En las regiones del Perú, mujeres migrantes sufren violencia. Cada vez son más los casos de organizaciones dedicadas al rapto de mujeres quienes migran hacia nuestro país para buscar un futuro mejor, sin imaginar toparse con una realidad distinta.
El estado de emergencia en la capital del Perú no ha detenido la violencia. El pasado 19 de febrero, se reportó la muerte de dos mujeres ecuatorianas en manos de mafias conformadas por una banda dedicada al proxenetismo que cobra cupos en Cercado de Lima. Luego de tres días, dos trabajadoras sexuales fueron heridas de bala al negarse a pagar a extorsionadores en El Agustino. El panorama, lamentablemente, no es distinto en las regiones, donde también se han reportado casos de grandes organizaciones dedicadas al rapto de mujeres migrantes.
Organizaciones «fantasmas» en Perú
Estos casos también se están repitiendo en varios departamentos, como es el caso de La Libertad. Las avenidas Miraflores y Túpac Amaru son zonas en las que mujeres migrantes son obligadas a prestar servicios sexuales. Al consultar con los vecinos del lugar, estos indicaron que existe una mafia extranjera dedicada al proxenetismo que se aprovechan de las necesidades de las mujeres por laborar. Tales hechos se han observado al costado del cementerio general de Miraflores.
Avenida Miraflores con Avenida Túpac Amaru, Trujillo.
“Hablar de estos temas es jugar con el bienestar de nuestra familia, solo le podemos indicar que un auto de lunas polarizadas pasa a menudo observando cómo va el trabajo, o estar alerta por si los serenos vienen a retirarlas del lugar”, manifestó una vecina.
Ante el malestar de los vecinos de El Molino, cada fin de semana la Municipalidad realiza operativos en los que sanciona a locales nocturnos, discotecas, bares y hoteles que funcionan sin licencia, así como a las trabajadoras sexuales. Sin embargo, los líderes de estas organizaciones no son castigados.
¿ERA NECESARIA LA AGRESIÓN?
En un operativo inopinado organizado por la Comuna Provincial de Trujillo, encabezado por las autoridades provinciales y acompañado de las rondas urbanas, recorrieron las avenidas principales en las que se evidencia el proxenetismo. En una transmisión en vivo innecesaria del fan page de la Municipalidad, se pudo observar que las rondas retienen a las mujeres para violentarlas físicamente.
MÁS DENUNCIAS EN CONTRA DE LA TRATA DE PERSONAS
En septiembre del año pasado, una joven se acercó a la comisaría de Buenos Aires – Trujillo a imponer una denuncia, en la que confesó ser víctima de explotación sexual junto a un grupo de amigas. Identificaron que los agresores son tres sujetos, los cuales conformarían la organización criminal “Los Chamos de Monserrate”.
La policía realizó una investigación para capturar a los malhechores. Con el pasar del tiempo, efectivos policiales del área de Trata de Personas de la División de Investigación Criminal de Trujillo, en coordinación con un representante del Ministerio Público, capturaron a estas personas en una vivienda ubicada en la urbanización Monserrate. En aquel lugar, se encontraban un aproximado de cinco mujeres migrantes. Al momento de la captura y la revisión domiciliaria, encontraron una pistola marca Glock abastecida de 14 cartuchos.
Este 26 de febrero, trabajadoras sexuales se movilizaron por el Centro de Lima exigiendo mayor seguridad ante la ola de crímenes que viene afectándolas. Las altas autoridades de la Policía Nacional del Perú realizan investigaciones para acabar de raíz con las mafias dedicadas al proxenetismo.
Fue en octubre del 2021 cuando se dio a conocer el caso de una niña de 11 años abusada sexualmente durante nueve meses por su abuelastro. Resultado de esta violación, la niña quedó embarazada. Este polémico caso dejó a la población boliviana conmocionaday despertó diversas opiniones sobre el aborto.
El hecho sucedió en Yapacaní, una provincia de la ciudad de Santa Cruz en Bolivia. La niña, junto con sus hermanas, estaba bajo la supervisión del padre de su padrastro; es decir, su abuelastro. Esto ocurría mientras la madre y el padrastro se encontraban trabajando en la ciudad de La Paz, según la ANF.
La tía de la menor fue la que descubrió el embarazo, luego de que la niña le comentara el malestar que sentía en el vientre. Posteriormente, presentó la denuncia (el hombre de 61 años se encuentra en la prisión de la ciudad de Santa Cruz) y la solicitud para la interrupción legal del embarazo de la niña (ILE). Esto dio como resultado el enfrentamiento de dos bandos: unos que apoyaban la interrupción del embarazo de la menor de edad y los que estaban en contra de la interrupción legal del embarazo.
La menor fue internada en el Hospital Percy Boland de la ciudad de Santa Cruz. Ella misma expresó a la junta médica que “no quiere ser madre”, según el medio El Mostrador. De esta manera, se comenzaron a realizar las evaluaciones para ejecutar la ILE, pero luego de iniciar el procedimiento para el aborto, la Iglesia católica interfirió y disuadió a la niña y familiares de desistir de la interrupción del embarazo. Posteriormente en su comunicado, manifestaron que se ofreció “acogida y atención a la niña y a la criaturita que tiene en su vientre, dando hospitalidad gratuita en el Centro de Madres Adolescentes Madre María, asegurando el apoyo material, médico, psicológico y espiritual para la maternidad y el tiempo posmaternidad”. Reafirmando su repudio al aborto y manifestando que “la única solución es salvar, cuidar y apoyar con amor de las dos vidas” y que “un crimen no se soluciona con otro crimen”.
