas marginadas, viviendo su fe”.
El deseo de Carola es que no haya machismo. “Que no mueran más mujeres”. Que ninguna esté sola en la búsqueda de sus deseos.
Las voces en esta nota corresponden a peruanos, hombres y mujeres, entre los 20 y 40 años, que respondieron a la pregunta “¿quién fue Santa Rosa de Lima?”.
Entre 1954 y 1966 existió, en un paraje desértico de la isla de Fuerteventura, un campo de concentración franquista conocido con el eufemístico nombre de Colonia Agrícola Penitenciaria de Tefía.
Creada por Miguel del Arco, dramaturgo, guionista y director de escena, es una de las voces más influyentes del panorama teatral.
‘Las noches de Tefía’ está protagonizada por Marcos Ruiz, Patrick Criado, Miquel Fernández, Jorge Perugorría, Roberto Álamo, Raúl Prieto, Javier Ruesga, Carolina Yuste, Ana Wagener, Israel Elejalde, Jorge Usón y Luifer Rodríguez, entre otros.
‘Las noches de Tefía’ es una producción de Buendía Estudios con la participación de Atresmedia.
ATRESplayer PREMIUM presenta ‘Las noches de Tefía’, su nueva serie original integrada por seis episodios. La nueva serie de la plataforma de pago de Atresmedia se lanza en todo el mundo el 25 de junio. Tras su paso por el Festival de Málaga, donde logró un largo aplauso y una gran ovación por parte de los presentes.
Creada por Miguel del Arco, dramaturgo, guionista, director de escena, actor y una de las voces más influyentes del panorama teatral, ‘Las noches de Tefía’ narra uno de los episodios más desconocidos: el campo de concentración franquista que existió entre los años 50 y 60 en la isla de Fuerteventura, donde se recluía a los condenados por la Ley de Vagos y Maleantes.
El amplio reparto de la serie está formado por Marcos Ruiz (‘El Nudo’), Patrick Criado (‘La casa de papel’, ‘Mar de plástico’), Miquel Fernández (‘Fariña’, ‘Mar de plástico, ‘Tu cara me suena’), Israel Elejalde (‘Aquí no hay quien viva’, ‘Hombres de Paco’, ‘Bajo sospecha’), Roberto Álamo (‘Bienvenidos al Lolita’, ‘Bajo sospecha’), Jorge Perugorría (‘Guantanamera’, ‘Refugio’, ‘Siete días en la Habana’), Carolina Yuste (premio Goya por ‘Carmen y Lola’), Raúl Prieto (‘Sin identidad’), Javier Ruesga(‘+ de 1.000 mentiras’), Luifer Rodríguez (‘Grasa’), Jorge Usón (‘Amar es para siempre’, ‘La catedral del mar’), Ana Wagener (‘Los hombres de Paco’, ‘Alba’) y José Luis García-Pérez (‘Vive cantando’, ‘Bajo sospecha’), entre otros.
‘Las noches de Tefía’ es una producción de Buendía Estudios con la participación de Atresmedia. La ficción, que podrá verse de manera exclusiva en ATRESplayer PREMIUM, Sonia Martínez en la producción ejecutiva y Montse García como directora de Ficción de Atresmedia. Miguel del Arco y Antonio Rojano firman el guion y el propio Miguel del Arco junto a Rómulo Aguillaume están al frente de la dirección.
El equipo técnico cuenta con profesionales de gran prestigio como Marta Miró en la dirección de Producción, Jon Aguirresarobe e Iván Caso en la dirección de Fotografía, Coque F. Lahera como jefe de Sonido, César Macarrón en la dirección de Arte, Sandra Espinosa como figurinista, Paty López Lopez como jefa de Maquillaje y Paco Rodríguez como jefe de Peluquería. Arnau Vilà firma la BSO y Antonio Ruz ha creado la coreografía. Conchi Iglesias es la directora de Casting.
La banda sonora original de ‘Las noches de Tefía’ está compuesta por Arnau Vilà, cuya carrera ha estado siempre vinculada al mundo de la televisión; de hecho, es director musical de ‘Tu cara me suena’, programa de Antena 3. El músico catalán también ha destacado por sus composiciones y producciones en teatro como ‘Ricardo III’, ‘Antígona y Peregrinos’ y ‘Refugio’.
Sobre ‘Las noches de Tefía’
TEFÍA
Entre 1954 y 1966 existió, en un paraje desértico de Fuerteventura, un campo de concentración franquista conocido con el eufemístico nombre de Colonia Agrícola Penitenciaria de Tefía, uno de tantos lugares donde el régimen enviaba a los condenados por la ley de vagos y maleantes que, a partir del 54, fue implementada para incluir también a los homosexuales.
EL TINDAYA
Para lograr sobrevivir a las duras condiciones del campo de concentración, la imaginación de los presos se dispara y en sus mentes crearán un lugar de ensoñación en el que se cumplen sus mayores fantasías y sus anhelos se hacen realidad: El Tindaya.
