Honduras: Un país feminicida

Honduras: Un país feminicida

Por Josselyn López

Honduras es uno de los países centroamericanos más violentos para las mujeres, esta violencia se ve reflejada en cifras de muertes violentas de mujeres, las cuales de enero a octubre de 2023 llegaron a 341, según datos del Centro de Derechos de Mujeres, CDM. La mayoría de estos femicidios no obtienen justicia, el 95% de los casos siguen impunes. 

Es una triste realidad. En los últimos años, el país hondureño superó las cifras de muertes violentas de mujeres con un aumento del 29% de cifras.

El lunes 27 de noviembre, en 24 horas se reportaron tres asesinatos de mujeres en diferentes puntos geográficos del país. A María Gómez la atacaron con un machete en la zona oeste; Carmen Munguía fue asesinada a tiros por su pareja en la zona norte y; Karina Rodríguez, quien anteriormente ya había tenido un atentado de muerte, fue acribillada en la zona occidente. 

Uno de los medios de comunicación tradicionales del país deja en evidencia la falta de perspectiva de género para el abordaje de noticias. En su nota se menciona lo siguiente: “la mayoría de estas muertes son femicidios, a menudo realizado por su pareja o algún pretendiente “rechazado”».

Detrás de cada muerte violenta de mujeres, está presente la pornomiseria en los medios de comunicación. 

La violencia contra las mujeres también se ve reflejada en los datos del Sistema Nacional de Emergencia (911), de enero a septiembre de 2023 se registró un total de 64,228 denuncias, de las cuales 26,456 fueron por violencia doméstica y 37,772 fueron por maltrato familiar; es importante señalar que no todas las mujeres que son víctimas de algún tipo de violencia denuncian, por lo que los datos pueden ser mayores. 

En el mes de febrero de este año 2024, el Observatorio de DDHH de las Mujeres del CDM, registró 14 muertes violentas en el mes de febrero, dando un total de 40 femicidios en los primeros dos meses del año. 

La ola de violencia a la que las mujeres se encuentran expuestas deben de verse como una emergencia de país. 

La impunidad que rodea la vida y memoria de las hondureñas 

El 19 de marzo de 2023, Ana Hernández fue encontrada muerta en el interior de su vivienda al Sur de Tegucigalpa, lugar que compartía con su pareja el Mayor de artllería Allan Franco Mendez, miembro activo de las fuerzas armadas de Honduras. 

Al parecer Ana se había quitado la vida, así lo reportaron los medios y así lo declaró Franco, sin embargo, sus familiares creen que fue femicidio ejecutado por su pareja. 

Ángel Hernández, padre de Ana, no recibió los resultados de la autopsia de su hija, ha pasado un año desde entonces y su familia sigue esperando justicia. 

En ese momento Franco, siendo el principal sospechoso, fue detenido por posesión ilegal de armas, quien a los días fue puesto en libertad. Se supone que el Mayor de artillería fue dado de baja, sin embargo, esta información no ha podido confirmarse. 

Don Ángel no ha obtenido respuestas claras sobre la muerte de su hija, la cual está llena de incertidumbres y dolor. 

El primero de enero del año 2022, Angie Peña fue víctima de desaparición forzada en la Isla de Roatán. 

Angie abordó un jet ski junto a su hermana, actividad que realizaban con frecuencia, sin embargo, la joven no regresó. Tras horas de desaparecida y se realizó una búsqueda y se descartó la posibilidad de que la joven haya fallecido ahogada.  

Meses después de su desaparición, se encontró la moto acuática en las costas del país de Belice, el traje de baño y los aretes que la joven portaba al momento de su desaparición. 

Gary Lee Johnston, empresario norteamericano, condenado por trata de personas y pornografía infantil se encontraba vinculado a las pruebas más contundentes del caso, las pertenencias. 

En agosto del 2022 fueron allanadas cinco propiedades en Roatán, los allanamientos fueron parte de la búsqueda de pistas sobre la desaparición de Angie. En la casa de Gary encontraron el traje de baño y uno de los pendientes de Angie. 

Esta información indicaría que la joven habría estado en la casa del estadounidense, sin embargo, no se han obtenido más actualizaciones sobre el caso. 

Han pasado más de dos años y los padres de Angie siguen esperando respuestas sobre el paradero de su hija. 

El 07 de febrero del año 2021, Keyla Martínez fue encontrada muerta en una celda de la Unidad Departamental de la Policía número 10 de La Esperanza, Intibucá. 

Las autoridades, sin una investigación, afirmaron que la joven se había suicidado. 

Tras esta información los cuestionamientos de las defensoras de derechos humanos y especialistas en medicina forense fueron contundentes, ya que en las condiciones de la celda era imposible que se quitara la vida. 