Ante tal hecho, varias instituciones sociales, autoridades del Estado y movimientos feministas manifestaron el repudio de la intromisión de la Iglesia católica, lo que frenó la decisión de una menor de edad quien fue violada y a quien las leyes amparan en estos casos.
A lo que la Iglesia católica se refiere “[…] nadie puede autorizar la muerte de un ser humano inocente, sea feto o embrión, niño o adulto, anciano, enfermo incurable o agonizante”. Además, recuerda que la Sentencia del Tribunal Constitucional Plurinacional 0206/2014 establece que “un aborto incondicional y en todas las etapas del desarrollo del embrión no es constitucionalmente admisible.”
Una de las instituciones que se manifestó ante este hecho, y que calificó como una tortura el continuar con el embarazo de la niña, fue el Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de las Mujeres. Además, centró y manifestó su repudio ante el papel de la Iglesia y condenaron su intervención en un Estado esencialmente laico. «Condenamos la intromisión de grupos fundamentalistas y de la Iglesia católica, quienes han ingresado de manera ‘clandestina’ al Hospital Percy Boland de Santa Cruz para amedrentar y amenazar a la madre y obligar a la niña de 11 años a firmar el desistimiento para realizarse la interrupción legal de su embarazo».
La Organización de Naciones Unidas Mujeres también participó y aseveró “que todas las niñas puedan vivir su infancia y completar sus estudios, sin tener que renunciar a sus sueños por un embarazo forzado”.
Por otra parte, el Ministro de Gobierno, Eduardo Castillo también se pronunció ante el suceso y dijo que “cuando una niña de 11 años es obligada a dar a luz producto de una violación, le están vulnerando todos sus derechos”, según ANF. Y añadió la preocupación porque “algunas instituciones se sienten con la autoridad de impedir la interrupción legal de un embarazo bajo criterios aleccionadores y morales”.
Fueron muchos los actores que intervinieron en esta discusión, entre las consignas “niñas, no madres” y “salvemos a las dos vidas”, los momentos de tensión y discordia se hacían evidentes. La intervención de la Iglesia católica alentó a la participación de los llamados “provida” para determinar continuar con el embarazo de una niña abusada sexualmente, sin velar por la salud, la vida, ni la infancia de la misma, y reafirmando a través de la historia el apoyo a estas medidas (morales) aunque fuera a costa de la vida de una mujer embarazada, en este caso, una niña de 11 años violada.
Bolivia, la iglesia y el aborto
Desde el 2009, Bolivia viene realizando transformaciones a nivel político, social, cultural y económico. Con la reestructuración de la Constitución Política del Estado, se ponen en conocimiento importantes disposiciones sobre el Estado laico, entre las cuales mencionamos los siguientes artículos:
El artículo 4 señala: “El Estado respeta y garantiza la libertad de religión y de creencias espirituales, de acuerdo con sus cosmovisiones. El Estado es independiente de la religión”.
El artículo 14 establece que “todo ser humano tiene personalidad y capacidad jurídica con arreglo a las leyes y goza de los derechos reconocidos por esta Constitución, sin distinción alguna”.
El artículo 66, a su vez, garantiza a las “mujeres y a los hombres el ejercicio de sus derechos sexuales y sus derechos reproductivos”. http://catolicasbolivia.org/wp-content/uploads/2015/03/notiderechos_9.pdf
A pesar de esto, en 2019, luego de la crisis política por las elecciones nacionales, la religión y lo político tuvieron un contacto cercano, no a nivel legal, sino algo simbólico. Uno de los principales personajes de la oposición en la crisis política, Luis Fernando Camacho, ingresó al Palacio de Gobierno con la Biblia en sus manos. Posteriormente, la autoproclamada presidenta del Estado, Jeanine Añez, entonaría: «Dios ha permitido que la Biblia vuelva a entrar a Palacio. Que él nos bendiga». Estos son fieles retratods de que la iglesia y el Estado volvieron a estar juntos.
Sin embargo, a pesar de ser un Estado laico, el tema del aborto todavía constituye la consecuencia de la penalización. “En un régimen democrático, de derechos y libertades individuales, el Estado, la iglesia y la sociedad ejercen un papel altamente impositivo, ya que se impone la maternidad a las mujeres sin considerar su criterio”. En Bolivia, aún se penaliza el aborto, y solo se encuentra permitido realizarlo en resultado de una violación, incesto, rapto no seguido de matrimonio o representa un riesgo para la salud y vida de la mujer”, se lee en el artículo de René Pereira, Daniel López y Javier Campuzano.
Sistema legislativo en Bolivia
FOTO: Agencia EFE
Dentro de las leyes bolivianas, existen varias causales para la penalización del aborto. Bolivia solo permite realizar el aborto cuando se trata de violación, incesto, rapto no seguido de matrimonio o que pone en riesgo la salud y vida de la madre. Es el caso de la niña de 11 años. El Código Penal, Capitulo II artículo 266 se refiere a la interrupción del embarazo en relación a las anteriores razones mencionadas:
Artículo 266. (Aborto Impune) Cuando el aborto hubiere sido consecuencia de un delito de violación, rapto no seguido de matrimonio, estupro o incesto, no se aplicará sanción alguna, siempre que la acción penal hubiere sido iniciada.
Tampoco será punible si el aborto hubiere sido practicado con el fin de evitar un peligro para la vida o la salud de la madre, y si este peligro no podía ser evitado por otros medios.
En ambos casos, el aborto deberá ser practicado por un médico, con el consentimiento de la mujer y autorización judicial en su caso.