Charli, el fantástico narrador, inventó para todos ellos El Tindaya, un deslumbrante music hall donde cada uno tiene su alter ego. Un espacio de libertad en el que, como dice su tema de bienvenida, “el límite de lo posible revienta al imaginar”.
2004
En el año 2004 Airam Betancor, uno de aquellos presos homosexuales, se ve obligado a recordar los diecisiete meses de trabajos forzados que padeció en Tefía cuando apenas tenía veinte años. Las investigaciones de un documentalista que intenta dar voz a la historia de silencio de la colonia penitenciaria fuerzan a Airam a hacer un doloroso ejercicio de memoria que provocará muchos problemas en su vida.
Los personajes protagonistas
MARCOS RUIZ ES AIRAM “LA BAMBI”
Llega a Tefia con 19 años. El mote, como a todos, se lo puso La Vespa nada más verle. Tímido y asustado, con mano para la costura. Fue denunciado por tener relaciones con el hijo de la señora para la que servía su madre. En Tefía conoce el horror al ser violado y el valor aunque no sepa reconocerlo.
PATRICK CRIADO ES MANUEL “LA VESPA”
Gaditano, el rey de los motes y el amor de Airam. Valiente, temerario y con una chispa que lo enciende todo a su paso. No es la primera vez que entra en Tefía. Ha vivido mil vidas y de todas sale reforzado. Es capaz de hacer humor en el peor momento y tiene más salidas que el metro en hora punta.
MIQUEL FERNÁNDEZ ES CHARLI
Formado en Derecho, pero entregado al teatro, tras conocer a Nisa en la facultad. Marcado por la represión de la dictadura, por la falta de libertades y la censura, es encerrado por escándalo público debido a sus múltiples borracheras. Se debate entre la rebeldía y la sumisión al opresor.
CAROLINA YUSTE ES NISA
Atractiva, de voz prodigiosa y con un halo de misterio que levanta pasiones. Su historia con Charli se desvela cuando éste la incluye en su cabaret imaginado convirtiéndola en la artista principal del Tindaya, en contra de Boncho que la encuentra demasiado recatada para el club.
RAÚL PRIETO ES BONCHO
Un galán de cine con aires chulescos. Machista y buscavidas. Negocia con los carceleros, chulea a los homosexuales y desdeña a las mujeres de las que solo aprecia su potencial erótico hasta que cae rendido a los pies de Nisa, la artista del Tindaya, un personaje ajeno al mundo real de Boncho.
JAVIER RUESGA ES “LA SISSI”
Una mujer encerrada en un cuerpo de hombre. Endurecida por los desprecios y las burlas, encuentra su mundo en la fantasía del cabaré donde El Seriales la transforma en la mejor vedette de todos los tiempos.
ROBERTO ÁLAMO ES “LA VIGA”
Carcelero grande, fuerte y violento, sobre todo con los homosexuales a los que desprecia especialmente. Hijo de falangista y admirador del caudillo, está obsesionado con la instrucción militar y la brutalidad para someter a los presos.
ISRAEL ELEJALDE ES DON ANSELMO
Detesta a los homosexuales, está obsesionado con la disciplina y su particular idea de justicia. Sueña con cambiar de destino, Tefía le parece un infierno y está dispuesto a todo por salir de allí. Saca lo peor de sí mismo.
JORGE USÓN ES “CONDE FÉNIX”
Grande, vulnerable y conmovedor. Padece una enfermedad mental que le pasa factura e incapaz de soportar la violencia del centro, se pierde en un viaje místico sin retorno. Su peculiar mirada inspira a El Seriales y le convierte en el Conde Fénix, el mago del Tindaya.
JOSÉ LUIS GARCÍA-PÉREZ ES “EL ANDALUZ”
Carcelero, natural de Jaén y ex combatiente de la Guerra Civil. Hombre de campo, seco y callado, centrado en su trabajo y sin fijaciones con la violencia. Lo único que de verdad despierta su pasión, serán los olivos que deciden plantar en Tefía.
JORGE PRUGORRIA ES AIRAM
Formó una familia y creó una fábrica de vestuario de carnaval, lo que siempre le gustó. En el 2004, tiene 70 años y necesita encontrar el valor para hacer pública su memoria, aunque para ello, debe enfrentarse a su familia.
ANA WAGENER ES ÁGUEDA
Exmujer de Airam y madre de sus dos hijos. Ha rehecho su vida junto a Diego, pero no puede perdonar a Airam su engaño durante veinte años de matrimonio.
ATRESplayer PREMIUM va por delanto
ATRESplayer es el servicio de vídeo online de ATRESMEDIA, el primer grupo de medios español. Accesible desde cualquier parte del mundo, la plataforma ofrece series y programas de los diferentes canales del grupo (Antena 3, Atreseries, Atrescine y ¡HOLA! TV), tanto en vivo como en VoD.