Esta versión fue desmentida pues la autopsia reveló que Keyla fue víctima de asfixia mecánica. 

En agosto de 2021, el caso fue tipificado como homicidio imprudente en grado de comisión por omisión. 

Jarol Rolando Perdomo fue el único policía acusado por el feminicidio de Keyla, fue enjuiciado y encontrado culpable, pese a ello, fue puesto en libertad el 28 de febrero del año 2024.  

Este tipo de prácticas evidencia la impunidad y la corrupción que rodea el 90% de los casos de violencia contra las mujeres, lo que deja en evidencia la desprotección de los derechos de las niñas y mujeres hondureñas.   

Insensibilización ante la violencia contra las mujeres

Parece que la mayoría de la sociedad hondureña está insensibilizada ante la violencia contra las mujeres, todos los días el país hondureño se despierta y recibe la noticia de que una mujer ha sido violada, asesinada o desparecida, y esto no sorprende a la población, de hecho, forma parte de la cotidianidad. 

No resultan desconcertantes las fotografías sin censura de hechos violentos o titulares de noticias como “Hombre mata a mujer por rechazo”, “Cegado por amor…” o comentarios como “Se lo buscó”, “Se lo merecía”, etc., es evidente que la violencia machista y la misoginia forman parte de la norma social. 

El trabajo del Estado por un país libre de violencia contra las mujeres debe de enfocarse en la creación de políticas públicas para la prevención de violencia, así mismo, se debe de educar y sensibilizar a la población, se debe fomentar la igualdad en materia de género. 

Cada día es trágico y a pesar de las dificultades y la violencia a la que las mujeres se ven enfrentadas, la lucha se mantiene en la exigencia al Estado para crear las condiciones necesarias para que las mujeres puedan vivir sin miedo y libres de violencia. 

NECESITAMOS SEGUIR HABLANDO DE ESTO: EN EL PERÚ LAS MUJERES TRABAJAN MÁS Y GANAN MENOS

NECESITAMOS SEGUIR HABLANDO DE ESTO: EN EL PERÚ LAS MUJERES TRABAJAN MÁS Y GANAN MENOS

Por Valeria Delgado

El 8 de marzo de 2024, diversas instituciones publicaron estudios respecto a la actual brecha de género en el Perú. Al vernos en esta situación anualmente es imposible evitar preguntarse: “¿aún existe la brecha de género? ¿Hemos mejorado en algo? ¿Es necesario seguir hablando de esto?”. Sí, es necesario, porque el Perú no está avanzando para eliminar las brechas de género, no todas las empresas verdaderamente están apuntando a una equidad, no se está rompiendo el techo de cristal y no se está recortando la brecha salarial. ¿Por qué? Porque el Perú no es Lima y no todas las mujeres peruanas acceden a una educación secundaria y trabajo formal.

Laura Blacido, planner estratégica Senior en McCann Lima y activista feminista en la ONG Manuela Ramos, es más firme y señala que el país está retrocediendo.

“Tenemos un Congreso que está proponiendo políticas y leyes antiderecho – en muchos ámbitos, incluyendo los derechos de las mujeres. Un ejemplo claro es que el matrimonio infantil fuera prohibido recién en noviembre de 2023 y que se siga poniendo en tela de juicio el aborto que sí está permitido: el aborto terapéutico. Lo último que ha pasado es el intento de cambiar el nombre del Ministerio de la Mujer por el Ministerio de la Familia, afirma.

Las mujeres son una población aún vulnerada y violentada en la sociedad peruana. En los dos primeros meses del 2024 se reportaron 33 feminicidios y 40 tentativas, según datos del el Ministerio de la Mujer.

Fuente: Índice Del Desarrollo Social de la mujer y el hombre en los países de América Latina 2023 –Centrum PUCP.

PERÚ: EL PAÍS DE LATINOAMÉRICA CON LA PEOR BRECHA DE GÉNERO

Un estudio de Centrum PUCP, publicado en 2023, señala al Perú como el país con la mayor brecha de género en todo Latinoamérica. El porcentaje del país es 10.8%, y el de la región es de un 7%. Se tiene una brecha favorable en salud y educación, lo que nos indica que las mujeres están accediendo a educación y salud. Pero la balanza se desequilibra cuando se menciona autonomía y oportunidades.

“Que el Perú ocupe ese lugar es bastante lamentable. Muchas mujeres son el sostén económico de sus familias: son las ambulantes, las que tienen su puesto en el mercado, las que venden pollo broster en la esquina de la cuadra. Las vemos y conocemos, pero muchas veces ignoramos su papel en la economía del país y los hogares. Hasta el día de hoy siguen existiendo muchas desigualdades, condiciones precarias de trabajo, el limitado acceso a opciones de promoción y desarrollo profesional”, comenta Carolina Caballero, promotora de los derechos y disidencias de la ONG Manuela Ramos.