Según el análisis de la abogada, Paola Daniela de la Rocha Carias:
En Bolivia, no existe un desglose jurídico y legal en relación al aborto como tal; es decir, la no existencia de una ley que hable específicamente de la relación de aborto y Estado, sino se refiere a un conjunto de artículos que crean un sistema de penalización.
Para entender la postura del Estado en relación al aborto de manera legislativa, es importante mencionar la sentencia constitucional 0206/2014, la cual nos permite dar algún tipo de orden a la actual situación jurídica del aborto en Bolivia, y nos deja dar un vistazo al tipo de solución en virtud a su legislación que puede otorgar Bolivia ante una situación de aborto y la “condena” que legalmente a este se atribuye, o las garantías que el Estado esté dispuesto a brindar en esta situación.
Desde una perspectiva jurídica y mediante un análisis de las constituciones que tuvo Bolivia a lo largo de la historia, la Constitución del año 2009 (la última constitución actualizada en Bolivia) es la única que ofrece una serie de garantías “razonables” para las mujeres en Bolivia, y que otorga una seguridad jurídica de forma específica para el género para así entender la vulnerabilidad a la que este sector se ve expuesto. Aun así, se vuelve a mencionar la postura firme del Estado contra el aborto, entonces debemos entender que el posicionamiento del Estado boliviano frente al aborto es de total condena, es una conclusión a la cual se puede llegar fácilmente con una observación simple al código penal sin necesidad de tener un conocimiento o una base jurídica, pues se penaliza el aborto con una pena mínima de un año y una pena máxima de seis años.
Ahora bien, es contradictorio que Bolivia tome una postura legal tan cerrada ante este tema después de formar parte de una serie de convenios con países en los cuales se trata de evitar la condena al aborto. Por ejemplo, formar parte de la Convención Interamericana de Derechos Humanos para garantizar una vida libre para la mujer, tanto de manera ideológica, física y sexual, eso genera un tipo de conflicto normativo, ya que se debe reconocer a los convenios y tratados internacionales como parte de la jerarquía normativa en Bolivia. Si bien Bolivia pertenece a estos convenios donde se ha mencionado más de una vez la despenalización del aborto, hasta la fecha se mantiene la postura de condena legal.
Iglesia y el aborto
No podemos negar la relevante participación de la Iglesia católica en la formación y construcción de un imaginario social/significaciones/posicionamientos y posteriormente representaciones en gran parte de la población religiosa y no religiosa. Es la religión con más creyentes en el mundo (el catolicismo tiene relaciones diplomáticas con 182/197 Estados), y su participación en la esfera pública-político estaba ligada hasta hace unos años con el argumento “de que la mayoría de los ciudadanos comparten, más o menos activamente sus posturas en cuestiones como la defensa de la vida desde su concepción, la salvaguardia de la familia tradicional y el rechazo total a cualquier tipo de ley que permita la eutanasia”, según BBC News.
Lo que genera diversos y acalorados debates con movimientos y agrupaciones sociopolíticas como el feminismo, la comunidad LGBTQIA+, entre otros. En 2021, el diario El País retrató la problemática y crisis de la Iglesia en relación a los temas como: “El escándalo de los abusos, la marginación de las mujeres, el clericalismo y la reforma curia romana, además de cuestiones que tienen directa relación con el tema del aborto y de los derechos homosexuales con la implementación de temas bioéticos”. Temas que tocan el meollo de diferentes protestas sociales y políticas actuales, que transgreden y vulneran los derechos humanos, no solo en Latinoamérica, sino a nivel mundial.
Un poco de historia
Sin embargo, la historia de la postura antiabortista de la iglesia está llena de ambigüedades, incongruencias, divergencias y desacuerdos. Originalmente, los teólogos se han encontrado en debate en relación al tema del aborto durante la historia. Algunos apoyaban la práctica del aborto en los primeros meses embarazo, lo que llamaban como “hominización retardada”, en la que basa la teoría del dualismo del ser; es decir, que el cuerpo y el alma eran dos elementos distintos. El discurso se refiere a que no se tiene alma hasta después de los 40 días de gestación. Otros teólogos, por su parte, lo consideraban “homicidio” y aceptaban la llamada “hominización inmediata”, la cual se refiere a que el alma existe desde la concepción (aunque no existía seguridad sobre esto, tomaron la ley de “Por si acaso”).
Uno de los teólogos que argumentaba a favor del aborto era San Agustín: “La pregunta sobre el alma no se decide apresuradamente con juicios no discutidos ni opiniones temerarias; según la ley, el acto del aborto no se considera homicidio porque aún no se puede decir que haya un alma viva en un cuerpo que carece de sensación, ya que todavía no se ha formado la carne y no está dotada de sentidos”.
Fue a través del tiempo que la teoría de que el alma existe desde la concepción tomó fuerza mediante las Leyes Canónicas (leyes que fueron creadas por teólogos en conjunto). Fue el Papa Pio IX quien terminó finalmente la discusión sobre la práctica del aborto, y la condenó como un pecado (no solo pecado por “homicidio”, sino por atentar contra la “familia” y los actos sexuales: adulterio, fornicación, etc.) y con la consecuencia punitiva de la excomunión no solo a quien lo practicaba, sino a todos los actores involucrados (médicos, enfermeras, etc.).
Es así que durante los años siguientes aparecen otras doctrinas (como la Inmaculada Concepción) que apoyan la condena de la práctica del aborto en cualquier momento de la gestación, no solo el electivo, sino también el terapéutico (usado para salvar la vida de la mujer embarazada). Este discurso se extendió por la autoridad papal a los diferentes líderes de la iglesia y estos a los fieles.