El catálogo de ATRESplayer no deja de crecer y ya cuenta con más de 7.000 horas de series reconocidas y producidas en España, como ‘Velvet’, ‘Gran Hotel’, ‘El Tiempo Entre Costuras’, ‘Vis a Vis’ y ‘Sin Identidad’. Entre sus últimas incorporaciones, destacan ‘Las noches de Tefía’, ‘By Ana Milán’, ‘FoQ: el reencuentro’, una miniserie de dos capítulos donde los alumnos del Zurbarán se volverán a ver diez años después y ‘Pongamos que hablo de…’, al que se ha sumado ‘El instante decisivo’ sobre los doce días que transcurrieron entre la liberación de José Antonio Ortega Lara y el asesinato a manos de ETA de Miguel Ángel Blanco. También destacan novelas diarias y programas de entretenimiento como ‘Pasapalabra’, ‘El Hormiguero’ y las distintas ediciones de ‘La Voz España”.
Según la CVR, más del 83% de casos de violencia sexual fueron cometidos por integrantes de las Fuerzas Armadas o la Policía Nacional
El Caso Manta es el tercer juicio de Latinoamérica que aborda la violencia sexual durante el conflicto armado interno como crimen de lesa humanidad
Este año se cumplen dos décadas de la entrega del informe final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR), el cual reveló graves violaciones a los derechos humanos como la violencia sexual contra las mujeres durante el conflicto armado interno. Según una encuesta a nivel nacional del Instituto de Estudios Peruanos (IEP) preparado en noviembre del año pasado para la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH) y DEMUS (Estudio para la Defensa de los Derechos de la Mujer), el 75% de la población afirmó que hubo violencia sexual contra las mujeres por parte de soldados y subversivos.
La violencia sexual fue una estrategia que sometió los cuerpos de las mujeres como armas de guerra de manera sistemática y generalizada, por lo que se consideran crímenes de lesa humanidad, de acuerdo a estándares internacionales. Según la CVR, más del 83% de casos de violencia sexual entre 1984 y 1990, fueron cometidos por integrantes de las Fuerzas Armadas o la Policía Nacional. Uno de los casos vigentes es el Caso Manta, donde trece exmilitares del Ejército peruano vienen siendo denunciados por nueve mujeres del distrito de Manta en Huancavelica. Asimismo, el 56% de encuestados por el IEP, le atribuye responsabilidad de la violencia sexual a las fuerzas armadas.
La denuncia, realizada hace más de dieciséis años, continúa su curso legal a través del segundo juicio oral con más de cuatro años en desarrollo hasta la fecha. Según la defensa a cargo de Demus, se espera que las audiencias vuelvan a ser públicas, así como lograr sentencia justa y reparadora a fines de este año. “Ese 75% no es un dato menor, estamos hablando de que 3 de cada 4 peruanos reconoce que hubo violencia sexual y el Caso Manta está incluido. Por eso es emblemático, por la gravedad del delito que se juzga, porque está en juego el abuso de poder de las autoridades sobre las mujeres en tiempos de conflicto y la reafirmación del derecho a la verdad en su doble dimensión: individual, que comprende a las víctimas directas; pero también en una dimensión colectiva, en la que se engloba a toda la sociedad, ya que tenemos derecho a conocer la verdad histórica de nuestro país, las circunstancias y el porqué de estas atrocidades.” señala Víctor Álvarez, abogado del Caso Manta, quien también hace un llamado a la Sala para otorgar celeridad y publicidad en el juicio por el derecho a la verdad.
¿Por qué es importante el Caso Manta?
En un contexto de conflicto como el que vive el país, donde impera la violencia, el racismo y la discriminación, el Caso Manta es importante para mantener viva la memoria y asegurar medidas de no repetición. Recordemos que, después de los casos Sepur Zarco y las mujeres Achí de Guatemala, el Caso Manta es el tercer juicio de Latinoamérica que aborda la violencia sexual durante conflicto armado interno.
Cynthia Silva, abogada y directora de Demus, indica que “pese a los obstáculos y hostilidades en el proceso judicial, la decisión de las mujeres de Manta por mantenerse firmes en su lucha constituye un aporte trascendental para que la historia del conflicto armado se muestre más completa. Su decisión implica también que sean reconocidas e incluidas como actoras clave para el proceso de restablecimiento de una verdadera democracia. Esperamos que la sentencia constituya un hito histórico y que salde, en alguna medida, las deudas del sistema de justicia en el derecho a la verdad de todas las mujeres víctimas de violencia sexual en el conflicto armado, de la ciudadanía en general y, en particular, a las mujeres agraviadas. Que el acceso a justicia y reparaciones integrales esté basado en un trato digno, libre de revictimización y discriminaciones, pero, sobre todo, para que no vuelva a suceder lo ocurrido en Manta”.
Las mujeres de Manta levantan su voz
“Agarró a mi tía, la tumbó a la cama, le sacó su ropa, le obligó a sacarse el pantalón y le ordenó al otro militar: “¡Cáchala a ella! Yo voy a hacer los mismo con esta terruca”, declaraciones como esta se pueden leer en “Nuestras voces existen: Testimonios de violencia sexual durante el conflicto armado interno en Manta” un libro publicado en junio de este año por la organización feminista Demus que recoge a voz y los sentires de tres denunciantes del caso: María, Marilia y Teresa. El público puede acceder de manera gratuita a la publicación a través de la página web de Demus.