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) menciona que las normas de género asocian a las mujeres y niñas como principales cuidadoras de las personas dependientes, tanto dentro como fuera del hogar. Caballero sostiene que esta mentalidad es la que pone obstáculos a la vida profesional de las mujeres. Se construyen sesgos representados con preguntas incómodas en entrevistas sobre sus planes de matrimonio o maternidad, o la falta de consideración de mujeres en edad fértil para puestos de liderazgo.

Paola del Carpio Ponce, economista e investigadora para la Red de Estudios para el Desarrollo, opina lo mismo y considera que en la sociedad actual no solo existen techos de cristal, sino también muros de cristal.

“Sobre el techo de cristal y la cantidad de mujeres en un cargo de poder – no es que la mujer no pueda, sino que ni siquiera postula porque necesita más flexibilidad de tiempo o menos carga para estar en el hogar. Pero no solo se trata de que las mujeres no siempre llegan a los puestos altos, sino que están demasiado representadas en las actividades menos remuneradas o asociadas al cuidado. Indistintamente de la jerarquía, ese tipo de diferencias tiene una consecuencia sobre cuánto puedes aspirar a ganar en el futuro”, señala.

El más reciente estudio del INEI “Perú: Brechas de Género, 2023: Avances hacia la igualdad de mujeres y hombres” deja entrever incluso que las mujeres están más preparadas que nunca. En el año 2022, la tasa de acceso a una educación superior en mujeres fue del 29,6%, superior en 4,6% a la tasa en el caso de los hombres (25%). Esta es una situación favorable para las mujeres que se ve desde hace 10 años… Sin embargo, las mujeres ganan un 27,8% menos que sus pares masculinos.

Tanto Blacido como Caballero resaltan que estas cifras no representan necesariamente a la realidad del país. De acuerdo con el último Censo Nacional en Perú, solo 1 de cada 10 mujeres accede a la educación superior.

“La cifra del reporte del INEI es una brecha bruta, que toma datos de hombres y mujeres en general. Pero hay otro estudio realizado por la Universidad de Pacífico, que salió en el 2022, que limpia la comparación y compara a hombres y mujeres con un mismo nivel educativo, con la misma experiencia, con trabajos similares; y aun así hay una brecha”, comenta del Carpio Ponce.

“Muchos piensan que eso es una cuestión solo de gustos y que a las mujeres no les gusta la ingeniería o no les gusta la matemática o son menos buenas; pero eso no explica todo lo que está ocurriendo. Desde la primera infancia, los estereotipos marcan a las niñas y sus decisiones. Además, por la carga en el hogar y posibles hijos en el futuro, las mujeres tienen a escoger trabajos con menos carga porque necesitan esa flexibilidad”, agrega.

Entonces, no es que las mujeres no trabajen; trabajan más en cosas por las cuales no les pagan. Cuando se decide tener una familia o hijos, se requiere de flexibilidad para hacer frente a cualquier necesidad. La estadística nos demuestra que, en el Perú, el costo de la inflexibilidad se lo llevan las mujeres.

HABLEMOS DEL TIEMPO EN CASA

La autonomía y acceso a oportunidades es importante para garantizar el bienestar de una persona, como lo es la educación y salud – y podemos decir que no todas las mujeres acceden en la misma capacidad a ninguna de estas variables. Sin embargo, algo crucial en cuanto a salud y que muchas veces se olvida – pese a lo mucho que se habla de ello – es la salud mental.

El estudio de INEI señala que el “bienestar de una persona no depende solo de su ingreso o consumo, sino de su libertad sustantiva para usar el tiempo”. Esto quiere decir que la propia falta de suelo o descanso llega a “una pobreza de tiempo”. Las mujeres peruanas viven en un estado de pobreza de tiempo.  Porque tienen un total de 75,54 horas totales trabajando, de las cuales 36,27 son al trabajo remunerado y 39,28 al doméstico (no remunerado). Los hombres pasan un total de 66,39 horas trabajando – por 50,46 de ellas reciben una paga y por 15,54, no.

Según Laura Blacido, esta pobreza de tiempo también es violencia de género. Que la mujer no tenga acceso al tiempo extra que posee el varón para seguir desarrollándose profesionalmente e incluso le reste tiempo de descanso puede terminar afectando a su salud física y mental – y eso es violencia.

“La violencia tiene muchas formas que no nos permite identificarlas. Escuchamos de la violencia física, escuchamos de la violencia psicológica – pero incluso la violencia psicológica no es necesariamente que te llenen de insultos, sino que incluso el silencio es violencia. Si vives con una pareja que si se enoja deja de hablarte, eso es violento. Lo mismo pasa con el tiempo de descanso, del cuerpo y de la mente; si no está permitido, es violento”, explica.