Finalmente, en la Iglesia católica se distinguen dos funciones: la legislativa y la del magisterio. La primera se encarga de determinar las leyes morales y los castigos que recibirán los fieles si se transgrede alguna norma católica mientras que el magisterio se encarga de enseñar a los feligreses temas relacionados con la fe y la moral. Solo tocan estos dos aspectos, y es justo aquí donde recae la “infalibilidad papal”, la que se refiere a que el papa está exento de cualquier error en relación a la enseñanza de estos temas. Cabe mencionar que la práctica del aborto no goza de infabilidad papal (por las incongruencias que tiene la iglesia en relación a este tema); es decir, los fieles pueden decidir creer o no, sin embargo, sí tiene condena a quien lo practica.
Disidencias
A través del tiempo, nació la inconformidad y desacuerdo entre las personas pertenecientes a esta religión, y empezaron a mostrar su postura frente a las normas y reglas sobre la interrupción del embarazo.
En este caso, está la agrupación llamada “Católicas por el Derecho a Decidir”. Ante el hecho de que la religión católica tiene bases y leyes canónicas bastante estrictas, empezó a existir una pluralización de lo religioso, como lo llaman algunos autores. Esto hace referencia a las diferentes formas de observar una cuestión desde lo religioso.
Las diversas formas en la que diferentes temas se entrecruzan de forma compleja. Por ejemplo, la sexualidad y la religión o de qué manera esta disidencia dentro de la religión sirve para la identificación religiosa y política. Es así que existen sectores dentro de la Iglesia católica que apoyan a grupos sociales y políticos de la comunidad LGTBQIA+ y feministas.
Las mujeres pertenecientes al catolicismo, enfrentan dos grandes cuestiones al momento de apoyar el aborto. La cuestión sobre las enseñanzas de las normas católicas y la formación de la conciencia desde esta (la moralidad y la transgresión de la norma). Sin embargo, ellas los reinterpretan y lo resignifican a través del contexto vivido. Algunas de ellas sienten miedo y culpa originados por los discursos de la iglesia católica; no obstante, encuentran en la religión un soporte y no una condena.
Se dio origen en el siglo XVI, cuando a la Iglesia luterana se le empezó a denominar Iglesia evangélica. Consideradas como las herederas del cristianismo, al igual que el catolicismo, tienen bases estrictas en relación al aborto, pues su postura contra este se presenta como “defensa de la vida y de la familia”. Con el argumento del “niño por nacer”, consideran que ya es una persona desde el momento de la concepción, por lo que el aborto sería un crimen. No aprueban su práctica en ninguna circunstancia, ni tampoco causal (terapéutica, psicológica, moral, económica, etc.).
Junto a la Iglesia católica, tiene una participación activa en contra de la despenalización del aborto, principalmente en Argentina, donde se movilizaron el año 2019 en Buenos Aires para evitar que se volviera a plantear por segundo año consecutivo la legalización del aborto en las marchas del 8 de Marzo.
En el diario El País, Rubén Proietti, presidente de la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de Argentina, afirmaba: «Jesús fue el que puso en alto a la mujer. Los cristianos somos defensores del rol de la mujer, es la hermosura que hizo Dios y atacarla es alevoso, pero no hay que confundirlo con la ideología de género o de carácter político. El año pasado, las mujeres usaron el Día Internacional de la Mujer para movilizarse a favor del aborto, y eso no es correcto. Nosotros creemos en la igualdad de salario, de trato con el hombre y estamos en contra del abuso, pero a favor del aborto, no».
La Iglesia adventista, a diferencia de la Iglesia católica y evangélica, tiene una postura más flexible en relación al aborto. Ellos consideran la práctica del aborto como “uno de esos trágicos dilemas de la condición humana caída”, y que la práctica de este no es condenada por la Iglesia; en cambio, esta debe dar “apoyo” a través de la orientación en base a sus creencias y deber ser “solidaria y compasiva” a “quienes se vean obligados a enfrentar personalmente la decisión de tener que provocar un aborto”. Si bien el aborto no está permitido cuando se basa en la tasa de natalidad, selección de sexo o conveniencia, se muestran más permisivos a realizarlo en casos como el riesgo de la vida de la mujer embarazada, malformaciones congénitas del feto, problemas en la salud de la mujer embarazada, y embarazos por violación e incesto. Este tema sigue en debate por los miembros de la Iglesia. Sin embargo, consideran que obligar a una mujer a seguir o no con el embarazo viola su libertad personal.
La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (Mormones)
Definen al aborto como una de las practicas más “pecaminosas”, “horrendas”, “repugnantes”, “malvadas” y se oponen completamente al aborto de manera electiva, ya sea por razones sociales o de “conveniencia”. Sin embargo, tienen “posibles excepciones”: cuando la vida de la mujer embarazada peligra, por violación e incesto y por malformaciones congénitas (según el informe de un profesional médico), a las que se refieren como causas “poco comunes” y que deben hablarse primero con un líder eclesiástico. Los miembros de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días condenan el aborto.
En el budismo, se considera al aborto como “matar”; sin embargo, no tienen normas, ni condenan el acto de la interrupción del embarazo. Ellos creen que la única persona con el derecho a decidir es la mujer embarazada, porque será ella quien asuma las consecuencias de sus actos, ninguna entidad, ni persona puede oprimir a la mujer en la decisión de la interrupción. Ellos definen a la vida y la muerte como un ciclo, un punto donde no se sabe dónde empieza ni dónde termina.
Podemos recordar que desde hace dos décadas comenzamos a experimentar un auge en el reconocimiento de los derechos e igualdad. Cambios que generaban gran expectativa alrededor del mundo y que por fin volteaban la mirada hacia diferentes espectros de la sociedad. Sin embargo, aún queda mucho por hacer y que deben llevarnos a preguntar ¿aún tenemos libertades?
Vimos cómo el movimiento LGBTQI+ lograba obtener, luego de una ardua lucha, parte de los derechos esenciales de todo individuo, como casarse, adoptar, legalizar su cambio de identidad, conseguir la despenalización de la homosexualidad, entre algunas otras poquísimas cosas.
También vimos una lucha más fuerte en contra del racismo, el nacimiento de movimientos como el “#MeToo” para dar voz a las mujeres abusadas y la despenalización del aborto en algunos países de Latinoamérica.
Parecía que, a pesar de todo lo que faltaba por avanzar, se había comenzado a transitar por un camino de tolerancia, en parte, gracias a las democracias jóvenes, gobiernos de centro y movimientos sociales. Sin embargo, en algún momento de toda esta historia, comenzamos a retroceder.
Datos alarmantes
Hoy en día, estamos ante una cifra alarmante que arrojan los estudios sobre autocracias electivas.
Este dato nos aporta luces sobre lo que sucede actualmente, y lo más escalofriante es que son los mismos ciudadanos los que han elegido este sistema de gobierno. Las denominadas autocracias electivas están, como era de esperarse, en los extremos del espectro político. Muy hacia la derecha o muy hacia la izquierda, cercenando los derechos y las libertades de las minorías.
Otro dato muy desalentador es que solamente hay 16 países en transición a la democracia, mientras que, hace una década, la cifra se duplicaba.
Hay que remontarse hasta la caída del muro de Berlín para, quizás, comprender este fenómeno, pues luego de desaparecida la URSS, surgieron las naciones libres, independientes y democráticas bajo el modelo de éxito conocido, el modelo de occidente.
Lamentablemente, el modelo de libertades personales e individuales no funcionó fuera de América del Norte y Europa, debido al componente cultural, histórico y religioso de las naciones. Entonces, ante el fracaso, años más tarde los ciudadanos cayeron en la ilusión que les venden estos autócratas, siempre representado por ese hombre fuerte, con desparpajo y profundamente nacionalista. Que siempre promete “volver a la esencia” y utiliza la palabra pueblo en cada frase.
Sin embargo, aquí cabe una pregunta, ¿y si no había que imitar el modelo de occidente y solo era tomar las cosas buenas? Igual, ya es un poco tarde para esa reflexión.
El mundo en peligro
Quizás ya conocemos a algunos regímenes que visiblemente socavan las libertades y amenazan a las minorías. Rusia, Venezuela, China… y la lista podría seguir. Pero hay algunos otros, que por su ubicación geográfica y vecinos, no pensaríamos que están retrocediendo vertiginosamente.
Es el caso de Hungría, Polonia y la India. Los dos primeros tienen a la Unión Europea en jaque con sus leyes antiinmigrantes y la criminalización de personas LGBTIQ+. Además de un ascenso precipitado de los grupos de extrema derecha. Pero en el caso de la India, cuna de Mahatma Gandhi, ahora el primer ministro, elegido democráticamente, da pasos agigantados para hacerse con todo el control y condenar a la minoría musulmana.
En esos tres ejemplos, hay puntos en común. Estos mandatarios gozan de gran popularidad, tienen discursos populistas e incendiarios y logran todo de forma “democrática”, aunque truculenta, pero sin llegar a parecer tiranos.
Lamentablemente, han llegado a ser un gran dolor de cabeza para la Unión Europea, puesto que Polonia y Hungría son de sus miembros activos y cada paso que dan va en contra de sus estatutos. En contra de las libertades y no pareciera cambiar. Día tras día, se mina más el camino y se replican estos personajes en otras naciones.
Latinoamérica no es la excepción
En el otro lado del charco, no nos quedamos atrás, porque si en algo son buenos nuestros políticos, es en imitar lo malo. Hemos visto en diferentes países de la región a muchos lobos disfrazados de ovejas y algunos otros que se muestran tal y como son, aplicando la misma receta que en Hungría.
Y si acá las libertades ya estaban melladas, con la pandemia, las teorías conspirativas y la campaña presidencial del 2021, las minorías han quedado relegadas. Tanto por la derecha como la izquierda cavernícola y reaccionaria que nos ha tocado.
Para ganarse a las masas, los candidatos optaron por un discurso convulsivo, hacia los extremos y sin ningún tipo de remordimiento esgrimieron calificativos despectivos, sobre todo, en contra de la comunidad LGBTIQ+, que ha sido la más golpeada.
No es fácil digerir la realidad en la que estamos, pero podemos seguir luchando, creando espacios para el diálogo y concientizar, principalmente, porque a pesar de todas sus imperfecciones, es a través de la democracia que hemos ganado espacios.
Afeni Shakur en Filadelfia, Pensilvania, en septiembre de 1970. (David Fenton / Getty Images)
I finally understand (Finalmente comprendí)
For a woman it ain’t easy tryin to raise a man (Para una mujer no es fácil tratar de criar a un hombre)
You always was committed (Siempre fuiste comprometida)
A poor single mother on welfare, tell me how ya did it (Una pobre mamá soltera con asistencia social, dime cómo lo hiciste)
There’s no way I can pay you back (No hay manera para pagarte de vuelta)
But the plan is to show you that I understand (Pero el plan es enseñarte que yo comprendo)
You are appreciated (Eres apreciada)
En este extracto de la canción Dear Mama, el cantante TupacShakur manifestó un cambio en la relación que tenía con su madre Afeni Shakur. Una relación que él consideró como problemática por mucho tiempo, pasó a ser incondicional e irreemplazable. Esto fue gracias a un momento por el que todos los hijos e hijas pasamos: comprender la humanidad de nuestros padres.