EL IMPACTO DE LA PANDEMIA: AUMENTO DE INFORMALIDAD

Caballero sostiene que la pandemia significó un golpe duro para la economía; pero cuando esta se estabilizó, las mujeres vieron tuvieron un “retorno a la normalidad” más accidentado. “Estudios señalan que el empleo femenino se ve caracterizado por tasas de informalidad mayores en comparación a la masculina, y con la pandemia esta aumentó aún más”, señala.

La informalidad lleva a las mujeres a una situación de peligro, porque no tienen acceso a leyes laborales justas, condiciones laborales óptimas; las expone a la inseguridad ciudadana y no les provee de un ingreso fijo.

 “Los ministerios muchas veces promueven la imagen de ‘la mujer emprendedora’, pero ¿qué mujer es? ¿Una mujer blanca que ha tenido acceso a la universidad, que tiene acceso al transporte? La realidad de la mujer que vive en Zona 7 no va a ser la misma de una que vive en un asentamiento humano. Existen mujeres en la selva que son víctimas del matrimonio infantil y, por ende, embarazo adolescente. Existen mujeres en la sierra que no tienen acceso a servicios de salud”, resalta.

***

Las voceras de este artículo coinciden en que el camino que le falta recorrer al Perú, en cuanto a brechas de género, es extenso. En un país donde no existe una igual repartición de oportunidades, donde el Estado no llega a todos lados, son las leyes y políticas públicas las que deben garantizar un cambio inmediato para no solo garantizar el acceso a una Educación Sexual Integral (ESI), sino también a mejores condiciones laborales y erradicar los estereotipos de género desde la temprana infancia.

Por el lado privado, se necesita una mejor flexibilidad en los puestos de liderazgo, garantizar políticas firmes frente al acoso laboral, brindar una mejor distribución del tiempo de trabajo y cuidado del hogar es crucial. Esto no solo beneficiará a las mujeres, sino también los hombres; porque, como señala Paola del Carpio Ponce, “no creo que los padres no quieran pasar tiempo con sus hijos”.

Solo así podremos decir que el Perú verdaderamente está haciendo algo para alcanzar la equidad. De lo contrario, seguiremos siendo el país con la brecha de género más grande de toda Latinoamérica.

Crisis silenciosa: desvelando la pobreza menstrual en Perú

Crisis silenciosa: desvelando la pobreza menstrual en Perú

Por Hilary Venegas

Desde el 2014, cada 28 de mayo se conmemora el Día Internacional de la Higiene Menstrual, una fecha que buscó visibilizar los problemas respecto a la salud menstrual. Foto: portal web de Plan Internacional

La pobreza menstrual se refiere a la falta de acceso a productos menstruales higiénicos, instalaciones adecuadas para el manejo de la menstruación, así como a la educación menstrual adecuada. En nuestro país es un tema aún subestimado y poco abordado en términos de políticas públicas y programas de intervención. 

En Perú, numerosas mujeres y niñas encuentran obstáculos para obtener productos de higiene menstrual debido a factores como la pobreza, la escasa educación sobre la menstruación, el estigma social y la falta de infraestructura adecuada, especialmente en áreas rurales y comunidades marginadas. Esta situación puede tener graves repercusiones en la salud, la dignidad y la participación plena en la vida diaria de las mujeres, adolescentes y niñas.

La restricción en el acceso a productos de higiene menstrual puede conducir a prácticas poco higiénicas y aumentar el riesgo de contraer infecciones y enfermedades ginecológicas. Además, las niñas que no tienen acceso a estos productos pueden ausentarse de la escuela varios días al mes, lo que afecta su educación y sus perspectivas futuras.

La falta de acceso a recursos no es el único problema que afecta a mujeres, adolescentes y niñas; también existe una carencia de educación sexual integral, lo que resulta en un déficit en la educación menstrual. Según el estudio «Línea de Base del proyecto Nuevas Reglas: Por una menstruación informada, segura y digna» realizado por Plan International en el Perú durante el 2022, solo el 59% de las niñas en edad escolar poseen conocimientos sobre higiene menstrual. Además, el 42% de las menores indican sentir vergüenza al hablar sobre el tema con sus padres o docentes, y solo el 33% de las niñas en edad escolar manejan su higiene menstrual con confianza y asertividad.

Es vital tomar medidas para cerrar la brecha de desconocimiento y falta de acceso a información sobre este tema. Resulta indispensable que las niñas y adolescentes reciban información confiable y detallada sobre la importancia del tema, lo que les permitirá comprender los cambios que experimentan sus cuerpos a lo largo de los años y aceptarlos con naturalidad. Este enfoque contribuirá significativamente a superar los estereotipos de género.