Desde pequeños, pensamos que nuestros padres deben ser perfectos, pero en realidad son sujetos que también pudieron vivir circunstancias fuertes que forjaron su carácter, que fallan, que son vulnerables, que son rebeldes.
AfeniShakur, cuyo nombre de nacimiento era Alice Faye Williams, nació en enero de 1947 en Lumberton, Carolina del Norte. Su madre, Rosa Belle, se dedicaba al cuidado del hogar; mientras que su padre, Walter Williams Jr., trabajaba como chofer de tráiler. La familia decidió mudarse a Norfolk tiempo después. Afeni contó en una entrevista a Jasmine Guy que detestaba a su padre, ya que maltrató a su madre por años. La violencia física y psicológica era pan de cada día.
“Él esperaba que nosotras —Afeni y Glo, su hermana— vayamos a la escuela para pelear con mamá y la golpeaba”, narra Afeni. Cuando su mamá se hartó de la situación, llamó a su hermano Bob, quien sacó a Rosa y sus hijas de aquel hogar para retornar a Lumberton. A los 11 años, su madre decidió mudarse al Bronx, Nueva York. Vivían en un apartamento de un cuarto y consiguió trabajo en una fábrica de lámparas.
“Para noveno grado, yo era muy mala. Le daba un infierno a mi madre. Pensé que peleando iba a compensar las deficiencias. Antes de aprender a pelear, los niños me molestaban. Era nueva en el barrio, de piel oscura, cabello corto y no tenía senos aún. Los hombres me hicieron sentir fea y débil. Pero yo tenía mente, una lengua feroz y sabía pelear, pensaba que podía luchar a través de mi miedo”, comenta Afeni.
Afeni estudió en la High School of Performing Arts, actualmente llamada LaGuardia High School of Performing Arts. Sin embargo, faltaba con regularidad por su incomodidad y la diferencia de clases que veía, ya que muchos de sus compañeros eran ricos. “Yo estaba demasiado avergonzada para practicar en esa escuela, estaba muy avergonzada de mí, no pensaba que pertenecía allí y no sabía cómo llegué allí” reconoce.
Años más tarde, ocurrió algo que marcó su vida. Era un sábado en Harlem y Bobby Seale, cofundador del partido de las PanterasNegras, estaba en la ciudad. Seale decía que estaban abriendo oficinas en Nueva York y venían para cambiar nuestra comunidad.
“Había miles de tipos de personas —madres, profesores, niños, gángsters— todos nosotros en una esquina escuchando a Bobby. Dijo los diez puntos del programa del partido, […] el modo en el que dijo esos diez puntos me hicieron querer eso más que nada. Ahí estaba yo, envuelta en mi africanidad. Por primera vez, amándome a mí misma, había allí algo que podría hacer con mi vida. Algo que podría hacer con toda la agresión y el miedo”
Ella se unió a los programas de desayuno para alimentar a los niños y la habilitación de clínicas gratuitas. Programas así hubieran ayudado a su mamá y habrían salvado su dignidad.
David Fenton/Getty Images
Lumumba Shakur fue su compañero y líder de la oficina de Harlem. Ella se enamoró de él y de su modo de ver la vida. El padre de Lumumba era musulmán y seguidor de Marcus Garvey, fundador de la Asociación Universal de Desarrollo Negro o UNIA por sus siglas en inglés, organización influyente en el partido de las PanterasNegras. En septiembre de 1968, Afeni se casó con Lumumba y cambió su nombre de nacimiento por el de Afeni Shakur.
“Lumumba y yo teníamos mucho en común. Ambos éramos guerreros. Ambos teníamos buenas mentes y salimos de las calles, el matrimonio fue bueno porque yo y mi esposo luchábamos juntos. Éramos panteras, eso era lo que amaba y respetaba sobre Lumumba”, menciona la militante.
Jamal Joseph, integrante más joven del partido en aquel entonces, recuerda a Afeni como una inspiración, una mentora y una gran compañera pantera. Él recuerda su actitud desafiante y aquellos discursos en los que recordaba a los jóvenes que su lucha se trataba de un sacrificio de amor por el pueblo.
Llegó a ocupar el cargo de líder junto con Dharuba y Cetewayo, de la oficina de Harlem. Pero a pesar de todo, ese era un espacio machista y Afeni lo sabía. Ella siempre trataba de buscar más derechos para las mujeres en el partido, pero Lumumba le recordaba que ellas no estaban calificadas. Afeni tenía críticas y quejas, pero no siempre era escuchada. Ese fue uno de los factores para el desgaste de la relación.
“Yo sabía que Yehwah Sudan era un maldito policía infiltrado desde el inicio y Lumumba no me escuchaba”, comenta. Yehwah, cuyo nombre real fue Ralph White, fue un policía que se inmiscuyó en el partido para descubrir los mecanismos y objetivos del partido, que según el FBI era una organización comunista enemiga del Gobierno de los Estados Unidos.
La historia hubiera sido distinta si Lumumba no hubiese ignorado a Afeni, pero no fue así. El 2 de abril de 1969, cientos de agentes del FBI y la Policía de Nueva York irrumpieron en las casas de decenas de militantes del partido, entre ellos la casa de Afeni y Lumumba. 21 miembros de las PanterasNegras fueron detenidos y acusados por conspiración de ataque a policías y presunta planificación de incendio y bombardeo de cinco shoppings, uno de ellos Abercrombie and Fitch, escuelas y los jardines botánicos de Brooklyn.