Por esta razón, la colaboración entre Plan International y Kotex en el proyecto «Nuevas Reglas: Por una menstruación informada, segura y digna» tiene como objetivo impulsar cambios positivos y esenciales que impacten la vida de niñas y adolescentes. Su meta es garantizar que experimenten una menstruación libre de estigmas y segura, centrándose en los derechos humanos.

Este programa ha capacitado a más de 360 docentes de 24 escuelas para abordar el tema de salud menstrual en las clases. Además, ha contribuido a sensibilizar a más de 26,000 niñas, niños y adolescentes sobre salud sexual integral. A través de su microprograma radial «Hablemos sin vergüenza», buscan sensibilizar sobre la menstruación, la sexualidad, la salud y la orientación a más de 150,000 padres y madres de familia.

Cuando abordamos este tema, es crucial resaltar la limitada disponibilidad de productos para la gestión menstrual, ya que no todas las niñas, adolescentes y mujeres tienen acceso a ellos. En nuestro país y en el entorno escolar, no se garantiza el acceso a productos sanitarios y de aseo personal. Otro desafío al que se enfrentan es la falta de servicios higiénicos adecuados, lo que vulnera sus derechos a una salud menstrual apropiada y de calidad. En el 2020, UNICEF presentó el estudio “Retos e Impactos del Manejo de Higiene Menstrual para las Niñas y Adolescentes en el Contexto Escolar”, donde se reveló que el 85% de las niñas y adolescentes no se sienten cómodas con los baños de sus colegios, y el 95% de ellas sienten incomodidad al estar en la escuela durante su periodo menstrual.

El silencio en torno a la menstruación agrava la desinformación y fomenta la discriminación y la violencia de género, lo cual tiene un impacto negativo en las niñas y adolescentes.

Foto: Plataforma digital única del Estado Peruano

Es importante reconocer que la pobreza menstrual es un factor económico que afecta el acceso a los productos necesarios para mantener una salud menstrual adecuada. El costo económico de la menstruación muestra que en nuestro país las mujeres gastan aproximadamente S/5.28 en un solo paquete de toallas higiénicas, sin tener en cuenta que a menudo se necesitan más de un paquete, además de otros gastos como productos de limpieza, analgésicos, entre otros, según el Instituto Peruano de Obstetricia.

En marzo de 2021, se promulgó en nuestro país la Ley 31148, que trata sobre el manejo de la higiene menstrual en niñas, adolescentes y mujeres vulnerables. Sin embargo, esta ley se limita a ofrecer recomendaciones para un adecuado manejo de la salud menstrual, sin garantizar el acceso universal y gratuito a los productos necesarios para una gestión menstrual adecuada. Además, no aborda de manera integral todos los aspectos relacionados con el derecho a menstruar, lo que contribuye al aumento de las cifras de pobreza menstrual.

La Ley 31148, que establece la entrega de productos de higiene menstrual, se publicó el 31 de marzo de 2021. Captura de Imagen: Diario El Peruano

Durante conversaciones con la directora del Centro de Promoción y Defensa de los Derechos Sexuales y Reproductivos (Promsex), Susana Chávez, se destacó que la implementación de esta ley es insuficiente, especialmente en nuestro país cuando se trata de abordar temas para mejorar los servicios públicos.

“Existe falta de voluntad política y del reconocimiento de las necesidades de las niñas y adolescentes respecto a la menstruación, pero hay también una barrera muy importante y es que el Ministerio de Educación no viene aplicando la currícula de Educación Sexual, que debería ser uno de los mecanismos para hacer llegar los contenidos educativos y un tercer factor, no menos importante es la incongruencia de leyes, como es el caso del ley de participación de los padres, que no es otra cosa, que el veto que las organizaciones que dicen representar a los padres de familia, deben autorizar los libros que sus hijos deben de usar en ciertas materias, que incluyen ciencias naturales y en particular la educación sexual. Es importante señalar que hay sectores políticos que se oponen a la Educación Sexual Integral”, señala la directora de Promsex.

Chávez resalta la importancia de contar con voluntad política y comprender que la menstruación, siendo un evento fisiológico, requiere de insumos como toallas higiénicas, copas menstruales, entre otros. También subraya la necesidad de implementar medidas laborales, como licencias y permisos menstruales, para garantizar que la participación estudiantil y laboral no se vea afectada por esta condición biológica. Estas acciones son fundamentales para combatir el estigma y promover una buena salud menstrual a nivel nacional.

Es crucial que en nuestro país se implementen políticas específicas que aborden la pobreza menstrual, priorizando la salud menstrual con el acceso a productos menstruales, así como garantizando el acceso a servicios de agua e instalaciones adecuadas para una gestión menstrual correcta, cómoda y digna.

Erradicando mitos del síndrome de Down

Erradicando mitos del síndrome de Down

Por Ángela Valvidia

Las personas con esta condición genética tienen todas las capacidades para ser independientes; así lo afirman expertos que descartan algunos mitos pues sostienen que no son niños eternos y que, al igual que todos nosotros, pasarán por diferentes etapas de la vida. En el marco del Día Mundial del Síndrome de Down, La Antígona cuenta la historia de Lisset que es prueba de todo lo que se puede lograr con el apoyo necesario. 

Lisset Argote tenía un mes de nacida cuando el pediatra le dijo a su mamá que tenía síndrome de Down. Martha se sentía desconcertada y vulnerable, pues su esposo había viajado por motivos de trabajo y ella estaba sola con la bebé, mientras su hijo mayor las esperaba en casa. 

El síndrome de Down (SD), cuyo día mundial se conmemora cada 21 de marzo, es una condición genética que se produce por una trisomía del cromosoma 21; es decir, en vez de tener dos cromosomas 21, hay tres. Es importante recordar que NO es una enfermedad. 

Pero Martha no sabía qué significaba esto y tenía miedo. ‘‘Yo desconocía qué pasaba (con las personas con esta condición), qué podían hacer, cómo iba a hacer. No sabía nada. Fue una desesperación para mí’’, cuenta. En ese momento ella no se imaginaba que Lisset, quien ahora tiene 39 años, llegaría a ser campeona de natación, deporte que practicaría natación por más de 20 años y que viajaría al otro lado del mundo para competir contra deportistas de diferentes nacionalidades. 

En el 2011, Lisset participó en los Juegos Mundiales de Verano de Olimpiadas Especiales de Atenas, en Grecia. Fue la primera vez que viajó sin su familia. Ella fue con sueños y regresó con dos medallas: una de bronce y otra de plata. ‘‘Me emocioné mucho, me encantó (la experiencia), hice amigos’’. 

Cuando Martha recibió la noticia del pediatra tampoco se imaginó que su hija, tras explorar exitosamente la natación, se animaría a bailar marinera y que viajaría a Trujillo el 2018 y 2019 para participar en otros concursos. 

El mito de los niños eternos

Gioconda Manassero, jefa del servicio de Genética del Instituto Nacional de Salud del Niño – San Borja, explica que un mito principal sobre las personas con síndrome de Down es que son ‘‘niños eternos’’. ‘‘Ellos, como cualquier persona, van a pasar por diferentes etapas de la vida, van a crecer, van a pasar de ser niños a jóvenes y luego a adolescentes y adultos’’. La experta agrega que la gente también piensa que las personas con SD no pueden ser independientes o mantener un trabajo, lo cual es falso. 

En el caso de Lisset, trabajó en un establecimiento de salud por casi tres años. Primero, repartió volantes y después se ocupó de la organización del área de archivo. Cada día, Lisset se levantaba temprano para alistarse y elegir su atuendo del día. Terminaba la jornada a la una de la tarde contenta. En el 2017, el lugar tuvo cambios en la administración y todo el personal salió. Actualmente, además de la marinera, disfruta pintar mandalas y ordenar. ‘‘Me gusta hacer cosas de la casa, me gusta ordenar todo. Tiendo mi cama y preparo desayuno, pongo la mesa y caliento el pan y el agua del termo’’.

Asimismo, Manassero indica que otro mito es pensar que las personas con SD no tienen pareja o que no pueden mantener relaciones duraderas. ‘‘Ellas se enamoran, incluso muchas quieren formar una familia y casarse’’. Y Lisset también es prueba de ello. Ella conoció a Álvaro por medio de la Sociedad Peruana de Síndrome de Down, donde son autogestores, con quien ya lleva casi seis años. Cuando Álvaro está en Lima suelen salir, a veces van al cine o a almorzar.  

Apoyo constante

Otro mito sobre el SD es que los niños con esta condición nacen con diferentes grados de discapacidad intelectual, mientras que lo cierto es que todos cuentan con la misma potencialidad, la cual deberá ser desarrollada y estimulada para alcanzar un desempeño que los lleve a tener una deficiencia intelectual leve o hasta ser fronterizos, precisa Manassero. 

Martha inició la estimulación temprana de Lisset cuando tenía tres meses. ‘‘Recuerdo que una doctora (…) me dijo: ‘Tu niña va a ser lo que tú hagas por ella. Entonces si tú la apoyas, si tú vas a salir adelante, vas a ver’. Y sabias palabras’’.