Los 21 militantes fueron detenidos por dichas conspiraciones. Lumumba insistió en tener relaciones con ella en prisión, pero Afeni nunca accedió. Le dieron una fianza de 100,000 dólares y le asignaron una abogada que parecía poco frontal: “Tenía una voz demasiado chillona, ella no podía representarme, no con esa voz, no se iba a escuchar ni la palabra objeción”. Fue así que optó por hacer algo sorprendente: se defendería a sí misma.
En la Casa de Detención de Mujeres, Afeni conoció a chicas de afuera, mujeres que pertenecieron al movimiento obrero entre 1950 y 1960. Ella les pidió que ayudaran a mujeres que necesitaban 50 dólares para salir. Estas mujeres, al ver el gran gesto, también hicieron un fondo para Afeni. Fue cuando estuvo libre que se embarazó de Billy Garland, otro miembro de las PanterasNegras. Cuando Lumumba se entera de ello, la tildó de cualquiera y le pidió el divorcio.
“Todo el tiempo que estoy fuera, trabajo en mi caso. Leo, estudio y construyo mi mente. La declaración final de Fidel Castro en su juicio: «La historia me absolverá», me dieron el tono de mi defensa” narra Afeni. El 3 de febrero de 1971, cuando Afeni se presenta a la corte para iniciar el juicio, se da con la sorpresa de que sus coacusados —Jamal,
Dharuba y Cetewayo— habían desaparecido. Es por ello que vuelve a la Casa de Detención embarazada.
El 13 de mayo de 1971 se da el último juicio. Ella se defiende con su vida: “Estaba condenada a prisión por 312 años. Eso era lo que estaba enfrentando”. Fueron 21 los detenidos, pero solo estuvieron 13 en el juicio, porque desestimaron los cargos de ocho de ellos. En la corte, tuvo la oportunidad de encarar a Ralph White: “¿Por qué nos estás haciendo esto, Yehwah?”. Ella le preguntó si en algún momento la vio hacer una mala acción, Ralph respondió que no recordaba.
Murray Kempton, periodista reconocido que siguió el caso de las 21Panteras, informó que antes de finalizar el juicio, Afeni le dijo al juez: “Haga lo que tenga que hacer, todo lo que pedimos de usted es que nos juzgue correctamente. Por favor, juzguemos acorde a la manera en la que usted quisiera ser juzgado”.
En la tarde, a los presentes se les informó que ya había un veredicto. Luego de 35 minutos, el presidente del jurado, Ingram Fox, dictó: inocente.
Afeni lloró de emoción. Derrotó al Estado luego de pasar un embarazo en prisión bajo condiciones inhumanas. Luego de separarse de su pareja. Sin ayuda de un abogado o un asesor legal. La noticia apareció en múltiples medios y fue símbolo de orgullo para la comunidad afroamericana en los Estados Unidos.
Un mes después, el 16 de junio de 1971, nace TupacAmaruShakur, cuyo nombre de nacimiento fue Lesane Parish Crooks. El nombre de su hijo vino deTupac Amaru II, líder indígena y revolucionario que luchó por la reivindicación de los descendientes de los incas durante la época de la colonia. Afeni señaló en su momento que “quería que supiera que formaba parte de una cultura mundial y no solo de un barrio”. También añadió que “quería que llevara el nombre de los revolucionarios, de los pueblos indígenas del mundo”.
Luego de dar a luz, se casó con Mutulu Shakur, hermano adoptivo de Lumumba, y en 1975 tuvo una hija con él: Sekyiwa Shakur. Consiguió un empleo en servicios legales y ayudó a mujeres y niños. El proceso de reinserción social marcó su vida. Se encontraba bien hasta que Mutulu vuelve a prisión, luego perdió su trabajo en 1984. Todo parecía desmoronarse.
Ese mismo año, decide mudarse a Baltimore. Vivieron allí cuatro años, pero para Sekyiwa solo los dos primeros fueron buenos. Vivían gracias a la asistencia social, pero eran alegres. Luego, Afeni tuvo una relación con un hombre violento que era adicto a la heroína. Ella envió a sus hijos a Marin City a vivir a la casa de una amiga llamada Asante para que no vean el abuso.
Dos años después, Asante llamó a Afeni y le dijo que tenía que sacar a sus hijos de allí porque iba a entrar en rehabilitación. Tupac decide independizarse y ella se muda a un apartamento con Sekyiwa. Tuvo una relación con un hombre en prisión y queda embarazada, pero al descubrir que el hombre tenía esposa y la utilizaba, decide abortar. ¿Cómo? Consumiendo crack. “Yo acepto la responsabilidad de lo que hice, fue malo. Y ese bebé murió. Y yo quedé adicta al crack”, menciona Afeni.
Sekyiwa recuerda que un día se torció el tobillo y llamó a su madre para que la cuidase. Pasaron una buena tarde, pero al finalizar el día, Afeni le habló sobre una casa hogar para niños. Sekyiwa le dijo que ella era la adicta y que ella debería irse. Y así fue, abandonó a su hija. “Dejé a Seyiwa en un momento crítico de su vida en el que ella se estaba convirtiendo en mujer. Todos tenemos issues respecto al abandono. Mi papá me dejó, sus padres me los dejaron… y yo los dejé”.
Su hija se mudó con la tía Glo y Tupac estaba enfocado en su vida. Parecía que todos estaban recuperando su bienestar, menos ella. En la víspera de Navidad de 1990, Afeni fue a la casa de Glo y pasó las fiestas allí. Se quedó cinco meses más. Durante mayo de 1991, la esposa de Ali Bay, exmiembro de las PanterasNegras, fue a visitarla y la convence de ir al vigésimo aniversario del juicio histórico de las panteras.