Salud de las personas con SD

La especialista en genética precisa que las personas con SD tienen determinados rasgos físicos, como el rostro un poco redondo, ojos achinados, la cabeza un poco aplanada hacia atrás; orejas, manos y pies pequeños; estatura baja, cuello corto, entre otros, así como hipotonía, que significa debilidad en los músculos. También, explica Manassero, el 50% puede tener anomalías en el corazón y otros órganos de su aparato gastrointestinal, colon y recto, además de la tiroides. A nivel de la sangre, pueden desarrollar anemia y leucemia. Lo importante en estos casos es recibir la atención correspondiente de parte de los especialistas correctos. Las personas con SD requieren de chequeos anuales.

En el Perú, se estima que hay alrededor de 31 mil personas con SD, pero no todas están identificadas, por lo que se desconoce si tienen acceso a servicios de salud, debido a que aún hay familias que desean esconder a su pariente. ‘‘Hay que concientizar a todo nivel: salud, educación y a la sociedad en general’’, asevera Gioconda Manassero.

Por lo pronto, Lisset continuará asistiendo a sus clases de marinera cada miércoles y viernes, mientras que al mismo tiempo espera encontrar otro trabajo donde pueda seguir desarrollándose.

Campaña «ROMPAMOS ESTERIOTIPOS»

A raíz del Día Mundial del Síndrome de Down, la Sociedad Peruana de Síndrome de Down ha lanzado la campaña ‘‘Rompamos estereotipos’’, que invita a la reflexión sobre el respeto a la diversas de las personas con SD y así romper con diferentes ideas erradas existentes. 

Para ser parte de la campaña pueden comunicarse al correo esalas@spsd.org.pe o al WhatsApp 954710625.

Cutting: una peligrosa práctica que puede llevar a la muerte

Cutting: una peligrosa práctica que puede llevar a la muerte

Por Karina Rodriguez

Prácticas riesgosas como el cutting que no son atendidas a tiempo pueden ocasionar la muerte del paciente. (Foto: ABC Family)

La palabra cutting traducida al español significa corte. Es una práctica que suele presentarse en niños, adolescentes y jóvenes. Consiste en realizarse autolesiones utilizando objetivos afilados en diversas partes del cuerpo para calmar un episodio de tensión sin causar el suicidio.

¿Qué va a ser de nosotras sin mi papá? Si somos puras chicas. Cuando me dieron la noticia lloré y al siguiente día no dormí. Siempre pensé que mi papá iba a volver y pasar por la puerta como siempre”. 

Sandra tiene 19 años y hace casi 4 perdió a su padre producto de su dependencia al alcohol. Al principio, no podía creer que él ya no estuviera más con ella. La tristeza y la soledad se fueron apoderando de su cotidianidad. Su madre y hermana tenían que sustentar los gastos familiares, por lo que pasaba muchas horas sola mientras tenía que elegir la carrera a estudiar.

«Me pusieron a estudiar a la mala”.

El clima familiar tiende a influir en la salud mental de los adolescentes y jóvenes, motivo el cual los padres deben tener especial atención con ellos. (Foto: Sinc – Ciencia Contada en Español)

“Hacía cosas que no debía”, confiesa.  Durante buen tiempo prefirió guardar ese secreto. Con la pérdida de su padre, fiel compañero y cómplice, no sentía la confianza suficiente para revelarle a nadie cómo lidiaba con su dolor. “Me sentía más tranquila. Es como un alcohólico que dice yo tomo para olvidar mis penas, en mi caso era: yo me cortaba para tranquilizarme», relató para La Antígona. 

Lo cierto es que se trata de una práctica peligrosa y síntoma de problemas más profundos. Amparo Salinas, psicóloga clínica especializada en niños, explica que el cutting es una especie de mecanismo que “distrae” o “calma” el sufrimiento interno de quienes lo padecen. “Los jóvenes se autolesionan como parte de alivio a fuertes oleadas de angustia o ataques de pánico. No lo hacen por aceptación. Es por desesperación”, refirió. Menciona que lo ideal para los padres es brindar acompañamiento y, si el caso lo amerita, trasladar al paciente a una clínica. Para ello es vital que los padres se mantengan cerca de su hijos y perciban los cambios de conducta.

En el Perú, las cifras son muy alarmantes con respecto a la salud mental. Y según el MINSA los problemas se agudizan con el pasar de los años. En el  2021, se registró un aumento del 42.1% en comparación con el año 2020, alcanzando 755 mil 954 atenciones. Esta cifra se mantuvo en 2022, año donde se reportaron 959 mil 020 casos, y continuó ascendentemente hasta llegar al pico de 2023, lo que representa un aumento del 85.3% respecto al 2022.

Asimismo, en el año 2023 se contabilizaron 125 mil 078 menores con diagnóstico de trastorno depresivo recurrente, un tipo de afección de salud mental donde un paciente experimenta múltiples episodios de depresión mayor a lo largo de su vida.

El cutting es una práctica que suele realizarse en adolescentes y jóvenes que usualmente tienen problemas familiares. (Foto: Shutterstock)

Es importante mencionar que, la acción de realizarse estos cortes como una especie de “autorregulación” es síntoma de profundas afecciones y no debe pasarse por alto. A largo plazo, este tipo de conductas puede comprometer la vida del adolescente. “Generalmente son cortes superficiales, nunca son profundos, pero en una de estas  situaciones que los lleva a tener pensamientos irracionales pueden llegar a matarse. Asociar el dolor al placer, a la felicidad o a la alegría va a generar que los problemas de salud mental que ya padece está persona o está empezando a padecer se exacerben”, refirió Renato Pérez, psicólogo clínico y maestro en educación.

En el caso de Sandra, todo comenzó con la crisis en la que cayó tras la partida de su padre. Su hermana, califica su carácter como complicado y recuerda que cuando fue pequeña era muy renegona. Comenta que desde que falleció su padre, ella se volvió mucho más sensible pero inicialmente desconocía los cortes que ella se realizaba. En tanto, su madre pensaba que era algo propio de la edad, incluso llegó a pensar que era un capricho. De esta forma, empezaron a producirse  discrepancias entre la madre y la hermana de Sandra. La familia no estaba unida para enfrentar la situación y el grave estado de salud mental de la joven.

Casos como el de Sandra, forman parte de la estadística difundida por la Sociedad Psicológica Americana, que indica que el 17% de adolescentes acuden a las autolesiones al menos una vez más en su vida. Mientras que en el Perú, las cifras más actuales del Sistema Nacional de Defunciones (SINADEF), revelan que a nivel nacional se han registrado un total de 345 casos de suicidio a nivel nacional. 

La jefa del Servicio de Salud Mental del Hospital Nacional Arzobispo Loayza, doctora Isabel Vásquez, a través de la Plataforma del Estado Peruano, comentó su postura: “Muchas personas supuestamente sanas los culpabilizan diciendo que sí tiene ese problema es porque ellos no se esfuerzan para resolverlo porque no toman actitudes adecuadas”. Además, agregó que, las personas que suelen escuchar un pseudo consejo (una opinión de no especializada) se sienten mucho más desesperadas y preocupadas, haciéndoles  sentir culpa y alejándonos de los servicios de salud mental. 

Afortunadamente, Sandra, con el apoyo de su hermana y madre, decidió acudir a un psiquiatra y allí obtuvo por fin un diagnostico: depresión, bipolaridad y ansiedad. Desde ese momento empezó un tratamiento que la ayudó a estabilizarse. Cuando tiene un episodio fuerte de tensión, busca asilo en su habitación para desordenar y ordenar su ropa. Es su nuevo “calmante”. Una forma positiva de enfocar esa energía que antes la llevaba al dolor. Hoy Sandra está terminando su carrera de contabilidad en un instituto. Su relación con su madre ha mejorado, juntas han enfrentado la tormenta y han salido fortalecidas.

Según la experiencia del psicólogo clínico en el área de pediatría, Renato Pérez: “Los conflictos familiares, la falta de atención, y los comentarios negativos con los hijos causan un impacto muy grande. Esa forma de interacción familiar está llevando a que los hijos desarrollen un trastorno mental que se ve reflejado en el síntoma más visible que es el cutting”. 

Además, agregó que, con el tiempo este tipo de conductas pueden ir en aumento ya que el cuerpo empieza a generar tolerancia a los mismos neurotransmisores que se generan a raíz de esta práctica. “Necesitan experiencias que los lleven a tener más mucho placer mediante el dolor físico o emocional. Incluso, pueden llevarlls a la muerte”, puntualizó. 

Pero hay ayuda. Existen canales para pedirla. Si sientes angustia, ansiedad o tristeza que te llevan a querer autolesionarte recuerda que no estás sola: existen 275 CSMC (centros de salud mental comunitaria) distribuidos a nivel nacional destinados a ayudar a quienes tengan cualquier tipo de vulnerabilidad. Asimismo, la línea gratuita 113 Salud funciona las 24 horas del día y se puede realizar una llamada mediante un operador de telefonía fija o celular a nivel nacional marcando la opción 5.

Los canales de auxilio se pueden solicitar mediante WhatsApp al número 95 55 57 00 o al Telegram 95 28 42 623. Finalmente, está la opción de correo que es infoalud@misa.gob.pe

Busca ayuda. Presta atención a las personas que quieres por si la necesitan.