Van a la casa de Ali y allí conoce a Tonya, su hija. Ella le pidió que la acompañara a un lugar y, sin querer, terminó visitando una comunidad de alcohólicos anónimos. Las historias de personas que salieron del mundo de la adicción la motivaron y siguió yendo a las sesiones, anotando cada palabra o frase que la ayudaran.
“Sekyiwa fue muy alentadora. Tupac también. Ambos lo fueron. Luego de estar allí por noventa días, Tupac me escribió una carta y me dijo cómo se sentía y que no podía estar demasiado emocionado, porque no sabía si lo que estaba pasando era real o no. Pero que esperaba que lo fuera”, dijo Afeni.
Tupac falleció el 13 de septiembre de 1996 en un tiroteo en Las Vegas. Afeni asegura que pensó que podría volver a recaer en el consumo de drogas, pero prometió no hacerlo más, se lo prometió a su hijo. «Él tuvo cinco años y medio de su madre sana. Más sana que antes cuando consumía, y tuvimos una relación más saludable también”.
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Desde el fallecimiento de su hijo, ella se ocupó de sus bienes. Fundó la AmaruEntertainment y la FundaciónTupacAmaruShakur, organización que ofrece herramientas para el desarrollo artístico de jóvenes. También solía dar charlas y conferencias a nivel mundial hasta que falleció el 6 de mayo del 2016 a causa de un paro cardiaco.
En un acto de conmemoración de su fallecimiento, el 18 de junio del 2016, Dhoruba Bin Wahad, quien compartió liderazgo con ella en el Harlem durante los 60, dijo: “Afeni fue amada por mucha gente, ella inspiró a mucha gente. Nosotros solíamos decir: «Sé como Afeni»cuando éramos jóvenes. Ella cambió un poco y tuvo sus caídas como todos nosotros. Yo siempre incentivaré a las mujeres jóvenes a ser como Afeni. No busques lo peor, porque puedes encontrar ello en cualquiera de nosotros, busca lo mejor. Y si tú buscas lo mejor, en Afeni encontrarás brillo, amor y coraje”.
El síndrome del ovario poliquístico (SOP) es una afección hormonal que afecta a gran parte de las mujeres en edad fértil. Entre sus síntomas más comunes, están las irregularidades menstruales, el acné y el hiperandroginismo. Pero, ¿cómo se manifiestan?
–¡Mamá! –grito desde el baño.
Es 2020. Mi madre –que no escucha– está en su habitación. Corro a su encuentro por el pasadizo. Niego con la cabeza, frunzo el ceño, cojeo ligeramente. Soy una joven de veinte años que, bajo el umbral del dormitorio materno, sacudirá el orden cotidiano de las cosas…
El síndrome de ovario poliquístico (SOP) es una afección de los niveles hormonales de las mujeres. Los síntomas son tan variados como dispares: van desde la prolongación del periodo hasta su total ausencia. “Las pacientes sufren alteraciones, como irregularidades menstruales, hiperandrogenismo, caída del cabello o sobrepeso”, asegura la ginecóloga Evelyn Campos.
No siempre la ciencia lo tuvo tan claro. Los primeros registros clínicos califican como “testículos femeninos” a los ovarios típicos de esta condición (con múltiples quistes foliculares). Más adelante, se estableció su relación con otros patrones del sistema endocrino.
“Hay tipos: pacientes con hipotiroidismo, prolactina alta, resistencia a la insulina (un trastorno metabólico por el que se sube de peso con facilidad)”, añade la experta. Por eso, se explica que algunos ovarios poliquísticos originen dos semanas seguidas de menstruación y otros –como el mío– ninguna en más de un lustro.
Poliquísticas: ¿cómo nos afecta?
“Es horrible”, escribe Ariana Gálvez (21). Se trata de una compañera universitaria con la que coincidí en la carrera, quistes y pastillas anticonceptivas. También tiene el síndrome. “Demasiadas mujeres viven con SOP sin ser diagnosticadas”, apunta Marcia Granados (21). Ambas contestan a la interrogante que planteé en Instagram: ¿Qué sabes del síndrome de ovario poliquístico?
RESPUESTAS DE INSTAGRAM
Las respuestas –aunque especulativas– poseen base científica. “(El SOP) se asocia con episodios de estrés, depresión, ansiedad”, confirma la ginecóloga Campos. A continuación, menciona ejemplos vivos: mujeres que ven frustrada su maternidad, que engordan o adelgazan sin motivo aparente, que lidian con marcascutáneas, que no disfrutan del sexo por vergüenza de su vellosidad… Mujeres que, en general, se sienten desconectadas de sus cuerpos.
“Hay que trabajar la autoestima, a la par del tratamiento”, aconseja la doctora.
Perú: un tratamiento particular del SOP
Se trata de un padecimiento común. Según datos del MINSA, en 2021 se diagnosticaron 9 mil mujeres con síndrome de ovario poliquístico en Perú. La cifra es engañosa. En 2019 –antes de que la pandemia impactara en la frecuencia de las visitas médicas–, ascendía a poco más del doble (18 788). Aun así, el Estado no cubre el tratamiento.
“La anticoncepción del Estado está pensada para la planificación familiar. No cubre anticonceptivos de acción antiandrogénica, que son los que necesitan estas pacientes”, indica EvelynCampos.
El cuidado del SOP depende del perfil hormonal particular de cada mujer. Dentro de los anticonceptivos, hay un espectro de combinaciones hormonales. Fuera, existen alternativas –como la metformina, para casos de resistencia a la insulina– e imperativos –como llevar un estilo de vida saludable–.
“El objetivo es recuperar los ciclos ovulatorios”, finaliza la especialista.